icon caret Arrow Down Arrow Left Arrow Right Arrow Up Line Camera icon set icon set Ellipsis icon set Facebook Favorite Globe Hamburger List Mail Map Marker Map Microphone Minus PDF Play Print RSS Search Share Trash Crisiswatch Alerts and Trends Box - 1080/761 Copy Twitter Video Camera  copyview Whatsapp Youtube
El álgido pulso sobre la ayuda humanitaria en la frontera venezolana
El álgido pulso sobre la ayuda humanitaria en la frontera venezolana
Venezuelan opposition leader Juan Guaido speaks as he attends a rally to commemorate the Day of the Youth and to protest against Venezuelan President Nicolas Maduro's government in Caracas, Venezuela 12 February 2019. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins
Q&A / Latin America & Caribbean

El álgido pulso sobre la ayuda humanitaria en la frontera venezolana

La crisis constitucional de Venezuela continúa desarrollándose, con la oposición acumulando alimentos y medicinas en las fronteras y la declarada intención de poner a los militares en contra del presidente Nicolás Maduro, quien se niega a recibir la ayuda. En estas preguntas y respuestas, nuestro analista senior para Venezuela, Phil Gunson, explica el enfrentamiento.

¿Qué pasó?

El líder de la oposición venezolana Juan Guaidó, reconocido como el presidente interino del país por docenas de países incluido EE. UU., ha prometido que el 23 de febrero una “avalancha humanitaria”, compuesta por cientos de miles de voluntarios y vehículos de carga pesada, empezará a importar y distribuir la ayuda alimentaria y medica que se está acopiando en varios puntos fuera del país. Un concierto de ayuda, con presentaciones de importantes estrellas de la música latina, está planeado para el 22 de febrero en la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta, mientras el gobierno anuncia su propio festival rival al otro lado de la frontera. Señalando la vigorosa campaña del gobierno de los EE. UU. para expulsarlo del poder, el presidente Nicolás Maduro calificó el plan de distribución de ayuda como un programa ideado por Washington para proporcionar una excusa para una intervención militar. Él se ha comprometido a detenerlo.

¿De qué se trata el conflicto?​​​​​​​

El presidente Maduro asumió su segundo periodo de seis años el 10 de enero, pero la oposición, que dice que su elección el pasado 20 de mayo de 2018 fue una farsa, lo considera un “usurpador”. Junto con  EE.UU., Canadá, casi todos los estados miembros de la UE y la mayoría de América Latina, argumenta que la constitución nacional requiere que Guaidó, elegido presidente de la Asamblea Nacional controlada por la oposición solo cinco días antes, asuma la presidencia interina mientras se llevan a cabo nuevas elecciones presidenciales. Bajo el artículo que ellos invocan, éstas deben llevarse a cabo dentro de los 30 días siguientes, aunque los simpatizantes de Guaidó dicen que este marco temporal no es ni posible ni deseable, y que unas elecciones justas no pueden desarrollarse tan pronto así la constitución lo demande. 

Además de la confrontación por la presidencia, Venezuela encara una crisis social cada vez más severa provocada por una economía colapsada y agravada por las sanciones financieras y comerciales impuestas por EE. UU. En los últimos dos años, dado que América Latina y el Caribe en particular, han comenzado a sentir el impacto de la emigración masiva de venezolanos, la crisis ha adquirido una dimensión regional. Y desde que la administración Trump asumió el liderazgo de la coalición de países presionando por la salida de Maduro, está intrincadamente ligada a la geopolítica global. En un discurso en Miami el 18 de febrero dedicado a Venezuela, el presidente Donald Trump describió esta lucha como una parte clave de un esfuerzo regional, incluso global, para hacer retroceder el socialismo, evocando la Guerra Fría. Omitiendo cualquier referencia a otros países de la coalición, dijo que la oposición venezolana ganaría "porque Estados Unidos, una nación verdaderamente grande, está detrás de ustedes".

¿Necesitan los venezolanos la ayuda?​​​​​​​

Organizaciones humanitarias en Venezuela dicen que el país está sufriendo una “compleja emergencia humanitaria” debido al grave desabastecimiento de alimentos y medicinas y a la negativa del gobierno de adoptar medidas adecuadas para combatir el hambre y las enfermedades. Según algunas estimaciones, el Producto Interno Bruto ha caído a casi la mitad desde que Maduro llegó al poder en 2013, y la inflación anual en 2018 fue de más de un millón por ciento. El gobierno no publica estadísticas, pero según una encuesta regular realizada por tres universidades locales, más de 9 de 10 venezolanos ganan menos de lo necesario para comprar comida suficiente. Les es imposible obtener la mayoría de las medicinas esenciales y el sistema de salud está destrozado. Por ejemplo, en una encuesta a 40 hospitales públicos publicada este mes, el 75 por ciento no tiene morfina y más de la mitad no cuenta con insulina. Los médicos calculan que más de 1 500 pacientes han muerto solo en estos hospitales en los últimos meses debido a la falta de medicinas y equipos. Casi 80 murieron como resultado de los cortes de luz. Enfermedades como la malaria, sarampión y difteria, en algún momento casi erradicadas en Venezuela, se están diseminando sin control y los pacientes con condiciones crónicas como enfermedades cardíacas, cáncer y VIH/Sida en su mayoría son incapaces de conseguir tratamiento.

La ayuda a los necesitados es un símbolo político crítico y una fuente de poder en Venezuela, donde el gobierno de Maduro dice que está llevando a cabo una revolución que beneficia a los pobres.

Sin embargo, ni la ayuda humanitaria a gran escala podrá solucionar la crisis, que requiere recuperación económica y la reconstrucción de la infraestructura de los sectores salud, alimentación y agricultura del país. Los expertos reconocen que unos pocos cientos de toneladas de ayuda, aunque sean permitidas, todavía serían insuficientes.

¿El gobierno dejará que entre la ayuda?

No, o al menos ha dicho que no la dejará entrar. El gobierno admite tiene dificultades económicas, que atribuye a una disminución en el precio del petróleo, virtualmente la única fuente de divisas del país, y a las sanciones de EE. UU., que se intensificaron a finales de enero cuando Washington empezó a retener las ganancias de las compras de petróleo de la corporación petrolera estatal PDVSA. Las cifras del gobierno de EE. UU. muestran que las ventas de petróleo al país desde Venezuela a principios de febrero fueron menos de un cuarto de lo que eran en la última semana de enero. Con retraso, el gobierno de Maduro ha comenzado a reconocer la magnitud de la miseria pública en Venezuela, al anunciar que su aliado, Rusia, está enviando 300 toneladas de ayuda de emergencia (una declaración sobre la cual el presidente Putin dijo que no sabía nada), y el 15 de enero firmó un acuerdo con UNICEF y la FAO en ayuda a la nutrición infantil.

Al mismo tiempo, el gobierno de Maduro dice que hablar de una crisis humanitaria y los planes para la provisión de ayuda humanitaria el 23 de febrero son simplemente pretextos para una intervención militar de EE. UU., posiblemente respaldada por otros países sudamericanos como Colombia. En realidad, parece temer que la ayuda que la oposición quiere entrar al país resulte en un desafío a la autoridad de Maduro sobre las fuerzas armadas. La oposición ha sido explicita en este tema, declarando su esperanza, y expectativa, que los militares den la espalda al actual presidente y abran el camino para una transición política, empezando por desacatar la orden de bloquear el ingreso de la ayuda. Cualquier intento de impedir la entrega de la ayuda sería calificada como un crimen contra la humanidad, dicen algunas fuentes de la oposición, sin importar si se hace de manera violenta.

Para el gobierno de Maduro, la entrega de ayuda también tiene un grave significado político,  que es otra razón por la que resistirá a los esfuerzos de la oposición. La ayuda a los necesitados es un símbolo político crítico y una fuente de poder en Venezuela, donde el gobierno de Maduro dice que está llevando a cabo una revolución que beneficia a los pobres mientras que sus detractores insisten en que usa la entrega de prestaciones sociales para afianzar su poder en los barrios mas pobres. El gobierno distribuye raciones de comida baratas pero básicas a un estimado de 7,3 millones de hogares venezolanos por medio de un programa conocido como CLAP.

Mientras las tensiones aumentan, ambas partes han optado por la confrontación. El 15 de febrero, Maduro anunció un “plan especial para el despliegue permanente” (de las fuerzas armadas) “para defender nuestra frontera contra las provocaciones colombianas”. Sin embargo, fuentes en Caracas minimizaron las amenazas,  indicando que la prioridad del gobierno es evitar un estallido militar en la frontera mientras controla las protestas opositoras por medio de duras medidas policivas. Mientras tanto, EE. UU. ha rechazado descartar una acción militar, reiterando que “todas las opciones están sobre la mesa”, mientras insiste en que Maduro debe dejar su cargo inmediatamente. En una reunión en Miami el 20 de febrero, el comandante  de las Fuerzas Armadas de Colombia, General, Luis Navarro, y el jefe del Comando Sur de EE. UU., general Craig Faller, hicieron un llamado conjunto a sus contrapartes venezolanas para “hacer lo correcto” y dejar entrar la ayuda.

¿Se sostiene el argumento del gobierno?​​​​​​​

Bajo la ley internacional, los gobiernos deben dar consentimiento para la distribución de alimentos e insumos médicos cuando la supervivencia de una población está en riesgo, pero solo si la ayuda es de una naturaleza exclusivamente humanitaria e imparcial. Sin embargo, esta operación de ayuda, es principalmente política, ya que busca socavar a Maduro y lograr un cambio de gobierno. “La ayuda que se acumula en la frontera mientras oficiales estadounidenses se burlan del régimen está ahí para un espectáculo político, no para fines humanitarios”, trinó Jeremy Konyndyk, el ex jefe de asistencia a desastres extranjeros de EE. UU. En privado, algunos de los que están detrás de la “avalancha humanitaria” admiten que el alivio del sufrimiento es una consideración secundaria. 

Un resultado posible sería ver parte de la ayuda entrando a Venezuela al tiempo que Caracas declara que ha resistido exitosamente los intentos de intervención extranjera.

Este es un tema de gran preocupación para las organizaciones humanitarias que han estado trabajando dentro de Venezuela en los últimos años para poder entrar y distribuir alimentos y medicinas. Temen que el gobierno señale sus operaciones como resultado de la situación actual. El 15 de febrero, por ejemplo, la policía realizó un allanamiento inusual a las oficinas de la organización de caridad Manos Amigas por la Vida (Fundación MAVID), incautando medicinas y otros insumos dirigidos a pacientes con VIH/Sida en una operación que algunos temen sea una señal de las cosas por venir. También arrestaron a parte del personal. La policía posteriormente anunció que descubrieron que dicha organización brindaba medicamentos vencidos a los clientes.

Dicho esto, la emergencia humanitaria que el gobierno niega es muy real. Es el principal factor que ha forzado a millones de venezolanos a huir del país. De acuerdo con las últimas estimaciones de ACNUR, al menos 3,4 millones de personas, más de una décima parte de la población, ahora vive en el extranjero. La mayoría ha salido en los últimos dos años.

¿Qué puede pasar?

Juan Guaidó ha declarado que la ayuda no puede ser frenada, pero algunos observadores dudan que mucho logre cruzar la frontera este 23 de febrero. La mayoría de la atención se enfoca en la frontera cerca de Cúcuta. Cientos de toneladas de ayuda financiada por EE. UU. se está acopiando allí, lista para ser llevada a Venezuela. Pero el gobierno venezolano ha desplegado tropas y policías para frenarla e incluso a bloqueado un nuevo puente fronterizo aun no inaugurado, con contenedores y partes de un tanque. También hay dudas sobre si la oposición logrará juntar suficiente apoyo de su lado de la frontera para forzar a las autoridades a aceptar los cargamentos de ayuda. Los pueblos fronterizos como San Antonio de Táchira y Ureña son relativamente pequeños, y el acceso por carretera desde el resto del país a la frontera sería fácil de regular para las fuerzas de seguridad venezolanas.

Otros puntos de cruce de mercancias potenciales incluyen el lejano sureste del país en la frontera brasileña, y la costa norte, el posible destino de la ayuda almacenada en las islas de las Antillas Holandesas de Curazao o llegando de Puerto Rico. Sin embargo, en días recientes, Maduro ordenó un cierre temporal de ambas rutas de entrada, e indicó que podría hacer lo mismo con la frontera colombiana. Pese a las maniobras militares de Maduro, al igual que la negativa de la administración Trump a descartar el eventual uso de la fuerza, ambos lados parecen de acuerdo en querer evitar un conflicto militar, por lo menos por ahora. Un resultado posible sería ver parte de la ayuda entrando a Venezuela al tiempo que Caracas declara que ha resistido exitosamente los intentos de intervención extranjera. Pero si la estrategia de ayuda humanitaria no logra que las fuerzas armadas venezolanas retiren su apoyo a Maduro, la oposición espera que las sanciones al petróleo, que están empezando a golpear al país, lo hagan lo suficientemente fuerte para persuadir al presidente de que su tiempo ha terminado.

Venezuelan exiles take part in a protest against Venezuelan president Nicolas Maduro and the Venezuelan presidential elections in Miami, Florida, on 20 May 2018. Gaston De Cardenas / AFP
Report 86 / Latin America & Caribbean

El efecto exilio: la oposición venezolana en el extranjero y las redes sociales

A study of social media content shows that Venezuelan opposition figures often take harder anti-government lines if they flee abroad. Exiles’ voices are important, but those trying to end Venezuela’s crisis should listen to others as well, recalling that compromise offers the only peaceful exit.

  • Share
  • Save
  • Print
  • Download PDF Full Report

¿Qué hay de nuevo? A medida que Nicolás Maduro obliga a los disidentes a huir de Venezuela, los exiliados han llegado a desempeñar un papel importante, influyendo tanto en la estrategia política de la oposición como en la política internacional hacia Caracas. Un análisis de las redes sociales sugiere que el exilio puede llevar a los miembros de la oposición a utilizar una retórica severa y a defender ideas agresivas con más frecuencia que sus homólogos nacionales.

¿Por qué importa? Las negociaciones con mediación internacional siguen siendo el mejor camino de Venezuela hacia la paz, y es posible que el nuevo gobierno de EE. UU. intente esta ruta. Su éxito depende de la voluntad de las partes para llegar a un acuerdo. Las actitudes conciliatorias podrían verse socavadas no sólo por las medidas represivas en Venezuela, sino también por las opiniones de exiliados prominentes.

¿Qué se debería hacer? Los líderes de la oposición y sus partidarios extranjeros no deben escuchar solamente a los exiliados de línea dura, ignorando a aquellos que favorecen la negociación. En su intento por resolver la crisis, deberían buscar aportes en todo el espectro de la oposición, incluyendo la perspectiva de activistas que están experimentando dificultades en Venezuela.

Resumen ejecutivo

Los venezolanos en el extranjero son una voz cada vez más poderosa al interior de la oposición. Más de cinco millones de personas han huido de este país en los últimos años. Si bien la mayoría emigró para escapar de la crisis económica y humanitaria, también hay muchos activistas políticos que huyeron a causa de la represión ejercida por el gobierno chavista del presidente Nicolás Maduro. Estos últimos, que en efecto son exiliados, a menudo continúan ejerciendo su activismo en el extranjero. No sólo siguen siendo influyentes al interior de la oposición en Venezuela, sino que también ayudan a configurar las políticas de sus países receptores hacia Caracas. Sin embargo, aunque tienen un alto perfil, tienden a inclinarse por una línea más dura que sus homólogos en Venezuela. De hecho, un estudio de las redes sociales sugiere que la retórica de los exiliados se vuelve más estridente después de que emigran al extranjero. Este “efecto exilio” puede convertirse en un obstáculo para los diálogos de paz, ya que estos requieren una voluntad de negociación por parte de Maduro y de la oposición y sus partidarios extranjeros. Los países receptores deberían garantizar que las posiciones de los exiliados no dominen las discusiones políticas a costa de excluir a aquellos que están más abiertos a un acuerdo político negociado.

La responsabilidad de la situación económica, humanitaria y política que enfrenta Venezuela, y que ha llevado a millones de personas a huir de sus fronteras, recae principalmente en el gobierno del presidente Maduro. Desde 2013, el gobierno ha tenido un manejo notablemente deficiente de la economía y, tras las protestas masivas de 2016 y 2017, ha ido denegando cada vez más el poder y el espacio político a sus opositores. Aunque el gobierno no tiene el poder legal para desterrar a sus oponentes políticos del país, ha podido generar prácticamente el mismo efecto amenazándolos con la cárcel, prohibiéndoles el acceso a cargos públicos o persiguiéndolos. Esta oleada de represión se ha vuelto particularmente intensa desde principios de 2019, cuando el entonces presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, declaró su derecho paralelo a la presidencia del país.

Estas acciones no han quedado sin respuesta. Las medidas represivas de Maduro llevaron a sus oponentes a vincularse a una campaña, liderada por Guaidó, para derrocar al gobierno y estimular el retorno a la democracia. El esfuerzo fue respaldado por cerca de sesenta gobiernos y apoyado por la campaña de censura política, amenazas militares y sanciones económicas conocida como “máxima presión”, liderada por EE. UU.

Sin embargo, ese esfuerzo ha fracasado. Las elecciones legislativas a inicios de 2020 consolidaron el control de Maduro sobre casi todos los niveles del Estado venezolano. La mayor parte de la oposición boicoteó las elecciones argumentando, con razón, que no fueron libres ni justas. Pero esa estrategia ha tenido costos enormes. Aunque la mayoría de países occidentales y de América Latina no ha reconocido la legitimidad del nuevo parlamento, el cual está integrado casi en su totalidad por personas leales al régimen de Maduro, tampoco se han adherido al argumento de la oposición según el cual la anterior asamblea, que contaba con la mayoría de la oposición, conserva su mandato. Su postura, un tanto ambigua, mina la pretensión de Guaidó de ser el “presidente interino” y, de hecho, la mayoría de los aliados de la oposición, incluyendo la Unión Europea y el Grupo de Lima (una alianza de los países del hemisferio occidental que respaldó la estrategia de “máxima presión” de EE. UU.) han dejado de catalogarlo como tal.

Los rivales de Maduro enfrentan ahora la urgente tarea de unificarse alrededor de una estrategia política más viable, reto que resulta aún más difícil debido a su creciente fraccionamiento. Desde su intento fallido por liderar un levantamiento militar en abril de 2019, Guaidó se ha enfrentado a crecientes críticas internas. Por un lado, es criticado por sectores más conciliadores que conciben la negociación con el gobierno como la mejor manera de restaurar la democracia y aliviar la crisis humanitaria. Por otro lado, también está siendo atacado por grupos más intransigentes que creen que la coerción por parte de potencias externas es la forma más confiable de alcanzar sus objetivos.

Los exiliados son más proclives a apoyar acciones extranjeras coercitivas contra el régimen, incluyendo sanciones económicas e incluso intervenciones militares.

Después de salir de Venezuela, los exiliados tienden a alinearse más con esta última categoría. Para los activistas que son forzados a salir del país, la experiencia es desorientadora y puede cambiar la forma en la que hablan de la crisis y de las políticas que defienden para resolverla. El análisis de la actividad de los líderes de la oposición en Twitter muestra que, después emigrar, los exiliados empiezan a publicar contenidos que difieren de aquellos publicados por los activistas que se quedan en el país. En comparación con sus homólogos domésticos, los exiliados tienden a criticar más radicalmente al gobierno de Maduro. También son más proclives a apoyar acciones extranjeras coercitivas contra el régimen, incluyendo sanciones económicas e incluso intervenciones militares. Por supuesto, hay muchas razones que explican esta tendencia, incluyendo la libertad que los exiliados han adquirido para expresar sus opiniones sin miedo a represalias. Pero la conclusión principal es que, como grupo, tienden a alejar a la oposición de la posibilidad de un acuerdo.

Este “efecto exilio” es relevante porque los exiliados pueden ser muy influyentes, tanto en su capacidad para insertar sus puntos de vista en los debates que ocurren en Venezuela como de configurar las políticas de los Estados receptores. Hacen cabildeo político frente a los gobiernos extranjeros y trabajan en la administración nacional paralela dirigida por Guaidó. Su creciente alcance e influencia política se asemejan, en cierta medida, a la diáspora de la oposición cubana en sus primeros años.

La tendencia de los exiliados a adoptar posiciones estrictamente antigubernamentales también puede tener consecuencias significativas porque, como ha argumentado Crisis Group en otras investigaciones, la salida a la crisis en Venezuela requiere un acuerdo. Esto sólo será posible si los líderes de la oposición y los países que los apoyan siguen el ejemplo de las voces conciliadoras de la coalición, en vez de las posiciones más agresivas que expresan algunos activistas exiliados.

Al momento de diseñar sus políticas, los líderes de la oposición y los gobiernos de los países receptores deberían ser conscientes de las tendencias de la comunidad de exiliados y considerar el espectro completo de perspectivas de los activistas venezolanos. Esto no significa que deban ignorar las importantes voces de los exiliados. No obstante, con el objetivo de diseñar una estrategia que pueda poner fin a la crisis del país, deberían esforzarse por buscar los aportes de activistas que trabajan directamente en terreno venezolano y que han soportado las consecuencias de la dura campaña de máxima presión. Mientras las políticas represivas de Maduro continúen, los exiliados venezolanos tendrán el derecho, la motivación y la capacidad de expresarse. Sin embargo, para encontrar una salida a la situación actual del país, también se debe escuchar a quienes se encuentran en la primera línea de la crisis y podrían estar más abiertos a negociar.

Caracas/Bogotá/Nueva York/Bruselas, 24 de febrero de 2021

Introducción

Los intentos del gobierno de Maduro y de la coalición opositora para negociar una solución mutuamente aceptable a la crisis política y humanitaria de Venezuela se estancaron en septiembre de 2019 y, a pesar de la reanudación limitada de los diálogos tras el inicio de la pandemia de COVID-19, han permanecido inactivos desde entonces[fn]Corina Pons y Mayela Armas, Exclusive: Venezuela socialists, opposition leaders begin secret talks amid pandemic”, Reuters, 21 de abril de 2020.Hide Footnote . Los diálogos formales entre el gobierno y la oposición iniciaron después de que el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, orquestara protestas masivas a principios de 2019 como una apuesta por derrocar al gobierno, y luego del fracaso del levantamiento civil y militar ocurrido en abril del mismo año. Sin embargo, los diálogos duraron poco. Luego de la imposición de una nueva ronda de sanciones por parte de EE. UU en agosto, el gobierno de Maduro suspendió su participación en las negociaciones, y un mes más tarde la oposición las declaró como “agotadas”[fn]Crisis Group, Informe sobre América Latina y el Caribe N°79, Imaginando una resolución a la crisis venezolana, 11 de marzo de 2020.Hide Footnote .

Por el momento, Maduro ha superado la amenaza representada por Guaidó y continúa concentrando el poder. Luego de que el parlamento no lograra ponerse de acuerdo en 2020 sobre los nombramientos para el Consejo Nacional Electoral, la Corte Suprema, atestada de jueces pro-Maduro, realizó sus propios nombramientos. A través de éstas y otras medidas, Maduro aseguró el dominio de su gobierno sobre el sistema electoral. Apoyados por la UE, sectores de la oposición intentaron obtener mejoras en las condiciones de las elecciones legislativas para poder participar, incluyendo un retraso de los comicios para permitir el despliegue de una misión europea de observación electoral. Caracas desechó este planteamiento, lo que llevó a los principales partidos de la oposición a boicotear los comicios y preparó el terreno para una victoria aplastante del gobierno, con una participación electoral reportada del 31 por ciento[fn]Crisis Group, Informe sobre América Latina y el Caribe N°85, Elecciones en Venezuela: ¿Qué viene después de la barrida de Maduro?, 21 de diciembre de 2020; Alonso Moleiro y Francesco Manetto, “Maduro se hace con el control del Parlamento en Venezuela, con una abstención del 70%”, El País, 7 de diciembre de 2020; y “Venezuela: Declaración del Alto Representante, en nombre de la Unión Europea sobre las elecciones para la Asamblea Nacional”, Consejo de la Unión Europea, 7 de diciembre de 2020.Hide Footnote .

A menudo, la oposición venezolana ha estado dividida en cuanto a la estrategia para acabar con el dominio de Maduro. La victoria electoral de 2015 por parte de la coalición Mesa de Unidad Democrática (MUD) y la reivindicación de Guaidó como presidente en 2019 unieron temporalmente a los opositores. Pero en ambos casos, la oposición empezó a fraccionarse después de que las demostraciones masivas fracasaran en su intento por derrocar al gobierno o por conducir a la restauración de la democracia.

La corriente principal de la oposición enfrenta desafíos tanto de los sectores de línea dura como de los miembros más conciliadores, quienes difieren en cuanto al grado apropiado de involucramiento con el gobierno de Maduro. En 2017, los miembros más militantes de la oposición, entre ellos la exparlamentaria María Corina Machado y el exalcalde de Caracas en el exilio, Antonio Ledezma, conformaron el movimiento Soy Venezuela, que instó a los opositores a crear un gobierno de unidad paralelo y a no reconocer la legitimidad de Maduro[fn]Crisis Group, Informe sobre América Latina y el Caribe N°71, Fuego amigo: el caos de la oposición venezolana, 23 de noviembre de 2018. . Los miembros más conciliadores también se distanciaron de la corriente principal de la oposición en busca de un mayor involucramiento con el gobierno. Cuando Maduro convocó elecciones presidenciales anticipadas en mayo de 2018, la MUD decidió boicotearlas, pero Henri Falcón, líder del partido Avanzada Progresista, decidió participar. La Mesa de Diálogo Nacional ha buscado sus propias negociaciones con Maduro[fn]Presidente Nicolás Maduro sostiene encuentro con Mesa de Diálogo en Venezuela”, TeleSUR, 2 de marzo de 2020. .

Estos bloques difieren sobre las ventajas de negociar con el gobierno de Maduro, así como sobre el uso de políticas más agresivas para derrocarlo. El movimiento Soy Venezuela apoya abiertamente una intervención extranjera para derrocar a Maduro, promoviendo el nombramiento previo de un “gobierno en el exilio”[fn]Informe de Crisis Group, Fuego amigo: el caos de la oposición venezolana, op. cit.; y María Angélica Correa, “‘Capriles está con el régimen de Maduro’: María Corina Machado”, El Tiempo, 4 de septiembre de 2020. . En el otro bando se encuentran figuras como Henri Falcón, Henrique Capriles y Henry Ramos Allup, quienes, a pesar de sus diferencias, apoyan una vía no violenta para el cambio político. La postura del propio Guaidó ha fluctuado, ya que ha apoyado negociaciones de alto nivel, pero también ha afirmado que estaría dispuesto a respaldar una intervención liderada por EE. UU.[fn]Guaidó consideraría intervención militar de EEUU junto a militares venezolanos”, Radio Televisión Martí, 4 de mayo de 2019.Hide Footnote .

En los últimos meses, las divisiones entre los opositores de Maduro han sido particularmente graves. Los desacuerdos se intensificaron en el periodo previo a las elecciones legislativas de diciembre de 2020. Mientras que Guaidó apoyó el boicot, el excandidato presidencial, Capriles, instó a la oposición a negociar mejores condiciones para las elecciones, con la intención de “no dejar a la sociedad civil sin opciones”[fn]En un intento por conseguir condiciones electorales más favorables, Capriles negoció de manera secreta con el gobierno de Maduro y con apoyo de la UE, aunque sin obtener concesiones significativas. “Venezuela: Remarks by the High Representative/Vice-President Josep Borrell at the EP Plenary Debate on the EU Diplomatic Mission in Venezuela in View of Possible Elections”, Servicio Europeo de Acción Exterior, 7 de octubre de 2020; “Capriles y Guaidó: las elecciones parlamentarias provocan un cisma en el seno de la oposición de Venezuela”, BBC Mundo, 3 de septiembre de 2020.Hide Footnote . Esta fragmentación podría intensificarse tras las elecciones de diciembre. Esa votación ha hecho que la pretensión legal de Guaidó a la presidencia, y por lo tanto su liderazgo al interior de la oposición, sea más débil.

El gobierno de Maduro ha realizado esfuerzos concertados para debilitar y disolver la oposición política.

El gobierno de Maduro ha realizado esfuerzos concertados para debilitar y disolver la oposición política. Después de que Maduro asumió la presidencia en 2013, y especialmente después de las protestas masivas de 2016 y 2017, el gobierno recurrió constantemente al encarcelamiento y la intimidación para silenciar a los opositores. Muchos huyeron al extranjero, forzados por las amenazas de arresto o motivados por el deseo de expresar sus opiniones libremente sin temor a ser castigados. Esto ha dividido a la oposición físicamente, obligando a sus miembros a operar a través de múltiples fronteras, principalmente Colombia, España y EE. UU.[fn]Basado en datos de Crisis Group sobre los activistas de la oposición en el exilio. Otros países latinoamericanos como Ecuador y Perú albergan a un gran número de refugiados venezolanos, pero a menos figuras de la oposición reconocidas a nivel nacional.Hide Footnote .

La liberación periódica de políticos encarcelados por parte del gobierno equivale a poco más que un gesto, y ciertamente no constituye una señal de flexibilización de las políticas gubernamentales represivas que han conducido a tantas personas al exilio. Cuando Maduro anunció en septiembre de 2020 que indultaría a 110 opositores que se encontraban acusados, incluyendo miembros de la oposición encarcelados y en el exilio, los críticos sospecharon que pretendía amortiguar las críticas internacionales o persuadir a la oposición de participar en unas elecciones injustas[fn]Guaidó dice que Maduro ha indultado a opositores para ‘legitimar’ los próximos comicios”, El Diario, 1 de septiembre de 2020. Ver también “Conclusiones detalladas de la Misión internacional independiente de determinación de los hechos sobre la República Bolivariana de Venezuela”, Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, 15 de septiembre de 2020; y “Resultados de la investigación de las denuncias de posibles violaciones de los derechos humanos a la vida, la libertad y la integridad física y moral en la República Bolivariana de Venezuela”, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 2 de julio de 2020.Hide Footnote . Sin embargo, según grupos de protección de derechos de los prisioneros, solo cincuenta de las personas indultadas habían sido acusadas de delitos políticos[fn]Scott Smith, “Washington says pardons by Venezuela’s Maduro are token acts”, Washington Post, 31 de agosto de 2020.Hide Footnote . Guaidó catalogó esta liberación de prisioneros como una estratagema: “Los liberan para tratar de legitimar las maniobras del momento … Es una trampa y no vamos a caer”[fn]Guaidó dice que Maduro ha indultado a opositores para ‘legitimar’ los próximos comicios”, El Diario, 1 de septiembre de 2020.Hide Footnote .

En consecuencia, el exilio se ha convertido en un aspecto central del escenario político venezolano. Uno de los opositores más abiertos de Maduro (y mentor político de Guaidó), Leopoldo López, huyó recientemente a España a pesar de haberse comprometido a no irse del país[fn]Antes de su detención en 2014, López anunció que se enfrentaba al exilio o a la detención. Prometió que “nunca se iría de Venezuela”. “Venezuela: Palabras de Leopoldo López desde la estatua de Martí”, PanAm Post, 19 de febrero de 2014.Hide Footnote . Tras la instalación de la nueva Asamblea Nacional dominada por los chavistas a principios de enero, más miembros de alto nivel del gobierno paralelo, posiblemente incluyendo al propio Guaidó, podrían elegir la misma opción.

Este informe analiza qué ocurre con las posturas de los exiliados venezolanos frente a la crisis de su país, y frente a cómo resolverla, después de huir al extranjero. Incluye un análisis de sus publicaciones en redes sociales a través de métodos cuantitativos que se explican más adelante. También se basa en entrevistas con figuras de la oposición dentro y fuera del país, diplomáticos y otros analistas reconocidos, así como en los escritos publicados por exiliados prominentes. El informe recoge años de investigación de Crisis Group sobre las dinámicas al interior de la oposición venezolana desde que inició el colapso socioeconómico del país y de que sus divisiones políticas se acentuaron.

Los efectos del exilio

Los miembros de la oposición venezolana en el exilio suelen mantenerse activos en la política, principalmente tratando de influir en las políticas de sus países receptores hacia el gobierno de Caracas. Muchos miembros del gabinete paralelo de Guaidó viven en el extranjero, y otros activistas dirigen embajadas paralelas en los países que lo reconocen como presidente interino[fn]Tras la instalación de la nueva Asamblea Nacional en enero de 2020, tanto el Grupo de Lima como la UE han optado por no catalogar a Guaidó como presidente legítimo de Venezuela, a pesar de que EE. UU., Canadá, Gran Bretaña y Colombia siguen reconociéndolo como tal. “La Unión Europea deja de reconocer a Juan Guaidó como ‘presidente interino’ de Venezuela”, France 24, 6 de enero de 2021; “EU, Lima Group Sour on Venezuela’s Guaidó”, Argus Media, 6 de enero de 2021.Hide Footnote . Los exiliados se reúnen continuamente con líderes de los países receptores, organizan mítines con la comunidad de la diáspora y ejercen cabildeo para promover políticas más duras contra el gobierno de Maduro[fn]Ver, por ejemplo, Arian Campo-Flores, “Venezuela’s opposition man in D.C. seeks to rally U.S. support”, Wall Street Journal, 15 de febrero de 2019.Hide Footnote .

See, for example, Arian Campo-Flores, “Venezuela’s opposition man in D.C. seeks to rally U.S. support”, The Wall Street Journal, 15 February 2019.Hide Footnote

La experiencia del exilio

Aunque muchas figuras de la oposición en Venezuela y en el extranjero mantienen posiciones de línea dura contra el gobierno de Maduro, existe una percepción generalizada de que los exiliados adoptan una postura más hostil después de abandonar el país[fn]Fernando Peinado, “Madrid, capital del exilio venezolano en Europa”, El País, 29 de enero de 2019; y Tim Padgett, “Venezuelan dictatorship means Venezuelan exiles must learn from Cuban exiles’ mistakes”, WLRN, 3 de agosto de 2017. Entrevista telefónica de Crisis Group, antiguo exiliado venezolano, 1 de octubre de 2020. “En cuanto a su primera pregunta, que indaga si la experiencia del exilio radicaliza a las personas y por qué, debo decir que sí”.Hide Footnote . Hay múltiples explicaciones posibles. El exilio puede ser desestabilizador a nivel psicológico y físico[fn]The Dehumanizing Experience of Exile”, Médicos sin Fronteras, 3 de agosto de 2018.Hide Footnote . Las familias suelen estar divididas. Un venezolano mencionó que ahora vive en Chile, su hija en Alemania, su hijastro en EE. UU. y su hermana en Honduras[fn]Lucas Goyret, “Psicólogo venezolano en el exilio: Es como si Pablo Escobar fuese el presidente”, La Patilla, 1 de septiembre de 2018.Hide Footnote . Las redes profesionales y personales deben ser reconstruidas, a pesar de que muchos venezolanos creen que volverán a su país algún día[fn]Tom Phillips, “Venezuelan exiles dream of returning home as they wait for Maduro’s fall”, The Guardian, 30 de abril de 2019. . Independientemente de los planes que uno tenga a futuro, huir de Venezuela puede tener un costo emocional y moldear las actitudes políticas. En un ensayo publicado en Caracas Chronicles, el exiliado venezolano Francisco Toro afirma: “El exilio es una experiencia emocionalmente devastadora. Eso es ampliamente conocido. Lo que no todo el mundo comprende es que también es una experiencia políticamente transformadora”[fn]Francisco Toro, “My name is Francisco, and I am a toxic exile”, Caracas Chronicles, 1 de octubre de 2020.Hide Footnote .

Por supuesto, hay otros factores que contribuyen a la forma en que los activistas exiliados expresan sus puntos de vista. El exilio ofrece una mayor libertad de expresión, permitiendo que los activistas den rienda suelta al antagonismo contra Maduro que antes habían tenido que reprimir. Incluso si no existen amenazas directas por parte del gobierno, los miembros de la oposición que viven en Venezuela pueden autocensurarse por miedo a represalias; estas limitaciones desaparecen cuando están en el extranjero[fn]Maren Williams, “In exile, Venezuelan cartoonist finds space to criticize government oppression”, Comic Book Legal Defense Fund, 9 de noviembre de 2016. . Un expolítico venezolano afirmó: “[Fuera de Venezuela], no hay un costo político de hacer o decir lo que sea”[fn]Crisis Group telephone interview, former Venezuelan exile, 1 October 2020.Hide Footnote .

Por el contrario, ser percibido como demasiado moderado en la diáspora, donde se valora la franqueza, puede acarrear costos sociales. Un político exiliado informó sobre un proceso de socialización en el que expresar públicamente opiniones de centro conduce a ser rechazado: “Expresar una idea un poco diferente, un poco más de centro, es casi inaceptable”[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, antiguo exiliado venezolano, 1 de octubre de 2020.Hide Footnote . De hecho, algunos miembros de la oposición denunciaron ser troleados en redes sociales, al ser tildados de chavistas por apoyar posturas más complacientes con el gobierno de Maduro[fn]Padgett, “Venezuelan dictatorship means Venezuelan exiles must learn from Cuban exiles’ mistakes”, op. cit.Hide Footnote . “Cuando ellos están en el exilio, especialmente en EE. UU.”, dijo un exfuncionario estadounidense, “están expuestos a nuestros propios sectores radicales … Creo que ellos empiezan a pensar que de alguna manera eso es normal. Esa se convierte en su tribu e identificación, y creo que, en cierto punto, no quieren decepcionar”[fn]Entrevista por correo electrónico de Crisis Group, exfuncionario de EE. UU., 28 de septiembre de 2020.Hide Footnote .

Crisis Group email interview, former U.S. official, 28 September 2020.Hide Footnote

Ser percibido como demasiado moderado en la diáspora puede acarrear costos sociales.

Los líderes exiliados también pueden desconectarse de las prioridades de aquellos que permanecen en el país. A medida que las condiciones cambian, con la consolidación de Maduro en el poder y el endurecimiento de la crisis humanitaria, los exiliados pueden dejar de tener un entendimiento informado y fundamentado de las estrategias que son políticamente viables y de sus posibles efectos en Venezuela[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, antiguo exiliado venezolano, 1 de octubre de 2020. “Uno pierde el sentido de realidad y, especialmente, de las posibilidades políticas”.Hide Footnote . Sobre todo, pueden ser menos conscientes del amplio descontento dentro de Venezuela hacia los políticos de todo el espectro ideológico. A pesar de las múltiples quejas de la población, la mayoría de los votantes parecen no considerar que la corriente principal de la oposición sea una alternativa más deseable que el gobierno: una encuesta de noviembre de 2020 mostró que más del 62 por ciento de los venezolanos no apoyan ni a Maduro ni a Guaidó[fn]Estos votantes son conocidos como los “ni-ni” (los no alineados). “Encuesta de Datanálisis Aseguró que más del 62% de los venezolanos no está ni con Guaidó ni con Maduro”, Contrapunto, 23 de noviembre de 2020.Hide Footnote . En palabras de Toro, “El país que uno recuerda, que uno conoció, permanece congelado en el tiempo … El país real continúa evolucionando y, en casi en todos los sentidos, deteriorándose”[fn]Toro, “My name is Francisco, and I am a toxic exile”, op. cit.Hide Footnote .

El caso cubano: ¿modelo o advertencia?

A medida que la diáspora venezolana crece y se fortalece políticamente, los miembros de la oposición adoptan posturas diferentes sobre si la diáspora cubana, firmemente asentada en EE. UU., es un modelo o una advertencia.

Aquellos que la conciben como un modelo suelen citar el enorme impacto que los cubano-estadounidenses han tenido en la definición de la política frente a la isla[fn]David Noriega, “Miami’s Venezuelans are starting to drive U.S. policy like their Cuban neighbors”, Buzzfeed, 25 de mayo de 2014.Hide Footnote . Al estar concentrada en el estado electoralmente oscilante de Florida, durante mucho tiempo la diáspora cubana ha ejercido una influencia desmedida a la hora de garantizar que Washington siga implementando su estrategia de aislar a La Habana[fn]Los cubano-estadounidenses abogaron por un endurecimiento de las restricciones migratorias durante el gobierno de George W. Bush, quien accedió en parte porque era muy consciente del peso electoral de este grupo en Florida. Como afirmó el exjefe de gabinete del presidente, Karl Rove, “Cuando la gente me pregunta sobre Cuba, pienso en tres cosas: Florida, Florida, Florida”. Lisandro Pérez, “Cuban Americans and U.S. Cuba Policy”, en Josh Dewind y Renata Segura (eds.), Diaspora Lobbies and the U.S. Government: Convergence and Divergence in Making Foreign Policy (Nueva York, 2014).Hide Footnote . Estas políticas incluyen restricciones de viaje y sanciones económicas, que se flexibilizaron parcialmente cuando el gobierno de Obama intentó normalizar las relaciones con Cuba[fn]US-Cuba Relations”, Consejo de Relaciones Exteriores, 2 de febrero de 2021; Christopher Marquis, “Bush plans to tighten sanctions on Cuba, not ease them”, The New York Times, 15 de mayo de 2002; y Peter Baker, “U.S. to restore full relations with Cuba, erasing a last trace of Cold War hostility”, The New York Times, 17 de diciembre de 2014.Hide Footnote . La influencia de la diáspora creció durante la presidencia de Donald Trump, quien nombró a figuras políticas floridanas y cubano-estadounidenses en cargos clave para la política latinoamericana[fn]Ed Augustin, “‘Playing a card’: how Trump used Cuba to gain points in Florida”, Miami New Times, 9 de octubre de 2020. El New York Times denominó a Marco Rubio, senador de Florida y republicano de ascendencia cubana, como el “verdadero secretario de Estado para América Latina”. Peter Baker y Edward Wong, “On Venezuela, Rubio assumes U.S. role of ouster in chief”, The New York Times, 26 de enero de 2019. Trump posicionó a varios aliados de Rubio en cargos clave, incluyendo a Mauricio Claver-Carone como director de Asuntos del hemisferio occidental en el Consejo Nacional de Seguridad (y posteriormente presidente del Banco Interamericano de Desarrollo). El cubano-estadounidense John Barsa dirigió la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, y el exlegislador estatal cubano-estadounidense Carlos Trujillo se desempeñó como representante de EE. UU. ante la Organización de Estados Americanos. Ver también Sabrina Rodríguez, “How Marco Rubio runs Trump’s Latin America policy”, Politico, 3 de agosto de 2020.Hide Footnote . Trump también revirtió una serie de políticas de Obama, al endurecer significativamente las restricciones y sanciones migratorias y al designar nuevamente a Cuba como un Estado patrocinador del terrorismo[fn]Mark P. Sullivan, “Cuba: President Trump partially rolls back Obama engagement policy”, Congressional Research Service Insight, 21 de junio de 2017; y Darlene Superville, “Trump tightens Cuba sanctions as he woos Cuban-American vote”, AP, 23 de septiembre de 2020.Hide Footnote .

Otros venezolanos ven la experiencia de Cuba con cautela. Creen que los exiliados de línea dura han promovido políticas que han terminado perjudicando a los cubanos que viven al interior del país y argumentan que el embargo de décadas es la causa (al menos parcialmente) de los altos niveles de pobreza en Cuba, además de haber demostrado ser ineficaz para lograr un cambio de régimen[fn]Hellen Yaffe, “Cuba is poor, but who is to blame – Castro or 50 years of the US blockade?”, The Conversation, 2 de diciembre de 2016; y Nicholas Kristoff, “The embargo on Cuba failed. Let’s move on”, The New York Times, 23 de enero de 2019. . Si bien estas políticas todavía son populares entre la diáspora cubana, muchos en la oposición interna de la isla tienen una postura distinta[fn]Chris Girard y Guillermo J. Grenier, “Insulating an Ideology: The Enclave Effect on South Florida’s Cuban Americans”, Hispanic Journal of Behavioral Sciences, vol. 30, no. 4 (2008), p. 530. S.A. Anddy, “Cuban opposition still divided over US détente”, Institute for War and Peace Reporting, 19 de marzo de 2016.Hide Footnote .

Para los miembros más conciliadores de la oposición venezolana, la perspectiva de que su propia diáspora se asemeje más a los cubanos de Florida, apoyando políticas de aislamiento de largo plazo para presionar a Maduro, incluso si éstas perjudican a los venezolanos del común, genera preocupación[fn]Un expolítico exiliado señaló: “Yo estuve en Miami. Es muy tóxico desde el punto de vista político de la comunidad de exiliados cubanos, porque llevan más de 60 años intentando recuperar su país. Es una frustración enorme”. Entrevista telefónica de Crisis Group, antiguo exiliado venezolano, 1 de octubre de 2020.Hide Footnote . En su recuento de la experiencia del exilio venezolano, Toro se refiere a los defensores de tales políticas (incluyéndose a él mismo) como “exiliados tóxicos”, definidos como “alguien que, distorsionado por el trauma del exilio, adopta posiciones políticas perjudiciales para las personas que permanecen en el país”[fn]Toro, “My name is Francisco, and I am a toxic exile”, op. cit.Hide Footnote . Una periodista advirtió que veía entre los exiliados venezolanos el mismo “hechizo colectivo e ilusión conspirativa que afecta a los [exiliados cubanos]”[fn]Tuit por Catalina Lobo-Guerrero, @clobo_guerrero, 8:02 p. m., 6 de octubre de 2020. La misma preocupación ha sido planteada por varios comentaristas. “Los trolls cazadores de brujas del exilio venezolano buscan eliminar cualquier duda de que se han convertido en trolls cazadores de brujas del exilio cubano”. Padgett, op. cit.Hide Footnote .

La actividad de los exiliados en redes sociales

Para comprobar y comprender si los líderes de la oposición adoptan posiciones más intransigentes fuera del país, Crisis Group realizó un estudio en el que se comparó la actividad de un grupo de figuras prominentes de la oposición venezolana en el exilio con la de los líderes de oposición que aún permanecen en Venezuela.

Definiciones, salvedades y métodos

Para estudiar cómo influye el exilio en el discurso online de los activistas venezolanos, en primer lugar, Crisis Group identificó a 357 miembros de la élite opositora con cuentas activas en Twitter[fn]Para consultar más métodos y resultados estadísticos, ver Jane Esberg y Alexandra Siegel, “How Exile Shapes Online Opposition: Evidence from Venezuela”, Stanford Immigration Policy Lab Working Paper, 2021.Hide Footnote . Aproximadamente dos tercios de ellos son políticos, ya sea alcaldes o miembros de la Asamblea Nacional, mientras que el resto son activistas que no han tenido cargos públicos, periodistas y jueces. 94 de estos 357 miembros se exiliaron en algún momento entre enero de 2013 y mayo de 2020. De esos 94, 86 dejaron el país después de que Maduro asumió el poder en abril de 2013[fn]Se utilizó información en línea de sitios de noticias, redes sociales y bosquejos biográficos para construir datos sobre si los activistas se exiliaron, cuándo y dónde. Si no se podía determinar la fecha exacta del exilio, se usó la fecha del primer artículo de prensa que mencionaba que un activista vivía en el extranjero.Hide Footnote . El estudio analizó más de cinco millones de tuits de los 357 miembros de la oposición desde el 1 de enero de 2013 (poco antes de que Maduro asumiera el cargo) hasta el 31 de mayo de 2020[fn]Los datos fueron recolectados a través de la plataforma Historical PowerTrack API de Twitter, que permite descargar los tuits como datos.Hide Footnote . Al combinarse con información recogida a mano sobre el momento del exilio, esta fuente novedosa de datos permite entender cómo la retórica de la oposición se correlaciona con la salida del país.

El estudio entiende de manera amplia el término “exilio”. En su sentido más estricto, el término describe a personas que tienen legalmente prohibido estar en su país de origen. Esa definición no se ajusta al caso venezolano, donde el código penal no contempla la expulsión y exclusión formal, y donde los líderes de la oposición suelen huir y permanecer en el extranjero debido a la persecución política, mas no porque la ley así lo exija. Por ejemplo, el gobierno despojó al legislador Winston Flores de su inmunidad parlamentaria, dejándolo expuesto a un juicio por traición por su presunta participación en el levantamiento de abril de 2019. Debido a esto, el legislador decidió huir, pero no tiene prohibiciones legales para retornar al país[fn]Para confundir aún más la definición, los medios de comunicación a menudo emplean el término “exiliados” para referirse a toda la diáspora, incluida la mayoría que ha abandonado el país por motivos económicos.Hide Footnote .

En consecuencia, este estudio concibe como “exiliados” a los líderes políticos y activistas que abandonaron el país debido a las amenazas de persecución, y considera que el término aplica a todos los 94 venezolanos que viven en el extranjero cuyas actividades se analizaron en el estudio. El supuesto subyacente es que, debido a su condición de élite, estas 94 personas probablemente huyeron debido a su situación precaria en el país (mas no, por ejemplo, en busca de oportunidades laborales). Los datos del estudio confirman este supuesto: más del 90 por ciento de las personas que hacen parte del estudio parece haber huido de la persecución política, la detención o las amenazas de violencia, o dejaron el país por razones políticas no especificadas. Cuatro de ellas parecen haberse ido voluntariamente, y otras cinco no han proporcionado ninguna explicación pública.

Los datos utilizados aquí son incompletos en el sentido de que reflejan una muestra pequeña de la oposición. Esta muestra cubre la mayor parte de la élite opositora: incluye a todos los diputados de la oposición, en el país y en exilio, que hicieron parte de la Asamblea Nacional entre 2000 y 2020; a alcaldes de la oposición elegidos entre 2013 y 2020; y a activistas no electos y periodistas reconocidos públicamente como opositores del gobierno en menciones y listas de activistas en internet (identificados mediante búsquedas en Google)[fn]Se incluye el grupo más amplio posible de diputados de la Asamblea Nacional porque tienden a ser prominentes a nivel nacional y a seguir siendo políticamente activos incluso después de abandonar la legislatura, mientras que los alcaldes suelen iniciar su carrera política más temprano. Los resultados son cualitativamente similares si solo se considera a los políticos elegidos después de 2010.Hide Footnote . No obstante, al enfocarse en las élites políticas, probablemente pase por alto una serie de opositores, y en particular subrepresente a los organizadores locales en favor de los activistas nacionales. Los resultados tampoco capturan el impacto del exilio en los venezolanos que huyeron y no pertenecen a la élite, a pesar de que constituyen la gran mayoría de la diáspora.

La importancia de Twitter

Twitter es ampliamente usado en Venezuela. Al 2019, aproximadamente 21 por ciento de los venezolanos usaba esta plataforma, lo que es más o menos similar a la proporción de ciudadanos estadounidenses que posee cuentas en dicha red social[fn]Alfredo Jose Morales et al., “Measuring Political Polarization: Twitter Shows Two Sides of Venezuela”, Chaos: An Interdisciplinary Journal of Nonlinear Science, vol. 25, no. 3 (2015).Hide Footnote . En 2014, un estudio situó al país en el cuarto lugar en términos del nivel de penetración de Twitter[fn]The Netherlands ranks #1 worldwide in penetration for Twitter and Linkedin”, Comscore, 26 de abril de 2011.Hide Footnote . En promedio, los usuarios de redes sociales en Venezuela son más jóvenes y más educados que la población en general, lo que coincide con patrones globales más amplios[fn]Laura Silver et al., “Use of smartphones and social media is common across most emerging economies”, Pew Research Center, 7 de marzo de 2019.Hide Footnote . Como muestra de su importancia en Venezuela, el gobierno ha intentado promover hashtags solidarios en la plataforma y, al parecer, ha pagado a simpatizantes para publicar tuits y ha utilizado bots[fn]New Accounts, Old Tricks: Pro-Maduro Regime Propaganda on Twitter”, Atlantic Council, Digital Forensic Research Lab, 22 de julio de 2020.Hide Footnote .

Twitter es fundamental para la oposición. Desde 2014, el gobierno ha reforzado las restricciones sobre la información. La mayoría de noticias proviene de emisoras de radio y televisión estatales y el gobierno ha limitado el cubrimiento de los medios independientes[fn]Ciara Nugent, “‘Venezuelans are starving for information’: The battle to get news in a country in chaos”, Time, 16 de abril de 2019. . Las redes sociales ofrecen un canal de comunicación directo entre las figuras políticas y el público en general, permitiéndoles eludir los medios de comunicación estatales[fn]Kevin Munger et al., “Elites Tweet to Get Feet off the Streets: Measuring Regime Social Media Strategies during Protest”, Political Science Research and Methods vol. 7, no. 4 (2019). . En un video publicado después de su liberación, el líder del movimiento Voluntad Popular, Leopoldo López, instó a los venezolanos a “convertirse en su propio medio de comunicación”[fn]Uri Friedman, “Why Venezuela’s revolution will be tweeted”, The Atlantic, 19 de febrero de 2014.Hide Footnote . La importancia de Twitter para la organización de la oposición se evidencia en los bloqueos que ejerce el gobierno chavista en días en que se planean protestas[fn]Twitter, Facebook and Instagram restricted in Venezuela on day of planned protests”, Netblocks, 16 de noviembre de 2019.Hide Footnote .

Los exiliados dependen aún más de Twitter que los miembros de la oposición nacional como medio de comunicación con la población venezolana.

Las redes sociales son un medio de comunicación importante para los exiliados y al mismo tiempo un barómetro de su retórica política. Debido a que no están en el país, los exiliados dependen aún más de Twitter que los miembros de la oposición nacional como medio de comunicación con la población venezolana. Los exiliados también suelen tener un mayor alcance en Twitter que los activistas al interior del país, con un promedio de casi el doble de seguidores[fn]Con base en datos de la plataforma Historical PowerTrack API de Twitter. Friedman, “Why Venezuela’s revolution will be tweeted”, op. cit.Hide Footnote . Dadas las limitaciones de los medios tradicionales, Twitter y Facebook son las formas más directas de difundir opiniones en Venezuela desde el extranjero. Adicionalmente, Twitter ofrece un registro continuo de las declaraciones públicas de líderes de la oposición.

Dicho esto, lo que el registro puede mostrar es limitado, ya que revela cómo cambia el contenido de los tuits publicados por los activistas, pero no especifica si (o de qué manera) sus preferencias políticas reales o comportamiento por fuera de las redes sociales están siendo influenciados. Es cierto que las entrevistas con figuras de la oposición y expertos sugieren que los cambios de opinión en Twitter por parte de los exiliados se correlacionan de manera general con cambios reales de actitud al abandonar el país. Pero los datos solo contemplan la modificación de la retórica.

Cambio en el tono y contenido

El estudio de Crisis Group se concentra en dos categorías de los tuits de exiliados venezolanos que demuestran un cambio en el tono y contenido a lo largo del tiempo.

La primera categoría incluye tuits que transmiten críticas severas y que podrían ser interpretadas como un desafío directo o implícito a la pretensión de autoridad legal y moral del gobierno de Maduro. Si bien estas críticas suelen estar fundamentadas en la verdad, parecen estar orientadas a deslegitimar el gobierno y a menudo son especialmente incisivas.

Con base en esta conceptualización de las críticas severas al gobierno, el estudio se enfocó en tuits que mencionaron uno o más de los siguientes tres temas. En primer lugar, se encuentran las acusaciones de que el gobierno está involucrado en el tráfico de drogas a través del Cartel de los Soles[fn]El Departamento de Estado de EE. UU acusó a Maduro de estos cargos. “Nicolás Maduro Moros and 14 Current and Former Venezuelan Officials Charged with Narco-terrorism, Corruption, Drug Trafficking and Other Criminal Charges”, comunicado de prensa, Departamento de Estado de EE. UU., 26 de marzo de 2020.Hide Footnote , presuntamente dirigido por los militares. En segundo lugar, están las acusaciones de fascismo o despotismo. En tercer lugar, finalmente, se identifican acusaciones de que el gobierno ha solicitado la intervención de Rusia o Cuba para fortalecerse, a través de presencia militar o apoyo económico[fn]Ver, por ejemplo, Rolando Cartaya, “Tropas de Cuba, Rusia, y China en frontera colombo-venezolana motivaron advertencias de EEUU”, Radio Televisión Martí, 6 de octubre de 2018.Hide Footnote . El estudio se enfocó en estas líneas de crítica no porque sean imprecisas o injustas, sino porque se ubican en el extremo más agudo del espectro de retórica política que suele usarse frente al gobierno de Maduro.

El grupo de investigación de Crisis Group desarrolló una lista de palabras que hacían referencia a estos temas[fn]Si un tuit contenía uno de los términos en un diccionario temático, se clasificaba como relevante para una de las categorías. Para más detalle sobre los métodos utilizados para construir los diccionarios, ver Esberg y Siegel, “How Exile Shapes Online Opposition: Evidence from Venezuela”, op. cit. Aunque estos métodos de clasificación pueden generar algunos falsos resultados positivos, en una auditoría de 500 tuits clasificados como críticas, 93 por ciento fue catalogado como relevante.Hide Footnote . Si alguna de estas palabras aparecía en un tuit, el mensaje se clasificaba como crítica severa. Con base en esta metodología, aproximadamente 8 por ciento de los tuits analizados por Crisis Group se clasificó como crítica severa al gobierno.

La siguiente es una muestra aleatoria de tuits que entran en esta primera categoría:

  • Queremos señalar que no reconocemos ninguna medida emanada de un régimen usurpador, ilegal, ilegítimo e inconstitucional; que está señalado y sancionado por las democracias más importantes del mundo. #LosCorruptosEstánEnMiraflores[fn]Miraflores es el nombre del palacio presidencial en Venezuela.Hide Footnote .
     
  • 198 años de la Batalla de Carabobo los venezolanos volvemos a luchar por recuperar nuestra autonomía. Ayer eran españoles hoy son cubanos, iraníes, guerrilleros, narcotraficantes los que se apoderan de Venezuela. #BatallaPorLaLibertad[fn]La Batalla de Carabobo de 1821 fue la batalla decisiva en la lucha independentista de Venezuela contra los españoles, dirigida por Simón Bolívar.Hide Footnote .

La segunda categoría de tuits considerada por el estudio incluye aquellos que justifican una acción extranjera agresiva para presionar o derrocar al gobierno, que van desde sanciones económicas hasta la intervención militar[fn]Como ejemplos de esta retórica, ver María Angélica Correa, “‘Capriles está con el régimen de Maduro’, María Corina Machado”, El Tiempo, 4 de septiembre de 2020; y “#Comunicado María Corina, Ledezma, Arria, Calderón Berti, Aguiar, Aristeguieta Grameko y Carlos Ortega piden acción internacional que le devuelva la paz a Venezuela”, sitio web de Diego Arria, 18 de junio de 2020. Por ejemplo, María Corina Machado respaldó la idea de una Operación de Paz y Estabilización en Venezuela que, entre otras medidas, incluía sanciones, bloqueos y una “operación de paz” multilateral para derrocar a Maduro. “María Corina propone el despliegue urgente de una Operación de Paz y Estabilización en Venezuela”, Vente Venezuela, 8 de junio 2020.Hide Footnote . Los tuits fueron clasificados de la misma manera que en la categoría de críticas severas, es decir, identificando si un conjunto de palabras clave estaba presente[fn]Los datos de esta categoría incluyen todos los tuits que hacen referencia a una acción extranjera agresiva, lo que significa que algunos tuits pueden incluir una discusión crítica de dichas políticas. Sin embargo, en la práctica, una prueba de la orientación positiva o negativa de cada tuit demostró que el apoyo a la acción extranjera agresiva era mucho más común que la oposición a esas políticas: 35 por ciento de los mensajes sobre sanciones y 58 por ciento sobre la intervención militar se refieren a esas políticas de manera positiva, comparados con 14 por ciento y 3 por ciento que las discuten de forma negativa, respectivamente. El resto eran indeterminados para efectos de esta prueba. (Esto no significa que carecían de orientación; sin embargo, la prueba no pudo determinarlo). La brecha considerable entre los tuits de orientación positiva y negativa demuestra que los resultados discutidos a continuación están motivados por el aumento de las referencias positivas (no negativas) a la acción extranjera agresiva. Para una discusión sobre la clasificación de los métodos utilizados y para consultar los resultados de un análisis estadístico adicional que solo incluye tuits con tendencia positiva sobre el tema, ver Esberg y Siegel, “How Exile Shapes Online Opposition: Evidence from Venezuela”, op. cit.Hide Footnote . La siguiente es una muestra aleatoria de tuits que entran en esta segunda categoría:

  • La misma dictadura reconoce que sanciones no impiden a #Venezuela obtener alimentos, medicinas, ni insumos médicos. Lo hemos dicho claramente: sanciones son contra régimen de Maduro y sus funcionarios por corruptos, narcotraficantes y violadores de #DDHH.
     
  • Le apostamos a la apertura de un canal humanitario a través de una intervención humanitaria de una coalición de países a favor de salvar a la población.
     
  • El registro que muestra que millones de venezolanos a lo largo del país asistieron a la marcha de enero 23 sirve como un argumento en favor de la intervención militar para la comunidad internacional, las Naciones Unidas y la OEA[fn]Este tuit hace referencia a las protestas contra el gobierno del 23 de enero de 2019.Hide Footnote .
¿Cómo afecta el exilio al contenido?

El estudio de Crisis Group sobre los tuits de la oposición (que incluye tuits publicados por todos los 357 miembros del estudio, 94 fuera y 263 dentro del país, entre el 1 de enero de 2013 y el 31 de mayo de 2020) muestra que tanto las críticas severas como la defensa de políticas agresivas por parte de otros países aumentaron con el tiempo para toda la población, pero que lo hicieron más rápidamente entre los exiliados.

El Gráfico 1 representa toda la comunidad opositora estudiada por Crisis Group (esto es, activistas tanto dentro como fuera de Venezuela) y muestra, como es lógico, que el uso de retórica incisiva aumentó a medida que la crisis humanitaria y política en Venezuela se profundizó[fn]El incremento fue más rápido entre los exiliados, como se discute más adelante y se demuestra en el análisis estadístico de Esberg y Siegel, “How Exile Shapes Online Opposition: Evidence from Venezuela”, op. cit.Hide Footnote . Esta retórica tendió a incrementarse de manera más marcada durante eventos políticos importantes, como las protestas masivas de 2014 y 2017[fn]Sobre estas protestas, ver Informe de Crisis Group sobre América Latina y el Caribe N°30, Venezuela: punto de quiebre, 21 de mayo de 2014; e Informe de Crisis Group sobre América Latina y el Caribe N°36, Poder sin el pueblo: evitando el colapso de Venezuela, 19 de junio de 2017.Hide Footnote .

El Gráfico 1 también demuestra que las referencias por parte de este grupo general a la acción extranjera en contra del gobierno venezolano (esto es, sanciones o intervención militar) también aumentaron, con picos después de la elección de Trump a finales de 2016 y durante la crisis de 2019 en la que Guaidó se autoproclamó como presidente (panel derecho). El número de tuits de los miembros de la oposición en esta segunda categoría, acción extranjera agresiva, es relativamente bajo, representando menos del 1 por ciento del total de tuits. Aun así, los tuits en esta segunda categoría representan aproximadamente 35 000 publicaciones durante el periodo analizado, y las referencias a estos temas se han hecho más frecuentes con el tiempo[fn]Basado en la clasificación de tuits descrita en Esberg y Siegel, “How Exile Shapes Online Opposition: Evidence from Venezuela”, op. cit.Hide Footnote .

Gráfico 1: Porcentaje de tuits relacionados con temas claves entre todos los activistas, 1 de enero de 2013-31 de mayo de 2020

Descripción de los datos: la crítica severa a Maduro (izquierda) y las referencias a sanciones o intervención militar (derecha) se incrementan a lo largo del tiempo entre todos los activistas, particularmente alrededor de eventos políticos importantes. Fuente: plataforma Historical PowerTrack API de Twitter. CRISIS GROUP / JE / CB-G.

A continuación, el Gráfico 2 se concentra en la experiencia del exilio e ilustra cómo dos exiliados específicos modificaron su retórica después de salir de Venezuela. Ya que los datos están al nivel del usuario individual, estos gráficos muestran el porcentaje de tuits por mes de los exiliados, relacionados con los dos temas monitoreados. Los gráficos ejemplifican los efectos discutidos en este informe. Como se observa en el gráfico de la izquierda, después de escapar de la cárcel en 2018, este político tuvo el doble de probabilidad de tuitear críticas duras contra el gobierno. En el panel de la derecha, otro político rara vez hablaba sobre sanciones e intervención militar antes de huir del país en 2017; sin embargo, poco tiempo después, empezó a tuitear frecuentemente sobre políticas agresivas por parte de terceros. Por supuesto, estas son solo dos muestras y los efectos varían entre los usuarios. Pero estos ejemplos demuestran dos casos claros de personas que cambiaron su comportamiento luego de salir del país.

Gráfico 2: Ejemplo de historias de tuits de exiliados, 1 de enero de 2013 a 31 de mayo de 2020

Descripción de datos: Después de dejar el país, dos exiliados tomados como ejemplo son más propensos a realizar tuits de crítica severa a Maduro (izquierda) o referirse a acciones extranjeras agresivas (derecha). Fuente: plataforma Historical PowerTrack API de Twitter. CRISIS GROUP / JE / CB-G.

Más allá del hecho de que estas dos personas no representan a todos los exiliados, los datos deberían considerarse con cierta reserva. En primer lugar, los cambios políticos más amplios y la profundización de la crisis han contribuido a endurecer la retórica de la oposición, como se ilustra en el Gráfico 1. En general, independientemente de si han abandonado el país o no, las figuras de la oposición han tendido a expresarse en términos más fuertes a medida que la situación de Venezuela empeora: de hecho, una de las políticas de oposición más directa, María Corina Machado, todavía vive en Venezuela.

En segundo lugar, el momento del exilio también puede contribuir a cambiar la retórica. Es más probable que el exilio ocurra después de periodos intensos de agitación, por ejemplo, después de la crisis presidencial de 2019 cuando el régimen retiró la inmunidad política a varios legisladores[fn]Jorge Rueda, “Venezuela: Retiraran inmunidad a más diputados”, Associated Press, 22 de mayo de 2019.Hide Footnote . Por lo tanto, el hecho de que algunas personas se vuelvan más incisivas en sus críticas públicas cuando están en el extranjero puede estar en función del momento en que dejaron el país.

No obstante, el Gráfico 3 aborda estas consideraciones al comparar los cambios en la retórica utilizada por los exiliados y por las personas que se quedan en el país. Se basa en los datos agregados de todos los 94 exiliados y las 263 personas que se quedaron en el país, en donde el mes 0 representa el momento de salida de los exiliados. Desde los seis meses antes del exilio, el gráfico muestra la diferencia en el tiempo entre la frecuencia con la que los exiliados y los activistas que permanecen en el país critican al régimen o hacen referencia a una acción extranjera agresiva[fn]Para cada exiliado en los seis meses siguientes a su salida del país, el porcentaje de tuits sobre el tema por parte de activistas que residen en el país en un mes se restó del porcentaje de tuits del exiliado en el mismo mes. Posteriormente, este resultado se promedió en todos los exiliados para el periodo inmediatamente anterior y posterior al exilio. Para un análisis estadístico diseñado con el fin de ahondar en estas preocupaciones, ver Esberg y Siegel, “How Exile Shapes Online Opposition: Evidence from Venezuela”, op. cit.Hide Footnote .

Visto desde esta óptica, el Gráfico 3 muestra un incremento sostenido de la actividad en Twitter por parte de los exiliados en cuanto a la publicación de críticas incisivas (panel superior) y referencias a acciones extranjeras agresivas (panel inferior) desde el momento en que inició el exilio, en relación con los miembros de la oposición que se quedaron en el país. El gráfico muestra que, antes de emigrar, las figuras de oposición que posteriormente se exiliaron tenían dos puntos porcentuales más de probabilidad de usar retórica incisiva que otras figuras de la oposición que se quedaron en el país. Sin embargo, después de abandonar Venezuela, esta diferencia se duplicó, aproximadamente[fn]Esberg y Siegel, “How Exile Shapes Online Opposition: Evidence from Venezuela”, op. cit.Hide Footnote . Se observan incrementos similares en tuits sobre intervención y sanciones externas[fn]El exilio no tiene ningún efecto sobre el número de tuits, lo que implica que las figuras de oposición tienen una tasa de publicación bastante constante antes y después de salir de Venezuela.Hide Footnote .

Gráfico 3: La retórica antes y después del exilio, en relación con activistas que se quedaron en el país

Descripción de datos: en relación con los activistas que se quedan en el país, los exiliados son más propensos a enviar tuits de crítica severa a Maduro (izquierda) y referirse a sanciones o intervenciones militares (derecha) después de dejar Venezuela. Fuente: plataforma Historical PowerTrack API de Twitter. CRISIS GROUP / JE / CB-G.

Un último punto sobre el estudio: además de identificar un incremento de los tuits con críticas severas y recomendaciones de políticas agresivas, el estudio también encontró una disminución de la concentración en ciertos asuntos prácticos internos por parte de los exiliados. Específicamente, después de dejar el país, los activistas de la oposición tienen 50 por ciento menos de probabilidad de criticar la incapacidad del gobierno para proporcionar servicios públicos, refiriéndose a la escasez de gas, los apagones y la falta de comida, en relación con los activistas que permanecen en el país[fn]Ibíd.Hide Footnote . Por el contrario, tienden a enfocarse en críticas más generales relacionadas con la legitimidad del gobierno y cómo imponerle costos.

 
Ejerciendo influencia en el país y en el extranjero

Cuando los activistas abandonan el país, su influencia suele aumentar. Además de seguir interviniendo en las discusiones en Venezuela, también pueden desarrollar la capacidad de moldear la política en los países en que se reubican.

A pesar de vivir en el extranjero, las opiniones de los exiliados son discutidas y difundidas en Venezuela. El contenido mediático producido en el exterior en el que aparecen los exiliados llega al país y tiene una influencia significativa[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, antiguo exiliado venezolano, 1 de octubre de 2020. “Exiliados como los que están en Miami tienen una gran influencia debido a su capacidad mediática”. Por ejemplo, un tuit de Antonio Ledezma discutiendo la intervención militar fue compartido 8600 veces y recibió 8300 “me gusta” por parte de personas en Venezuela y en el extranjero.Hide Footnote . Los mensajes de los exiliados también son transmitidos en redes sociales. De acuerdo a una encuesta realizada en 2014, el 74 por ciento de los venezolanos se enteró de las creencias políticas de otros a través de Twitter, siendo el nivel más alto de los veintidós países encuestados[fn]Friedman, “Why Venezuela’s revolution will be tweeted”, op. cit.Hide Footnote . Como afirmó un político exiliado, hay “fenómenos de Twitter … que tratan de condicionar, a menudo con éxito, la política local”[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, antiguo exiliado venezolano, 1 de octubre de 2020. . Generalmente se trata de activistas y expertos cuyas opiniones se difunden en Venezuela y moldean el debate sobre Maduro y las opciones políticas disponibles.

Las posturas más duras de los exiliados afectan la política local al exacerbar las divisiones entre los políticos de la oposición, específicamente entre activistas en el extranjero y al interior del país.

Las posturas más duras de los exiliados afectan la política local al exacerbar las divisiones entre los políticos de la oposición, específicamente entre activistas en el extranjero y al interior del país. “Lo que es posible en Miami no es posible en Venezuela”, explicó el político exiliado, añadiendo que el desarrollo de posturas más duras en el extranjero “hace mucho daño a la política local”[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, antiguo exiliado venezolano, 1 de octubre de 2020. .

Aunque no siempre tienen éxito, los exiliados juegan un papel muy visible tratando de incidir para promover cambios en la política de otros países hacia Venezuela. Muchos exiliados hacen parte del gabinete paralelo de Guaidó, mientras que otros dirigen embajadas paralelas en países que lo reconocen como el presidente legítimo. Por ejemplo, el político exiliado Carlos Vecchio dirige la embajada de la oposición en EE. UU. y, desde esa posición, discutió la política hacia Venezuela tanto con el ex vicepresidente Mike Pence, cuando estaba en el cargo, como con legisladores[fn]Alex Daugherty, “A Venezuelan is top diplomat for Guaidó’s government in the US”, The Miami Herald, 8 de febrero de 2019. . Vecchio ha apoyado las sanciones abiertamente y ha promovido activamente la intervención militar en Venezuela[fn]Ver Uri Friedman, “In Washington, the Venezuelan opposition has already won”, The Atlantic, 19 de junio de 2019; Luc Cohen, “Venezuela bypassing U.S. sanctions through Europe, opposition envoy says”, Reuters, 24 de septiembre de 2019; y “Venezuela: opposition leader Guaidó asks US military for ‘strategic planning’ help”, The Guardian, 13 de mayo de 2019.Hide Footnote . El exalcalde de Caracas, Antonio Ledezma, ha promovido constantemente la intervención humanitaria en el país. Así mismo, ha participado activamente tratando de definir la política de España hacia Venezuela, donde el debate político sobre el tema ha sido álgido[fn]Exiliados venezolanos en España instan a Pedro Sánchez a rechazar la convocatoria a parlamentarias”, El Nacional, 18 de septiembre de 2020.Hide Footnote . Mientras tanto, los exiliados de la oposición en Bogotá han mantenido fuertes vínculos con el partido de gobierno y la administración de Iván Duque, así como con la Unidad de Asuntos de Venezuela de la Embajada de EE. UU., que ha reemplazado el puesto de avanzada diplomático en Caracas[fn]Ethan Bronner y Ezra Fieser, “Mercenaries, spies and double agents gather en masse in Bogotá”, Bloomeberg, 16 de abril de 2019. .

Los venezolanos que viven en EE. UU. también representan un bloque de votantes significativo en la populosa Florida, un estado clave para definir el colegio electoral de EE. UU. y en donde también reside la mayoría de la diáspora cubana[fn]Hide Footnote . En los últimos años, la diáspora ha desempeñado un papel importante definiendo las actitudes y políticas de EE. UU. hacia Venezuela, aunque la transición al gobierno de Biden puede reducir esa influencia. El presidente Trump cortejó activamente a los votantes venezolanos y cubanos durante las elecciones de 2020, y a estos grupos, así como a otros votantes latinos, se les atribuyó la victoria de Trump en Florida[fn]Carmen Sesin, “Trump cultivated the Latin vote in Florida, and it paid off”, NBC, 4 de noviembre de 2020. “How Trump won big with Latinos in Florida – and then some”, South Florida Sun Sentinel, 4 de noviembre de 2020.Hide Footnote . Trump pareció sintonizarse con los votantes venezolanos adoptando enfoques de línea dura frente a la crisis, endureciendo las sanciones en el periodo previo a las elecciones de noviembre y dejando abierta la posibilidad de una intervención militar, a pesar de que esta última medida contrastaba notablemente con su retórica frecuente sobre la intención de mantener a EE. UU. por fuera de conflictos externos[fn]Jonathan Blitzer, “The fight for the Latino vote in Florida”, The New Yorker, 16 de septiembre de 2019.Hide Footnote .

Conclusión

El ciclo de represión, exilio y agravio descrito en este informe es una consecuencia de la crisis política y económica de Venezuela. Las partes deberían procurar que no impida la solución que el país necesita desesperadamente.

Como Crisis Group sugirió previamente, las negociaciones con mediación internacional entre el gobierno chavista y la oposición siguen siendo el mejor camino para que el país pueda emerger pacíficamente del caos en que se encuentra actualmente. El gobierno de Maduro tiene la mayor responsabilidad en el establecimiento de las condiciones para la negociación, ya que su administración ha socavado la integridad del sistema electoral, ha intensificado las medidas represivas en contra de los opositores y, de acuerdo a investigadores de las Naciones Unidas, ha cometido graves violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, para que las negociaciones tengan alguna posibilidad de éxito, todos los actores involucrados, el gobierno, la oposición y actores externos, deberán llegar a un acuerdo.

Crisis Group ha delineado los elementos clave de dicho acuerdo en otras publicaciones. Incluyen las siguientes medidas:

  • El gobierno deberá aceptar reformas que creen las condiciones para unas elecciones presidenciales libres y justas. Incluso antes de eso, para que los diálogos tengan alguna posibilidad de éxito, tendrá que disminuir la represión que ha desestabilizado al país y ha llevado a gran parte de la oposición al exilio.
     
  • La oposición deberá ceder en dos demandas, a saber, que se reconozca al anterior parlamento hasta que se celebren elecciones libres (para mantener la “presidencia interina” de Guaidó), y que Maduro dimita como precondición del acuerdo. La oposición también deberá estar lista para aceptar la idea de una transición gradual que garantice a los miembros del gobierno de Maduro y a su movimiento chavista la libertad frente a la persecución y el derecho continuo a la participación política.
     
  • Los actores extranjeros aliados de la oposición en Washington, la UE y el Grupo de Lima deberían implementar un enfoque más matizado frente a las sanciones que el que adoptaron en la estrategia de “máxima presión”. Deberían someter las sanciones actuales a una rápida revisión humanitaria y disminuirlas cuando sea necesario para proporcionar ayuda humanitaria frente a la pandemia o prevenir daños evitables a la población. También deberían indicar que están preparados para aliviar otras sanciones progresivamente, siempre y cuando el gobierno venezolano avance hacia la restauración de los derechos civiles y políticos, y para levantar las sanciones por completo si las partes llegan a un acuerdo negociado.
     
  • Dada la importancia de China, Rusia y Cuba en el apoyo a Maduro, que incluso ha permitido a su gobierno eludir las sanciones y evitar la censura del Consejo de Seguridad de la ONU, es fundamental que EE. UU., la UE y los países de América Latina involucren a estos países y busquen su apoyo en las negociaciones hacia un acuerdo definitivo.

Muchos de estos pasos son difíciles políticamente y requerirán que los sectores pragmáticos de ambos bandos se impongan sobre los más radicales. Si bien los activistas exiliados tienen una amplia gama de posturas, la evidencia proporcionada en este informe sugiere que muchos se sitúan en el bando de la línea dura, y que la experiencia del exilio puede continuar empujándolos a defender posiciones más radicales que las que profesarían en una situación diferente. Tanto los líderes de la oposición en Venezuela como sus aliados en el exterior deberían considerar este “efecto exilio”. Para asegurarse de que están contemplando el espectro completo de posiciones, los actores externos deberían involucrarse con una amplia gama de sectores de la oposición, conciliadores, moderados e intransigentes, tanto en el extranjero como en el interior del país. También deberían tener en cuenta que los activistas de la oposición que aún se encuentran en Venezuela son las víctimas principales tanto de las políticas estatales como de las medidas internacionales adoptadas para castigar al gobierno de Maduro. Lo más probable es que el impulso para llegar a un acuerdo provenga de este grupo. En medio del clamor del exilio y de otras acciones políticas de la oposición, los mensajes que provienen de la misma Venezuela no deben ser olvidados.

Caracas/Bogotá/Nueva York/Bruselas, 24 de febrero de 2021

Anexo A: Mapa de Venezuela