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Three young men walk past the rubble of a building that collapsed during the earthquake. On 14 August 2021, an earthquake of magnitude 7.2 hit the south of Haiti. One month later, the humanitarian situation is still very complicated. Jeremie Lusseau / Hans Lucas
Briefing 44 / Latin America & Caribbean

Haití: un camino hacia la estabilidad para una nación en shock

Haití se encuentra en shock luego del asesinato del presidente, un gran terremoto y una fuerte tormenta tropical. El país necesita ayuda urgente, por lo que las elecciones previstas pueden esperar. Las potencias externas deben canalizar la ayuda a través de los grupos de la sociedad civil local, ayudar a investigar los delitos de alto impacto y apoyar las reformas urgentes.

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¿Qué hay de nuevo? El asesinato en julio del presidente haitiano Jovenel Moïse, aparente perpetrado sin resistencia de su esquema de seguridad de élite, y una serie de desastres naturales semanas después han desestabilizado aún más a un Haití ya frágil, y han intensificado la crisis humanitaria en un momento de extrema inseguridad.

¿Por qué importa? En medio de una crisis política, de derechos humanos, económica y humanitaria, el asesinato de Moïse y otros eventos recientes han puesto en evidencia las fallas crónicas de las autoridades estatales y las dificultades para garantizar que el apoyo extranjero se despliegue de manera efectiva. La creciente inseguridad también está impulsando la inestabilidad y aumentando los flujos migratorios dentro y fuera del país. 

¿Qué se debe hacer? Es imperativo canalizar ayuda para las personas vulnerables afectadas por los desastres naturales recientes, preferiblemente a través de la sociedad civil local. El respaldo internacional para el juzgamiento de delitos de alto impacto, una reforma policial y el apoyo a un gobierno interino inclusivo y representativo con amplias bases tienen más posibilidades de ayudar a restablecer la estabilidad que unas elecciones precipitadas.

I. Panorama general

Incluso antes de que un grupo de sicarios asesinara al presidente Jovenel Moïse en julio y de que hubiera un enorme terremoto en agosto, Haití se encontraba en un lamentable estado de inseguridad. La violencia, perpetrada en gran parte por grupos delictivos financiados por poderosos líderes empresariales, políticos y narcotraficantes, había paralizado gran parte de la economía del país. Estos grupos extendieron su influencia mientras los oponentes de Moïse cuestionaban su autoridad en un clima político cada vez más tenso. Aunque después del asesinato ha habido numerosos arrestos y promesas de un gobierno incluyente por parte de los líderes interinos del país, las autoridades interinas se enfrentan a claras señales de que la volatilidad política y la crisis humanitaria empeorarán. Necesitarán ayuda externa para salir adelante. Es esencial que Haití acepte el apoyo internacional para investigar crímenes de alto impacto y poner en marcha las reformas económicas y de seguridad que tanto tiempo llevan pendientes. Los principales donantes y la ONU deben estar atentos a las señales de los líderes políticos locales y de la sociedad civil respecto a cuándo sería prudente celebrar nuevas elecciones, y trabajar con una amplia coalición en los esfuerzos de recuperación tras el terremoto de agosto y la subsiguiente tormenta tropical.

Un retrato de Haití en las semanas antes del asesinato de Moïse revela a un país en profunda angustia. En junio de 2021, según la ONU, más de 90 pandillas armadas operaban en todo el país y controlaban más de la mitad de la capital, Puerto Príncipe. Bloqueos viales organizados por pandillas aislaron el sur de Haití. No se podía descargar combustible de los carrotanques debido a problemas de seguridad; la escasez aumentaba, y más de la mitad de la población del país subsistía con menos de $2 al día. Al menos 15 000 personas habían sido desplazadas internamente y muchas se encontraban hacinadas en centros comunitarios ubicados en zonas controladas por delincuentes, lo que dificultaba el acceso de las agencias humanitarias. En estos centros, las violaciones y la violencia sexual eran frecuentes. El COVID-19 hacía estragos y había causado más de 600 muertes (probablemente un gran subregistro), incluyendo la del presidente de la Corte Suprema en junio, mientras que las primeras vacunas solo llegaron en julio. Moïse también había vaciado las instituciones políticas del país, negándose a permitir que se celebraran elecciones parlamentarias y designando suplentes en cargos de las administraciones locales.

El propio asesinato de Moïse ilustró crudamente la falta de control del Estado sobre su territorio.

El propio asesinato de Moïse ilustró crudamente la falta de control del Estado sobre su territorio. Los asaltantes irrumpieron en la residencia privada del presidente en las primeras horas del 7 de julio, lo asesinaron e hirieron gravemente a su esposa. Ninguno de los miembros de su gran séquito de seguridad, muchos de ellos altamente entrenados y fuertemente armados, resultó siquiera levemente herido en el ataque, lo que llevó a la conclusión generalizada de que no ofrecieron una resistencia significativa. Una amplia investigación dirigida por la policía haitiana con apoyo internacional, sobre todo de EE. UU. y Colombia, ha llevado hasta el momento al arresto de cerca de 50 personas, incluidos dieciocho exmilitares colombianos junto con policías haitianos de alto rango. Aun así, quedan muchas preguntas sobre quién ordenó el asesinato y por qué. 

El asesinato también planteó la posibilidad de una cruenta batalla por la supremacía política. Tres personas se proclamaron como el sucesor legítimo del presidente inmediatamente después de su asesinato. Finalmente, debido en gran parte a la presión de EE. UU., Canadá, Francia, la UE y otros miembros del llamado “Core Group”, Ariel Henry, neurocirujano y ministro del Interior del expresidente Michel Martelly, asumió el cargo de primer ministro el 20 de julio. A pesar de que Henry ha predicado la reconciliación, muchos haitianos se niegan a reconocer la legitimidad de su gobierno y expresan su decepción ante la respuesta oficial al terremoto de agosto y las graves tormentas que, en conjunto, acabaron con la vida de al menos a 2200 personas, dejaron a cientos de miles sin hogar y provocaron la salida de una nueva oleada de emigrantes. Es probable que las acusaciones de que Henry estuvo directamente involucrado en el asesinato de Moïse intensifiquen la agitación política.

Mientras el país atraviesa su tercer año de recesión económica y trata de recomponerse después del asesinato de julio y los desastres naturales de agosto, sus líderes interinos y los donantes deben decidir dónde concentrar sus esfuerzos. El referéndum constitucional y las elecciones previstas se han pospuesto; estos comicios no deben ser la prioridad inmediata, particularmente dados los desafíos que implica organizar una jornada electoral creíble en medio del caos actual. Los primeros pasos deben ser consolidar un gobierno provisional, con un apoyo y una participación genuinamente amplia e incluyente, e implementar medidas que aborden las falencias de seguridad del país, la impunidad judicial y las necesidades humanitarias. Estas medidas deben continuar siendo los objetivos, incluso si cambia la composición del actual gobierno interino, por ejemplo, como consecuencia de las acusaciones contra Henry en relación con el asesinato de Moïse. 

Si bien los actores externos deben tratar de evitar intervenciones militares de mano dura y de mantenimiento de la paz que en gran medida no lograron sus objetivos entre la década de 1990 y de 2010, hay mucho que pueden hacer de manera constructiva. Los donantes deben dirigir su asistencia hacia las iniciativas de la sociedad civil local para restaurar la vivienda, servicios públicos y los medios de vida de la población. Hasta que tales esfuerzos para la recuperación no estén en marcha, los gobiernos extranjeros, en particular EE. UU., deben detener cualquier deportación adicional a Haití y así evitar una mayor carga para las instituciones estatales y las comunidades locales saturadas y escasas de recursos.

Los donantes también deben invertir en el fortalecimiento de las instituciones estatales responsables de investigar los delitos de alto impacto e iniciar una reforma del sector de la seguridad. En cuanto a las nuevas elecciones, los socios externos de Haití deben mantener un contacto estrecho con una amplia gama de grupos locales que les permita detectar cuándo se ha dado un cambio en las condiciones que despeje el camino para organizar y celebrar de manera segura unas elecciones creíbles, y luego trabajar para que se lleven a cabo de manera exitosa, para que así el país pueda comenzar a reparar su deteriorado orden político y encontrar su camino hacia una mayor estabilidad.

II. La larga lucha de Haití y el turbulento mandato de Moïse

Haití declaró su independencia de Francia el 1 de enero de 1804, gracias a la única sublevación de esclavos exitosa de la historia y la creación de la primera república negra del mundo. Haití también se convirtió en el primer país en abolir definitivamente la esclavitud[fn]Laurent Dubois, A Colony of Citizens: Revolution and Slave Emancipation in the French Caribbean, 1787-1804 (Chapel Hill, 2004), pp. 155-168. Sudhir Hazareesingh, Black Spartacus: The Epic Life of Toussaint L’Ouverture (Nueva York, 2020), pp. 298-317.Hide Footnote . Sin embargo, aunque Haití derrotó militarmente a sus colonizadores, su batalla por la aceptación y el reconocimiento apenas comenzaba. Ante la amenaza de invasión y guerra desde París, Haití acordó en 1825 pagar 150 millones de francos para indemnizar a los antiguos esclavistas[fn]El economista Thomas Piketty explica que estos 150 millones de francos “representaban más del 300 por ciento de la renta nacional de Haití en 1825, o lo que es lo mismo, más de tres años de producción”. Debido a las condiciones del préstamo, que establecía que debía ser pago en cinco años, Haití se vio obligado a refinanciarlo con nuevos préstamos de bancos privados franceses a una tasa de interés del 5 por ciento. “Esto significaba que Haití tenía que devolver cada año el equivalente al 15 por ciento de su producción de forma indefinida (simplemente para poder afrontar los intereses, sin empezar a devolver el capital de la deuda)”. Thomas Piketty, Capital and Ideology (Cambridge, 2020), pp. 150-152, 155-156. Piketty también ha calculado que Francia debería pagarle al menos $28 000 millones a Haití como restitución por la expropiación de su riqueza. “Haiti, the case for reparations”, Caribbean Business Report, 2 de agosto de 2021. Hide Footnote . Las luchas del país para superar su progresivo empobrecimiento como resultado de la deuda que asumió y el largo aislamiento diplomático y, más recientemente, para establecer una democracia funcional y creíble, siguen estando en el centro de las múltiples crisis que enfrenta en la actualidad.

A. Una larga lucha

La historia reciente de Haití, con su ciclo de elecciones, golpes de estado y disputas por el poder, representa una larga lucha por crear una democracia estable tras décadas de dictadura que llegaron a su fin a mediados de los años ochenta. En los cuatro años antes de su asesinato en julio de 2021, el presidente Jovenel Moïse había suscitado una intensa oposición, en parte porque muchos consideraban que sus esfuerzos por ampliar los poderes presidenciales y reformar la constitución eran una estrategia para restablecer el régimen autoritario que había imperado anteriormente[fn]Para más detalles sobre el asesinato de Moïse, ver Mariano de Alba, “Lidiando con las repercusiones del magnicidio en Haití”, comentario de Crisis Group, 23 de julio de 2021.Hide Footnote .

La constitución haitiana actual se remonta a la salida en 1986 del dictador Jean-Claude “Baby Doc” Duvalier, hijo de otro dictador, Francois Duvalier[fn]El gobierno de Duvalier fue reemplazado por el Consejo Nacional de Gobierno, un régimen controlado por militares liderado por el general Henry Namphy, jefe de las fuerzas armadas. Ver Michel-Rolph Trouillot, Haiti: State against Nation – The Origins and Legacy of Duvalierism (Nueva York, 1990), pp. 219-224. Duvalier regresó a Haití en 2011 y fue arrestado de inmediato; murió de un infarto a la espera de ser juzgado por crímenes de lesa humanidad.Hide Footnote . Aunque los 29 años de dictadura combinada de los Duvalier terminó entonces, el daño que causó no sería fácilmente remediado. Los Duvalier despojaron de toda autoridad al poder judicial, la legislatura y a cualquier fuente de poder independiente que pudiera desafiar su control. Robaron enormes sumas de dinero público, establecieron redes de corrupción en todo el Estado y compraron la lealtad de segmentos de la burguesía que controlaban sectores clave de la economía, asesinando a cualquiera que se resistiera[fn]Ibíd., pp. 166-183.Hide Footnote . La policía secreta y la milicia de los gobernantes, los temidos Tontons Macoutes, presidieron violaciones generalizadas de derechos humanos, tales como ejecuciones extrajudiciales, torturas, desapariciones, arrestos y detenciones arbitrarias, y una prohibición casi total de la libertad de expresión, reunión y asociación[fn]Para más información sobre la situación de derechos humanos bajo el gobierno Duvalier, ver “Paper Laws, Steel Bayonets: The Breakdown of the Rule of Law in Haiti”, Lawyers Committee for Human Rights, 1990; “Haiti’s Rendezvous with History: The Case of Jean-Claude Duvalier”, Human Rights Watch, 14 de abril de 2011; e “Informe anual de la comisión interamericana de derechos humanos 1984-1985”, Organización de los Estados Americanos, 1 de octubre de 1985.Hide Footnote .

Tras la salida de Duvalier, comenzó la larga, conflictiva e incompleta transición del país hacia la democracia. En marzo de 1987, la gran mayoría de haitianos respaldaron la adopción de una nueva constitución que tenía como principal objetivo evitar la reaparición de la dictadura. Para lograr este fin, la nueva constitución tenía diversos objetivos: establecer pesos y contrapesos para el ejecutivo; distribuir el poder entre las tres ramas del Estado; descentralizar el gobierno; y limitar el mandato presidencial a sólo un periodo de cinco años, comenzando siempre el 7 de febrero[fn]Dubois, Haiti, op. cit., p. 383.Hide Footnote . Como salvaguarda contra abusos por parte de las fuerzas de seguridad, la constitución estipuló que nadie podría ser arrestado entre las 6pm y las 6am a menos que fuera sorprendido en flagrancia (los Tontons Macoutes “desaparecerían” a sus víctimas durante esas horas). Además, el mecanismo de la constitución para su propia enmienda contempla que solo puede ser modificada mediante un proceso intencionalmente engorroso a través de la legislatura nacional, en lugar de mediante referéndum, considerado por los redactores más fácilmente manipulable[fn]Ibíd.Hide Footnote

Los críticos de la constitución de 1987 sostienen que, en el intento de prevenir un gobierno autoritario, ésta ha ayudado a generar gobiernos crónicamente débiles[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, funcionario de organización internacional, 16 de abril de 2021.Hide Footnote . En particular, quienes respaldan una reforma constitucional argumentan que crea un sistema en el que hay elecciones con demasiada frecuencia; no hay equilibrio de poder entre el parlamento y el ejecutivo; la influencia de los pequeños partidos políticos que actúan por interés propio está fuera de control; y el gobierno tiene demasiadas capas para un país tan pobre, lo que supone una carga excesiva para su limitado presupuesto[fn]El resumen de la propuesta de reforma constitucional publicado en enero expone estos argumentos. Ver “Avant Project Constitution”, República de Haití, enero de 2021.Hide Footnote . Moïse asumió el reto de una aparente reforma al final de su presidencia, pero, como se analiza a continuación, sus oponentes vieron esta iniciativa en el contexto de sus extensos esfuerzos por aumentar la autoridad de la presidencia para su propio beneficio y la consideraron como una toma de poder.

B. Un mandato turbulento

Antes de iniciar su carrera política, Jovenel Moïse era un exportador de banano que llegó a ser secretario general de la Cámara de Comercio de Port-de-Paix, una ciudad en el noroeste de Haití. Desarrolló vínculos estrechos con el expresidente Michel Martelly, quien eligió a Moïse para que lo sucediera como líder del Partido Haitiano Tèt Kale PHTK, aparentemente con el plan de que Moïse gobernara Haití hasta 2021 mientras Martelly montaba una nueva candidatura presidencial. Cuando se le preguntó en enero de 2016 si él y Martelly tenían planeado gobernar Haití durante veinte años (alternando dos mandatos de cinco años cada uno), Moïse respondió: “Sí, es un buen plan. Necesitamos estabilidad”[fn]Jon Lee Anderson, “Aftershocks”, The New Yorker, 1 de febrero de 2016.Hide Footnote .

Moïse pareció ganar la primera vuelta de las elecciones presidenciales de octubre de 2015. La participación en las elecciones fue baja, con solo 1,5 millones (de un total de 5,8 millones) de votantes registrados acudiendo a las urnas para elegir entre un grupo de 54 candidatos, una demostración de la fragmentación política en el país y de la poca fe de la población en el proceso democrático. Pero, a pesar de que algunos observadores internacionales encontraron que el resultado de la primera vuelta era consistente con la votación observada, los adversarios de Moïse no reconocieron los resultados, afirmando que se encontraban viciados por manipulación de votos y conteos fraudulentos. La disputa, a su vez, provocó disturbios en las calles y varios aplazamientos de la segunda vuelta. En noviembre de ese año, después de que una comisión recomendara que se repitieran las elecciones, Moïse ganó una nueva primera vuelta. En esta ocasión solo acudieron 1,12 millones de personas a las urnas, o el 18 por ciento de los votantes registrados. Habiendo obtenido más del 50 por ciento de los votos (apenas el 10 por ciento de los votantes registrados), Moïse asumió el cargo el 7 de febrero de 2017[fn]De Alba, “Lidiando con las repercusiones del magnicidio en Haití”, op. cit.Hide Footnote .

La situación económica y de seguridad en Haití empeoró progresivamente durante el mandato de Moïse.

La situación económica y de seguridad en Haití empeoró progresivamente durante el mandato de Moïse. Cuando asumió la presidencia en 2017, el país ya era, en algunos aspectos, el más pobre del hemisferio occidental, sufría una desigualdad socioeconómica extrema, acompañada de estallidos de violencia política, instituciones débiles y altos niveles de impunidad y corrupción. También continuaba sufriendo los efectos del devastador terremoto de 2010, que se estima acabó con la vida de más de 200 000 personas. Pero la situación se volvió aún más grave durante el mandato de Moïse. El malestar político y social de Haití aumentó en medio de una profunda crisis económica, el incremento de la inseguridad, la corrupción, el mal manejo de la pandemia de COVID-19 y el resurgimiento de la violencia de pandillas.

Mientras se esforzaba por gobernar eficazmente, Moïse también comenzó a tratar de expandir sus poderes presidenciales, lo que llevó a que más y más sectores de oposición consideraran que él había decidido mantenerse en el poder mediante maniobras extralegales de ser necesario[fn]Haiti braces for unrest as a defiant president refuses to step down”, The New York Times, 7 de febrero de 2021.Hide Footnote . En una serie de medidas que resultaron en la práctica eviscerando al parlamento, decidió no celebrar las elecciones legislativas programadas para octubre de 2019 y prometió, en cambio, centrarse en sus planes de reforma constitucional. En enero de 2020, comenzó a gobernar por decreto[fn]De acuerdo con el representante de una organización internacional, “esto se ajustaba a un patrón iniciado por el predecesor de Moïse, Michel Martelly, que Moïse continuó: negarse repetidamente a celebrar elecciones, enfrentar limitadas críticas de la comunidad internacional y luego gobernar por decreto, erosionando aún más la fe de la población en la democracia como lo refleja la caída en picada de las tasas de participación del electorado”. Entrevista telefónica de Crisis Group, exfuncionario de la ONU, 26 de septiembre de 2021. Los mandatos de veinte senadores también culminaron a principios de 2020, dejando al Senado con solo diez miembros electos, lo que les impidió formar quórum. En la cámara baja, todos los diputados se retiraron al finalizar su mandato. Ver “Jovenel Moïse tries to govern Haiti without a parliament”, The Economist, 18 de enero de 2020.Hide Footnote . Moïse también afianzó el control a nivel local al designar a los alcaldes y concejales locales, ya que no se celebraron elecciones locales. 

Los opositores de Moïse también estaban profundamente preocupados por dos decretos que emitió en noviembre de 2020. Mediante el primero creó un nuevo servicio de inteligencia que le permitiría al presidente espiar a los ciudadanos y cuyos agentes gozarían de inmunidad legal por sus actos. El segundo amplió la definición legal de terrorismo de manera que abría el camino para que el gobierno pudiera aplicar herramientas de lucha antiterroristas a sus adversarios políticos[fn]El 26 de noviembre de 2020, el gobierno de Moïse publicó dos decretos sobre seguridad nacional. El primero creó la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI). Según el decreto, a la ANI se le permitiría ingresar a domicilios particulares y comercios para recaudar información relacionada con sus investigaciones. El decreto también estableció que la ANI tendría acceso a todas las bases de datos del gobierno y realizaría sus operaciones en total secreto. El segundo decreto amplió la definición de “terrorismo” para incluir delitos como robo, extorsión y destrucción de propiedad pública y privada. “What’s in Haiti’s New National Security Decrees: An Intelligence Agency and an Expanded Definition of Terrorism”, Center for Economic and Policy Research, 14 de diciembre de 2020. Hide Footnote

También desató otra controversia al insistir que su mandato de cinco años, que normalmente se contaría a partir de la fecha en la que Martelly dejó el cargo y, por lo tanto, finalizaría el 7 de febrero de 2021, debería extenderse un año hasta el 7 de febrero de 2022, porque su mandato comenzó con un año de retraso. Esta posición contó con el respaldo de la Secretaría de la ONU, el Secretario General de la Organización de los Estados Americanos y el gobierno de EE. UU., pero generó protestas masivas y rechazo al interior de Haití. La mayoría de los constitucionalistas rechazaron el argumento de Moïse y señalaron que todos los demás funcionarios electos tomaron como punto partida de sus periodos la fecha de inicio de 2016, a pesar de que asumieron el cargo un año después[fn]Otros señalaron que cuando el presidente Jean-Bertrand Aristide argumentó que debía agregar a su mandato de cinco años los tres años perdidos debido a un golpe militar (1991-1994), los tribunales rechazaron de plano su argumento.Hide Footnote . El 6 de febrero, el Consejo Superior de la Magistratura de Haití determinó que su mandato de cinco años había llegado a su fin ese día. 

Moïse no acató el fallo. Cuando, el 7 de febrero, la oposición intentó instalar un gobierno paralelo, tomó medidas drásticas. Ordenó la detención del juez de la Corte Suprema Yvickel Dabresil y otras 23 personas en medio de la noche, en violación de la constitución de 1987. Algunos críticos sugirieron que los cargos de conspiración golpista y los arrestos nocturnos evocaban la era Duvalier[fn]“Paper Laws, Steel Bayonets”, op. cit., 1990.Hide Footnote .

Fue en este contexto que, en febrero de 2021, Moïse desencadenó un nuevo conflicto al proponer un referéndum que eliminaría algunas de las salvaguardias constitucionales introducidas para limitar el poder presidencial después de que Baby Doc Duvalier fuera derrocado en la década de 1980[fn]El referéndum constitucional fue programado por primera vez para abril de 2021, pero debido a la pandemia del coronavirus fue pospuesto para el 27 de junio y luego para el 26 de septiembre. Tras el asesinato de Moïse, el Consejo Electoral Provisional aplazó las elecciones hasta el 7 de noviembre. Henry disolvió el Consejo el 28 de septiembre, lo que significa, en efecto, que el referéndum y las elecciones generales se han pospuesto indefinidamente. “Haiti to hold delayed constitutional referendum in September”, France 24, 29 de junio de 2021. “New date for delayed Haiti vote after president’s slaying”, France 24, 12 de agosto de 2021. “Haiti polls postponed after electoral body is dissolved”, BBC World, 28 de septiembre de 2021.Hide Footnote . La propuesta de Moïse fue polémica en parte porque el método (referéndum) era inconstitucional; en parte porque la constitución de 1987 había sido enmendada menos de diez años antes, en 2012, siguiendo el proceso parlamentario indicado; y en parte porque las enmiendas que propuso Moïse eliminarían algunas de las medidas introducidas en 1987 (por ejemplo, permitir dos mandatos consecutivos de cinco años), lo que le hizo pensar a sus opositores que pretendía restaurar una presidencia de corte autoritario. 

Muchos constitucionalistas haitianos, aunque reconocen las fallas de la constitución de 1987, han denunciado el referéndum propuesto como una toma de poder[fn]Monique Clesca, “Haiti’s critical weeks ahead”, Americas Quarterly, 20 de mayo de 2021; “Avant Project Constitution”, op. cit. Sobre la reforma constitucional de 2012 , ver “Haiti constitutional amendments finally take effect”, Reuters, 20 de junio de 2012.Hide Footnote . Sin embargo, tras asumir el cargo de primer ministro, Ariel Henry ha insistido en proceder con un referéndum sobre la reforma constitucional para fortalecer el poder ejecutivo, aunque no en noviembre como se había planeado, y en priorizar una revisión constitucional antes que realizar las nuevas elecciones[fn]Haitian government unveils – and plugs – draft of new constitution”, France 24, 9 de septiembre de 2021. “Haiti elections postponed indefinitely amid political crisis”, Al Jazeera, 28 de septiembre de 2021. “The AP interview: Haiti PM plans to hold elections next year”, Associated Press, 28 de septiembre de 2021.Hide Footnote

III. Política, policía y pandillas

La mayoría de los presidentes desde los Duvalier han adoptado su táctica de crear un brazo armado extralegal, y solo el presidente René Préval, en el cargo de 1996 a 2001 y nuevamente de 2006 a 2011, rechazó esa táctica. Los presidentes Jean-Bertrand Aristide y Martelly presuntamente, y en diversos grados, reclutaron, patrocinaron, toleraron o ignoraron deliberadamente a los grupos armados y narcotraficantes que operaban principalmente en los barrios más pobres de Puerto Príncipe. Al parecer Moïse siguió sus pasos, sumando su aporte a un legado de inseguridad que su sucesor deberá afrontar[fn]Poco después del asesinato, un destacado documentalista haitiano dijo que Moïse había encontrado “un modo de controlar a la población mediante las bandas armadas que tenían vía libre para circular en el país, hacer declaraciones y desfilar por las calles sin intervención de la policía”. Cita de Arnold Antonin en “No entiendo la locura por elecciones este año si no existen las condiciones”, El Diario, 20 de julio de 2021. Ver también “Haiti’s slain president presided over the collapse of security in his country”, NPR, 20 de julio de 2021. Según este artículo, “Algunos de los críticos de Moïse […] afirman que el expresidente no solo permitió que los pandilleros operaran libremente, sino que trabajó con ellos para desestabilizar algunos de los barrios más desamparados de la capital, particularmente las áreas leales a sus opositores políticos”.Hide Footnote

Los miembros de los grupos armados o pandillas (baz en creole) son en su inmensa mayoría hombres jóvenes de los sectores más pobres de las grandes ciudades (áreas con pocos o ningún servicio social, escuelas mal equipadas, sin agua potable y escasos centros de atención médica). Estos jóvenes tienen pocas opciones de empleo y enfrentan un futuro desalentador, lo que hace que sea fácil y barato para los políticos y la élite empresarial comprarlos, a menudo por solo unos pocos dólares al día. A diferencia de la mayoría de la delincuencia organizada de otros países de América Latina, que siguen manteniendo gran parte de su autonomía, incluso si dependen de la protección del Estado y de funcionarios electos, los sicarios en Haití sirven a quienes buscan promover una agenda política, perjudicar a un rival económico o garantizar la protección de un almacén importante u otro lugar estratégico[fn]Ver, por ejemplo, informe de Crisis Group sobre América Latina N°89, Violencia electoral e influencia ilícita en Tierra Caliente, 2 de junio de 2021.Hide Footnote . Según un antropólogo haitiano, “los emprendedores de la violencia (políticos y élites empresariales) patrocinan pandillas para controlar territorio, asegurar monopolios económicos y garantizar votantes durante las elecciones”[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, Louis Herns Marcellin, director del Interuniversity Institute for Research and Development, 15 de septiembre de 2021.Hide Footnote .

La respuesta débil o cómplice de los funcionarios estatales ante las actividades de las pandillas ha hecho que sus crímenes se lleven a cabo casi en su totalidad sin ser juzgados.

La respuesta débil o cómplice de los funcionarios estatales ante las actividades de las pandillas ha hecho que sus crímenes se lleven a cabo casi en su totalidad sin ser juzgados. Un estudio reciente sobre la violencia de las pandillas en los barrios pobres de Puerto Príncipe afirmó que “hasta la fecha, el gobierno haitiano no ha hecho responsables a los perpetradores, lo que les ha permitido actuar con casi total impunidad” y afirmó que “actores estatales han apoyado la planeación y ejecución de los atentados”[fn]Killing with Impunity: State-Sanctioned Massacres in Haiti”, Harvard Law School International Human Rights Clinic, 22 de abril de 2021, p. 3. Un Grupo de Expertos de CARICOM sobre Haití señaló en un informe confidencial que “la continua impunidad de la que goza el G9, la pandilla más poderosa de Puerto Príncipe, acusada de ser responsable de una serie de ataques atroces en barrios pobres a partir de 2018, da cierta credibilidad a las acusaciones de vínculos con los gobernantes”. Los barrios afectados son la sede de una fuerte oposición política a Moïse. Informe del Grupo de Expertos de la CARICOM sobre Haití, 2020, pp. 7-8.Hide Footnote .

La relación entre las pandillas y la Policía Nacional de Haití es complicada, y varía desde la coordinación ocasional entre ambas hasta el conflicto absoluto. A pesar de la inversión extranjera de decenas de millones de dólares en la policía durante los últimos 25 años, su incapacidad para servir y proteger a la población haitiana es uno de los mayores errores de la participación internacional, de la ONU y EE. UU. en el país. Si bien los recursos nunca han sido suficientes para cubrir todas las necesidades de seguridad del país, los problemas de la policía se han derivado principalmente de la reticencia de sucesivos líderes gubernamentales a responsabilizar a los oficiales, combinada con el deseo de muchos de los que están en el poder de usar a la fuerza de policía como una herramienta personal de represión e intimidación. La policía ha aplicado la ley de manera selectiva, se ha aliado con pandillas cuando le conviene y rara vez enfrenta procesos disciplinarios por sus faltas. Como resultado, los haitianos en general muestran poca confianza en la fuerza y evitan cooperar con ella[fn]Gaëlle R. Piché, “Security Sector Reform in Haiti since 2004: Limits and Prospects for Public Order and Stability”, Canadian Foreign Policy Journal (2017), pp. 2-12. Johanna Mendelson-Forman, “Security Sector Reform in Haiti”, International Peacekeeping, vol. 31, no. 1 (2006), pp. 14-23. Keith Crane, James Dobbins, Laurel E. Miller y Elizabeth Wilke, Building a More Resilient Haitian State (Santa Monica, 2010), pp. 57-68.Hide Footnote .

Quizás el líder de pandilla más notorio en Haití es de hecho un exoficial de policía, Jimmy “Barbeque” Chérizier, quien continúa actuando con impunidad[fn]Killing with Impunity: State-Sanctioned Massacres in Haiti”, op. cit., p. 3. Hide Footnote . Chérizier lidera la poderosa alianza G-9 compuesta por varias pandillas cuya formación presuntamente fue apoyada por el gobierno de Moïse dos años atrás[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, Louis Herns Marcellin, director del Interuniversity Institute for Research and Development, 15 de septiembre de 2021.Hide Footnote . El Departamento del Tesoro de EE. UU. y la ONU han implicado a Chérizier y a su grupo con violaciones graves de los derechos humanos, incluida la masacre de La Saline en 2018, donde hubo al menos 71 víctimas, y la amenaza de muerte de uno de los principales expertos en derechos humanos de Haití, Pierre Espérance[fn]A human rights group claims to be targeted as gang fighting engulfs downtown Port-au-Prince”, Haiti Liberté, 16 de junio de 2021. El 13 de noviembre de 2018, 71 personas murieron después de que paramilitares y policías ingresaran al barrio de La Saline en Puerto Príncipe. La Saline era reconocido como el bastión del movimiento de oposición Lavalas. Según el informe de la ONU, Jimmy Chérizier participó en la masacre. “La Saline: Justice pour les victims. L’Etat a l’obligation de protéger tous les citoyens”, MINUJUSTH y Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 21 de junio de 2019. Establecida en 2017, MINUJUSTH es la misión de seguimiento de MINUSTAH, la operación de estabilización de la ONU en Haití (ver nota al pie 51 para más detalles). Ver también Djems Olivier, “The Political Anatomy of Haiti’s Armed Gangs”, NACLA Report on the Americas, 1 de marzo de 2021. Chelsey L. Kivland, “The Spiral of Sovereignty: Enacting and Entangling Sate from Haiti’s Streets”, American Anthropologist, vol. 122, no.3 (2020), pp. 501-513. “Treasury Sanctions Serious Human Rights Abusers on International Human Rights Day”, comunicado de prensa, Departamento del Tesoro de EE. UU., 10 de diciembre de 2020.Hide Footnote . Chérizier también ha hecho declaraciones incendiarias que buscan avivar las tensiones raciales y étnicas entre la mayoría negra de Haití y una población minoritaria que tiene sus orígenes en el Medio Oriente[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, destacado periodista haitiano, 28 de septiembre de 2021. “Gang boss wades into Haiti turmoil, see conspiracy behind president’s killing”, Reuters, 11 de julio de 2021. Ver también “Tense funeral for Haiti leader exposes rifts, and U.S. delegation departs early”, The New York Times, 23 de julio de 2021; y Lyonel Trouillot, “Quand des phtkistes parlent de ‘lutte des classes’”, Le Nouvelliste, 27 de julio de 2021.Hide Footnote . Chérizier nunca ha sido interrogado, y mucho menos arrestado, por la policía[fn]Jimmy Chérizier, alias BBQ”, Insight Crime, 19 de agosto de 2021.Hide Footnote

La mayoría de los líderes de pandillas no tienen una ideología más allá de la acumulación de poder o riqueza.

A pesar de estas declaraciones, la mayoría de los líderes de pandillas no tienen una ideología más allá de la acumulación de poder o riqueza y operan en gran medida bajo las órdenes de sus patrocinadores. Sin embargo, los motivos de las pandillas le importan poco a la población cuando se les dan los medios y la libertad para operar. Laennec Hurbon, un destacado académico haitiano, ha descrito el período previo al asesinato del 7 de julio como una época en la que “toda la población estaba prisionera”, temerosa de salir de sus casas, ir de compras o dejar salir a sus hijos para que fueran a la escuela o a jugar[fn]Laennec Hurbon, “Pour une reconquête de la dignité d’Haïti”, Le Nouvelliste, 4 de abril de 2021. Hide Footnote . Sin embargo, también está claro que la violencia de las pandillas puede disminuir con la misma facilidad con la que puede aumentar. Excepto por algunos incidentes, las pandillas permanecieron en gran medida en silencio durante las primeras seis semanas después del asesinato de Moïse. Un funcionario senior de la ONU plantea un escenario en el que, hasta que la lucha por el poder no produzca un claro vencedor, las pandillas se mantendrán al margen, mientras esperarán a ver de dónde podría venir su próximo sueldo[fn]Entrevista de Crisis Group, funcionario senior de la ONU, julio de 2021.Hide Footnote

Pero hay otros escenarios en los que un nuevo repunte de la violencia de pandillas sería un riesgo inminente. El recrudecimiento de la lucha entre facciones por el poder político podría traducirse en violencia callejera, mientras que la tentación de las enormes cantidades de ayuda humanitaria fluyendo por las zonas que controlan tras el terremoto del 14 de agosto ya ha demostrado ser demasiada para que las pandillas se puedan resistir. A finales de agosto y en septiembre se produjo un rebrote de la actividad de pandillas, incluida una oleada de secuestros, y las pandillas han aprovechado los flujos de ayuda a las zonas devastadas por el terremoto, para saquear y utilizar o vender lo robado[fn]Haiti pledges to crack down on gangs, fight rise in crime”, Associated Press, 7 de septiembre de 2021. “Au moins dix personnes enlevées en vingt-quatre heures”, Le Nouvelliste, 24 de septiembre de 2021.Hide Footnote . Aunque Chérizier declaró que las pandillas habían acordado una “tregua humanitaria” para permitir la distribución de ayuda, la pausa parece haber tenido un impacto limitado, aparte de la liberación de dos profesionales médicos quienes habían sido secuestrados[fn]Haiti’s security woes disrupt earthquake relief”, The Wall Street Journal, 23 de agosto de 2021. “Los saqueos y los problemas de distribución lastran la llegada de ayuda humanitaria a Haití”, El País, 24 de agosto de 2021. “Haïti: après le séisme, fragile trêve des gangs à Martissant”, Le Monde, 1 de septiembre de 2021.Hide Footnote .

Las pandillas también atacaron los dos principales depósitos de combustible de Haití al norte y al sur de Puerto Príncipe a mediados de septiembre, poniendo en riesgo el suministro de gasolina y otros productos derivados del petróleo y debilitando aún más a una economía que ya está de rodillas[fn]Incapacité grandissante d’approvisionnements en produits pétroliers”, Le Nouvelliste, 8 de septiembre de 2021.Hide Footnote . Empresas, hospitales, escuelas y la vida diaria en general corren el riesgo de paralizarse, lo que llevaría a lo que los haitianos llaman pays lok (un país bloqueado).

IV. El dilema de las elecciones

Moïse se negó a celebrar elecciones legislativas, regionales y locales establecidas por mandato constitucional durante su presidencia. Estas elecciones ya han sido aplazadas varias veces y desde finales de septiembre se han pospuesto indefinidamente, al igual que el referéndum para reformar la constitución de 1987, como consecuencia de la destitución de todos los miembros del Consejo Electoral Provisional por parte del primer ministro interino Henry, quien argumentó hacerlo por su incapacidad para organizar los comicios. En ese momento, Henry insistió en que la intención sigue siendo “avanzar lo más rápido posible hacia la restauración de la democracia a través de elecciones”[fn]Haiti’s elections postponed indefinitely amid political crisis”, Al Jazeera, 28 de septiembre de 2021.Hide Footnote . También dejó en claro que considera que un referéndum sobre la reforma constitucional, posiblemente en febrero de 2022, es más urgente que nuevas elecciones parlamentarias y presidenciales[fn]The AP interview: Haiti PM plans to hold elections next year”, op. cit.Hide Footnote .

Precipitar las elecciones [en Haití] podría interferir con los esfuerzos humanitarios.

Tras el terremoto, potencias extranjeras como EE. UU. han dejado de lado su exigencia inicial de que Haití celebre elecciones sin más demora[fn]Haiti: US no longer pressing for elections this year”, Miami Herald, 17 de agosto de 2021. Hide Footnote . Como reconocen actualmente funcionarios senior en Washington, precipitar las elecciones podría interferir con los esfuerzos humanitarios, potencialmente replicando la experiencia de 2010 cuando, poco después del terrible terremoto de ese año, EE. UU., la ONU y otros actores externos instaron al país a seguir adelante con la jornada electoral[fn]Para más información sobre las secuelas del terremoto de 2010, ver “Haiti Earthquake: Crisis and Response”, Congressional Research Service, 2 de febrero de 2010.Hide Footnote . En lugar de ayudar a Haití en su camino hacia la recuperación, esas elecciones apresuradas se vieron afectadas por una participación extremadamente baja, campañas limitadas y disputas sobre su legitimidad, lo que provocó un ciclo de violencia y degradación institucional que culminó en el impasse actual[fn]No existe una ley electoral permanente en Haití. Tampoco un Consejo Electoral Permanente, aunque la constitución de 1987 lo exige. Cada vez que los haitianos van a las urnas, el parlamento debe aprobar una nueva ley electoral y crear un nuevo Consejo Electoral Provisional, algo que es poco probable que ocurra en 2021. Después del terremoto de 2010, las elecciones finalmente se llevaron a cabo en noviembre de ese año. La participación en la primera ronda fue del 22 por ciento, una disminución significativa con respecto al 59 por ciento de participación en las elecciones presidenciales de 2006. Solo 1,8 de 5,8 millones de votantes registrados participaron en las elecciones presidenciales de octubre de 2015. Informe de Crisis Group sobre América Latina y el Caribe N° 35, Haiti: The Stakes of the Post-Quake Elections, 27 de octubre de 2010. Ver también De Alba, “Lidiando con las repercusiones del magnicidio en Haití”, op. cit. Hide Footnote

Aplazar las elecciones de noviembre es probablemente lo mejor. Celebrar elecciones en 2021 plantearía unos desafíos prácticos abrumadores. Las listas de votantes no están actualizadas y faltan tarjetas de identificación, mientras que la ausencia de un parlamento funcional significa que, incluso antes de que Henry destituyera a los miembros del Consejo Electoral Provisional, este no podía considerarse legítimo[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, exfuncionario senior de la MINUSTAH, 20 de agosto de 2021. La Corte Suprema de Haití se negó a juramentar a los candidatos al Consejo Electoral Provisional propuestos por Moïse, que posteriormente fueron juramentados por él mismo. Los principales juristas y académicos legales haitianos denunciaron la medida como ilegal e inconstitucional. “Haiti bypasses Supreme Court, installs new election council”, Miami Herald, 23 de septiembre de 2020. Como resultado, el Consejo Electoral Provisional de facto destituido por Henry a finales de septiembre gozaba de una legitimidad limitada. Grupos de la sociedad civil haitiana han propuesto en lo que se conoce como el Acuerdo de Montana (discutido en el texto principal a continuación) que un gobierno de transición reforme el sistema electoral con base en amplias consultas destinadas a garantizar el derecho al voto de toda la población. El Acuerdo lleva el nombre del hotel en Puerto Príncipe donde los representantes de la sociedad civil celebraron sus reuniones. Ver “L’accord de 30 août vise la mise en place de la Transition pour la restauration démocratique en Haïti”, Rezo Nòdwes, 1 de septiembre de 2021.Hide Footnote . Además de estos desalentadores desafíos logísticos, muchos haitianos no quieren tener elecciones mientras prevalezcan los niveles actuales de violencia, hambre y volatilidad política, y las perspectivas de una contienda creíble parezcan bajas[fn]Haiti advocates reject US push for elections after Moise killing”, Al Jazeera, 12 de julio de 2021. Peter Mulrean, “To Save Haiti’s Democracy, Don’t Hold Elections”, Just Security, 9 de julio de 2021. Mulrean es un diplomático estadounidense retirado que fue embajador en Haití. En una reunión virtual celebrada el 24 de junio, antes del asesinato y el terremoto, por un gran número de líderes de organizaciones de la sociedad civil, el abrumador consenso fue que la mayoría de haitianos se oponían a las elecciones en las circunstancias de ese momento, las cuales solo han empeorado desde entonces. Justice Coalition of Religious, “Hearing Haiti”, disponible en la página web de la coalición.Hide Footnote . Incluso antes del asesinato de Moïse y el terremoto, la gente estaba “exhausta por las protestas, el miedo a los secuestros, la inseguridad generalizada y la crisis económica”[fn]Informe CARICOM, op. cit, p. 9. Según un entrevistado, “con las personas en el poder actualmente, quienes organizarían las elecciones son el mismo grupo que ha provocado la crisis en primer lugar, la población no confiaría en los resultados”. Entrevista telefónica de Crisis Group, Louis Herns Marcellin, director del Interuniversity Institute for Research and Development, 15 de septiembre de 2021.Hide Footnote . Si bien las posiciones de los líderes de la oposición varían ampliamente, líderes de varios de los principales grupos de la sociedad civil han expresado que sus prioridades son la seguridad física y obtener alimentos y atención médica para sus familias, especialmente ante la devastación del COVID-19[fn]Haitian civil society leaders have a plan for the country’s future. It doesn’t involve the US”, Vox, 14 de julio de 2021. “US habit of backing strongman allies fed turmoil in Haiti”, The New York Times, 18 de julio de 2021. Justice Coalition of Religious, op. cit.Hide Footnote . “¿Cómo podemos tener elecciones en Haití cuando los pandilleros controlan el 60 por ciento del territorio? … Serán las pandillas las que organicen las elecciones”, dijo un líder de derechos humanos[fn]US habit of backing strongman allies fed turmoil in Haiti”, op. cit.Hide Footnote .

Sumado a estas preocupaciones, el bloque regional caribeño, CARICOM, señaló que con las elecciones se corre el riesgo de empeorar en lugar de resolver los problemas políticos de Haití al intensificar la rivalidad entre facciones y potencialmente generar otras elecciones cuestionables[fn]Informe CARICOM, op. cit., pp. 15-16. “Caribbean community viewed as mediator in Haiti crisis”, Miami Herald, 22 de junio de 2021. Estas preocupaciones fueron reiteradas por un exfuncionario senior de la MINUSTAH, quien expresó su malestar al considerar la incapacidad de unas elecciones en los próximos dos años para “generar un ambiente político estable”. Entrevista telefónica de Crisis Group, exfuncionario senior de la ONU, 28 de septiembre de 2021. En la misma línea, Jacky Lumarque, rector de la principal universidad privada de Haití, Quisqueya, señaló que “no existen las condiciones ni para llevar a cabo un referéndum constitucional ni unas elecciones. … Las pandillas no están en contra del gobierno. Están dentro del gobierno y están dentro de la policía a todos los niveles”. “Haiti police have become targets of gang violence as OAS mission heads to country”, Miami Herald, 8 de junio de 2021.Hide Footnote . En este sentido, sería motivo de especial preocupación cualquier intento de las fuerzas políticas en competencia por explotar las divisiones étnicas de Haití, una cuestión delicada que ha fragmentado al país en varios momentos de su historia y que ha sido aireada por figuras destacadas en los últimos meses. Algunos manifestantes que asistieron al funeral de Moïse el 23 de julio acusaron a la élite económica del sur del país, mayoritariamente de piel clara, de ser la responsable del asesinato del presidente, que provenía de las zonas rurales del norte, acusaciones que desde entonces han sido respaldadas por su viuda[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, destacado periodista haitiano, 28 de septiembre de 2021. “Tense funeral for Haiti leader exposes rifts, and U.S. delegation departs early”, op. cit.Hide Footnote .

V. La respuesta internacional

Los extranjeros han desempeñado un papel excesivo en Haití desde su independencia en 1804, y los haitianos tienen una desconfianza justificada de la intromisión de actores externos, por la manera en la que han impedido el desarrollo del país y en ocasiones han provocado catástrofes[fn]Para más información sobre estas intervenciones, ver De Alba, “Lidiando con las repercusiones del magnicidio en Haití”, op. cit.Hide Footnote . Sin embargo, no cabe duda de que Haití necesita apoyo con urgencia[fn]Al dirigirse ante la Asamblea General de la ONU en septiembre, el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, declaró que “no es momento de esperar, ni de discurso, ni análisis; es momento de actuar con relación a esa crisis que hay en ese vecino país”. “Dominican Republic’s Abinader says Haiti is now regional concern”, Bloomberg, 22 de septiembre de 2021.Hide Footnote . Ni desplegar tropas ni quedarse de brazos cruzados (las dos posiciones que toman los expertos estadounidenses de bandos opuestos) permiten pensar en una solución para la crisis del país[fn]Starr Forum: The Haitian Constitutional Crisis and the International Community”, video, YouTube, 24 de mayo de 2021; Malick Ghachem, “How the US Could Really Help Haiti”, Americas Quarterly, 12 de julio de 2021. Hide Footnote . Pero unas alianzas cuidadosamente formuladas en sectores clave, con el respaldo de la ONU, podrían ayudar a Haití a comenzar a reparar los daños que sus instituciones estatales y de seguridad han sufrido durante la última década[fn]La presencia de la ONU en Haití se remonta a febrero de 1993, cuando la ONU y la OEA conjuntamente desplegaron una misión de monitoreo de los derechos humanos en el país. La administración Clinton intervino militarmente para reinstaurar al presidente Aristide en el poder y acabar con la dictadura militar en septiembre de 1994. A principios de 1995, el Consejo de Seguridad autorizó el despliegue de 20 000 efectivos de la fuerza de paz de acuerdo con el Capítulo VII de la Carta de la ONU para ayudar a asegurar el retorno a la democracia. Esta presencia se fue reduciendo gradualmente y finalizó en 2001. En 2004, después de que estalló el conflicto entre Aristide y grupos de oposición, y Aristide fuera derrocado por segunda vez y sacado del país por EE. UU. en lo que siguen siendo circunstancias poco claras, el Consejo de Seguridad adoptó la Resolución 1529 desplegando una “fuerza interina multinacional” durante tres meses. Cuando el término de esta fuerza llegó a su fin, la ONU estableció una operación multidimensional permanente conocida como la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (MINUSTAH), que fue liderada por Brasil con tropas aportadas por más de diez países. En 2017, el Consejo de Seguridad anunció el retiro final de la MINUSTAH y la creación de la MINUJUSTH como misión de seguimiento en Haití. En 2019, la Resolución 2476 estableció la Oficina Integrada de la ONU en Haití (BINUH), una misión política desplegada bajo el Capítulo VI de la Carta de la ONU. A diferencia de la MINUSTAH y la MINUJUSTH, la BINUH no tiene tropas uniformadas de fuerza de paz. “Mission in Transition: Planning for the End of UN Peacekeeping in Haiti”, International Peace Institute, 1 de diciembre de 2018. Sean D. Murphy, “Replacement of U.S.-Led Force in Haiti with UN Peacekeeping Mission”, The American Journal of International Law, vol. 98, no. 3 (2004), pp. 586-588.Hide Footnote . Estas iniciativas podrían generar confianza y crear las condiciones adecuadas para que se lleven a cabo unas elecciones en el futuro, pero solo podrán tener éxito si se diseñan e implementan en estrecha colaboración con un amplio espectro de haitianos.

A. Asistencia de emergencia

La prioridad para el Estado haitiano, la sociedad civil y los donantes extranjeros en el corto plazo seguirá siendo una respuesta integral a las víctimas de los desastres naturales. Sin embargo, la experiencia tras el terremoto de 2010 sugiere que las expectativas de una recuperación gestionada de manera eficiente podrían verse frustradas. La inhabilidad de las potencias externas en ese momento para trabajar de la mano con grupos locales ha sido plenamente reconocida, entre otros por el exsecretario general adjunto para asuntos humanitarios de la ONU[fn]John Holmes, “The Haiti earthquake: Would we make the same mistakes again?”, Humanitarian Practice Network, 8 de enero de 2015. Hide Footnote . Cuentas opacas y la falta de transparencia entre las agencias de cooperación y las ONG habrían provocado un gran derroche de recursos[fn]Aide: sur chaque million annoncé dix mille dollars iront aux organisations locales,” Le Nouvelliste, 3 de septiembre de 2021.Hide Footnote . Canalizar la ayuda a través del gobierno central haitiano debería, en teoría, garantizar una mejor coordinación de esfuerzos entre los donantes y la focalización de los recursos en las áreas más necesitadas. Sin embargo, el hecho de que el Estado haitiano no haya hecho cumplir las regulaciones que pretenden garantizar que las edificaciones sean a prueba de terremotos también genera dudas sobre su capacidad para reconstruir viviendas de manera segura o prevenir la corrupción oficial en un programa de recuperación[fn]La unidad encargada de evaluar la estabilidad de las estructuras en riesgo de sufrir daños por terremotos no tiene personal de tiempo completo ni una sede fija, mientras que el jefe de la oficina ha admitido que las pocas evaluaciones realizadas son ignoradas. “No tenemos poder de coerción para hacer que se respeten nuestras recomendaciones. ...Por el momento, realizamos esencialmente campañas de sensibilización de la población”. “Quake-hit Haiti failed to learn building lessons after 2010 disaster ”, The Wall Street Journal, 19 de agosto de 2021. Hide Footnote .

Numerosas figuras políticas y sociales haitianas han insistido en que grupos locales establecidos … sean los principales receptores y centros de distribución de ayuda de emergencia.

En cambio, numerosas figuras políticas y sociales haitianas han insistido en que grupos locales establecidos, en lugar de las ONG internacionales o funcionarios estatales con escaso conocimiento de las condiciones fuera de la capital, sean los principales receptores y centros de distribución de ayuda de emergencia, sobre todo en las zonas rurales del sur que han sido las más afectadas por el desastre[fn]Ver, por ejemplo, Michele Montas, “How to escape the cycle of disaster and mismanaged aid in Haiti”, The New York Times, 21 de agosto de 2021; “Haitians can’t trust aid from NGOs or their own government”, Slate, 4 de septiembre de 2021; y “Para ayudar a Haití, hay que aprender las lecciones del pasado, dicen expertos”, Univisión, 24 de agosto de 2021. Hide Footnote . Trabajar de esta manera ayudaría a garantizar que la ayuda llegue a las manos de organizaciones con conocimiento directo y redes informales sobre el terreno, que puedan verificar de inmediato que el dinero y los recursos sean recibidos por los destinatarios previstos. Lo ideal sería que este enfoque se combinara con la supervisión de un mecanismo en el que participen funcionarios del Estado, la sociedad civil nacional y representantes internacionales, que podrían contribuir a fomentar la transparencia en el uso de los recursos y dar aviso en caso de fraudes o corrupción[fn]Para una contundente acusación de las deficiencias de la Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití tras el terremoto de 2010, ver Jonathan Katz, The Big Truck That Went By: How the World Came to Save Haiti and Left Behind A Disaster (Nueva York, 2013).Hide Footnote .

El apoyo financiero también es importante. UNICEF ya hizo una petición por $122,2 millones para apoyar a los 800 000 niños afectados por el terremoto, mientras que, por otra parte, la ONU solicitó $187,3 millones para proveer refugio, agua, saneamiento y asistencia de emergencia, y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación otros $20 millones para asistir a los agricultores[fn]“UN and partners appeal for $187.3 million to support quake-stricken Haiti to recover”, Relief Web, 25 de agosto de 2021. “UN urgently appeals for funding to help Haitian children, farmers hit by earthquake”, Miami Herald, 13 de septiembre de 2021.Hide Footnote . Si bien estas cifras son apenas una fracción de lo que se necesita para ayudar a la reconstrucción de Haití, un mes después del terremoto se había recaudado menos de la mitad de la cantidad solicitada y menos de la mitad de los haitianos afectados por el terremoto habían recibido algún tipo de ayuda[fn]“A month after the earthquake, some communities without aid”, Miami Herald, 16 de septiembre de 2021. . Hasta que se ponga en marcha un programa de recuperación viable, los gobiernos extranjeros, y EE. UU. en particular, deben abstenerse de realizar más deportaciones a Haití, que representan una carga adicional para un Estado abrumado y para las comunidades más afectadas[fn]La polémica sobre deportaciones masivas de haitianos desde la frontera entre EE. UU. y México, donde hasta el 21 de septiembre se habían reunido hasta 15 000 (muchos de ellos tras viajar desde otros países de América Latina donde habían estado viviendo) llevó a la renuncia del recién nombrado enviado de EE. UU. para Haití, Daniel Foote el 23 de septiembre. “US special envoy to Haiti resigns over migrant expulsions”, Associated Press, 23 de septiembre de 2021. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, dijo que las expulsiones masivas de haitianos desde EE. UU. sin darles la oportunidad de solicitar asilo podrían violar el derecho internacional. “U.S. expulsions of Haitians may violate international law – UN refugee boss”, Reuters, 21 de septiembre de 2021.Hide Footnote .

B. Reforma estatal y de seguridad

Abordar casos penales de alto impacto, que han planteado graves y en ocasiones mortales desafíos para el poder judicial haitiano, debe ser otra prioridad para los donantes. La dificultad que ha enfrentado el poder judicial para nombrar a un juez de instrucción para el caso Moïse, en gran parte debido al miedo y a la intimidación, ha puesto de manifiesto la necesidad de apoyo internacional, ya que incluso los auxiliares judiciales (greffiers) asignados al caso se han visto obligados a renunciar y esconderse tras recibir amenazas de muerte[fn]Haitians investigating president’s death, under threat, go into hiding”, The New York Times, 2 de agosto de 2021. Sólo cuatro días después de que se le asignara el caso, el juez Mathieu Chanlatte renunció, argumentando que “todas las autoridades que debían atender mis necesidades en materia de seguridad personal no respondieron favorablemente a mis peticiones después de una semana de ir y venir incesantemente tras ellas”. “Haiti judge charged with overseeing presidential murder probe quits over safety concerns”, Miami Herald, 13 de agosto de 2021. Hide Footnote

Haitians investigating president’s death, under threat, go into hiding”, The New York Times, 2 August 2021. Just four days after being assigned the case, Judge Mathieu Chanlatte resigned, because “all the authorities who had to provide for my needs in terms of personal security did not respond favourably to my requests after a week of going and coming incessantly to them”. “Haiti judge charged with overseeing presidential murder probe quits over safety concerns”, Miami Herald, 13 August 2021.

Los donantes deben considerar la posibilidad de promover una oficina especializada conjunta entre Haití y la ONU encargada de judicializar a altos funcionarios, policías y jueces acusados de delitos graves[fn]La experiencia de la Comisión Contra la Impunidad en Guatemala puede aportar lecciones valiosas. Ver informe de Crisis Group sobre América Latina N°70, Rescatando la lucha de Guatemala contra el crimen y la impunidad 24 de octubre de 2018.Hide Footnote . Si bien el ministro de Relaciones Exteriores de Haití, Claude Joseph, le ha solicitado a la ONU que establezca una comisión internacional para ayudar a investigar el asesinato de Moïse, la ayuda exterior debe ampliarse para abordar delitos graves más allá de este caso, y los donantes deben presionar a sus contrapartes haitianas para que accedan[fn]Assassinat de Jovenel Moïse: la chancellerie haïtienne demande le support de l’ONU dans la conduite de l’enquête,” Le Nouvelliste, 8 de agosto de 2021.Hide Footnote . Junto con sus homólogos haitianos, en particular en la Cours Supérieure des Comptes (Corte Superior de Cuentas), los especialistas internacionales podrían ayudar a investigar y procesar casos de corrupción, lavado de activos y narcotráfico. Un punto de partida de estos esfuerzos debe ser el escándalo PetroCaribe, en el que estuvieron implicados los expresidentes Martelly y Moïse, junto con varios de sus colaboradores y asesores cercanos[fn]Edwidge Danticat, “Haitians want to know what the government has done with missing oil money”, The New Yorker, 19 de octubre de 2018. “Composition de la Commission Senatoriale Spéciale d’Enquête Du Fonds PETRO CARIBE”, Sénat de la République, octubre de 2017.Hide Footnote . Otras áreas muy delicadas son la complicidad entre altos funcionarios del gobierno y el narcotráfico, así como sus vínculos con las pandillas[fn]Un exfuncionario senior de la Agencia Antidrogas de EE. UU. ha dicho respecto a los involucrados en el tráfico de drogas en Haití que “la corrupción llega a los niveles más altos”. Citado en “He guarded Haiti’s slain president. And he was a suspect in a drug inquiry”, The New York Times, 21 de agosto de 2021. En una entrevista publicada en septiembre, el saliente embajador francés en Haití, José Gómez, declaró que “el Estado haitiano ha sido infiltrado por empresarios, por grupos mafiosos que desvían grandes cantidades de las finanzas públicas; que acaparan cantidades masivas de los fondos públicos haitianos; que se oponen a los avances en la gobernanza democrática; que se oponen al control democrático del uso de los recursos públicos”. “‘L’État haïtien a été infiltré par des groups affairistes, des groupes mafieux…’”, Le Nouvelliste, 23 de septiembre de 2021.Hide Footnote .

Reformar y fortalecer a la policía es fundamental para superar la terrible inseguridad del país.

Aunque la policía haitiana ha respondido rápidamente ante el asesinato de Moïse, efectuando decenas de arrestos como parte de una investigación cada vez más compleja que ha comenzado a tocar las altas esferas del poder político, el asesinato expuso ante los ojos del mundo las fallas de la institución[fn]Más de dos meses después del asesinato de Moïse, la investigación sigue inconclusa y los autores intelectuales no han sido identificados. Al menos 47 personas han sido detenidas, incluidos los dieciocho mercenarios colombianos que presuntamente ejecutaron la operación. También han detenido a miembros haitianos del esquema de seguridad del presidente, pero ninguno ha sido imputado. Algunos de los sospechosos, como Joseph Badio, exfuncionario judicial, siguen prófugos. Un fiscal del caso fue despedido en septiembre cuando pretendía presentar cargos contra el primer ministro en funciones, Henry, quien presuntamente había estado hablando con Badio horas después del asesinato (ver más información en la sección V.C.). Un juez que se encontraba investigando el caso renunció por motivos de seguridad después de que un auxiliar judicial asignado a la investigación fuera encontrado muerto. “Haiti former first lady calls for help in unravelling husband's murder”, Reuters, 31 de agosto de 2021. “President’s murder inquiry slow amid Haiti’s multiple crises”, ABC News, 1 de septiembre de 2021. “Clerk assigned to Moïse investigation found dead, had planned to quit”, The Haitian Times, 13 de agosto de 2021. “Haiti prosecutor calls for prime minister to be charged over president’s killing”, The Guardian, 14 de septiembre de 2021.Hide Footnote . Reformar y fortalecer a la policía es fundamental para superar la terrible inseguridad del país. De manera más inmediata, es vital la investigación de las unidades encargadas de proteger al presidente por parte de una comisión mixta de organizaciones haitianas de derechos humanos, la Oficina Integrada de la ONU en Haití y la Inspección General de la Policía haitiana dados los misterios que rodean el magnicidio. A largo plazo, expertos internacionales en fuerza pública podrían ayudar a reforzar las estructuras de gestión y supervisión de la institución.

En lugar de redactar reformas desde cero, estos esfuerzos deben evitar los reveses del pasado y aprovechar los éxitos conseguidos para mejorar la eficacia e integridad de la policía haitiana. La asistencia a la policía ha tendido a centrarse en proveer dotación operativa, tal como automóviles, uniformes y equipo de comunicaciones, así como capacitaciones puntuales con poca o ninguna evaluación de los efectos sobre el desempeño institucional. Por otra parte, el respaldo para mecanismos de supervisión y rendición de cuentas que penalicen las faltas de conducta por parte de la policía ha estado en gran medida ausente[fn]Un aprendiz de policía haitiano de los primeros años de la MINUSTAH comentó que “estos cursos sobre derechos humanos están bien, pero disciplinar a un policía por mala conducta equivaldría a diez de estos cursos”. Entrevista de Crisis Group, cadete de policía, Puerto Príncipe, julio de 2006.Hide Footnote . A finales de la década de 1990 la Fiscalía haitiana gozó de un breve período cuando pudo operar de manera independiente, garantizando que los oficiales de policía respondieran por faltas de conducta y aumentando la confianza de la población en la fuerza pública. A pesar del debilitamiento de la entidad, su historial en ese período demostró que la supervisión de la policía por parte de la fiscalía es posible y debe recibir respaldo extranjero, siempre que esté blindada de injerencias políticas externas y cuente con el personal y el equipo adecuados. 

Especialistas en administración penitenciaria también podrían trabajar con sus homólogos haitianos para intentar solucionar el hacinamiento crónico y las condiciones inhumanas de los centros de detención del país[fn]N ap mouri: rapport sur les conditions de détention en Haïti”, BINUH y Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, junio de 2021. En Haití se han producido numerosas fugas de presos. El 26 de febrero de 2021, más de 200 presos se fugaron de la cárcel de Croix-des-Bouquets en Puerto Príncipe, la cual había sido inaugurada en 2012 y albergaba al doble de reclusos para los que tenía capacidad. Un total de 25 personas murieron en el episodio, incluido Arnel Joseph, un poderoso líder de pandilla. Algunas fuentes afirmaron que la fuga fue planeada para liberar a Joseph. “Haiti prison escape: Hundreds of inmates flee from Croix-des-Bouquets jail”, BBC, 27 de febrero de 2021. Mientras tanto, en la ciudad de Les Cayes, devastada por el terremoto, 30 presos se fugaron de una prisión terriblemente hacinada. Posteriormente, algunos de los presos que habían sido trasladados de Les Cayes a la prisión de Petit Goave lograron escapar de allí, mientras que cuatro fueron asesinados por la policía. “Évasion spectaculaire à la prison civile des Cayes”, Ayibo Post, 18 de agosto 2021. “Quatre Morts, et environ une demi-douzaine de détenus en cavale, suite à une évasion à la prison de Petit-Goave”, Rezo Nòdwes, 2 de septiembre de 2021.Hide Footnote . Los donantes también deben restablecer la asistencia jurídica que la misión de mantenimiento de la paz de la MINUSTAH proporcionó anteriormente a los detenidos, la cual permitió la liberación de personas que no habían sido acusadas pero que a menudo fueron sometidas a meses de detención en condiciones deplorables[fn]La labor de estos abogados logró una reducción del número de detenciones preventivas del 80 al 40 por ciento en las jurisdicciones donde operaban. Entrevistas de Crisis Group, funcionarios senior de la MINUSTAH, Puerto Príncipe, diciembre de 2009 y abril de 2017.Hide Footnote .

Otra serie de reformas con respaldo extranjero podrían ayudar a Haití a fortalecer el respeto por los derechos humanos y aumentar las oportunidades de empleo para los jóvenes que, de otro modo, podrían entrar en el mundo de la delincuencia. Restablecer el cargo de Experto Independiente o Relator Especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Haití, eliminado por insistencia de Moïse en 2017, ayudaría a conectar a la sociedad civil haitiana con la experiencia especializada del sistema de la ONU y fortalecería las labores de monitoreo[fn]Esta medida debe ir acompañada de esfuerzos renovados por fortalecer a las organizaciones comunitarias en sus campañas para exigir que las agencias estatales cumplan con su obligación de proteger los derechos humanos y proporcionar servicios básicos, en la línea de los talleres de “presupuestación basada en los derechos humanos” de la MINUSTAH en las zonas rurales de Haití. Bajo la presión de estas organizaciones, los alcaldes locales recurrieron a Puerto Príncipe para averiguar a dónde había ido a parar el dinero y, a menudo, obtuvieron la entrega de los fondos.Hide Footnote . A partir de la disposición de la constitución de 1987 que establece un servicio civil obligatorio, una fuerza de jóvenes podría ofrecer capacitación, experiencia y un salario a los jóvenes haitianos para que trabajen en reforestación, alfabetización, formación informática, primeros auxilios y proyectos comunitarios. Otras iniciativas para reducir la violencia comunitaria, en particular las gestionadas por la ONG brasileña Viva Rio, invitada a trabajar en Haití por la misión de mantenimiento de la paz de la MINUSTAH en 2004, han tenido éxito en el pasado y deben reinstituirse[fn]Timothy Donais, “Bringing the Local Back In: Haiti, Local Governance and the Dynamics of Vertically Integrated Peace Building”, Journal of Peacebuilding & Development, vol. 10, no. 1 (2015), pp. 46-47.Hide Footnote .

C. Nuevas elecciones y el caso Moïse

Ante estos desafíos, las autoridades deben planear las nuevas elecciones de manera que no obstaculicen la entrega de ayudas para el alivio de desastres ni fomenten la inestabilidad política. Sin embargo, tampoco sería prudente permitir que el gobierno de un presidente interino o un gobierno transitorio de expertos, en continua violación de la constitución de 1987, se prolongue demasiado. Haití se encuentra actualmente en un vacío constitucional en el que lo mejor que puede hacer es aproximarse al máximo al marco y los procedimientos establecidos por la constitución de 1987, y procurar un consenso social y político lo más amplio posible para un gobierno interino hasta que se celebren nuevas elecciones. Por otra parte, el apoyo diplomático para la formación de gobiernos por parte de miembros desacreditados de la élite política haitiana podría prolongar la crisis, como lo señaló el enviado estadounidense para Haití en su carta de renuncia[fn]US special envoy to Haiti resigns over migrant expulsions”, Associated Press, 23 de septiembre de 2021.Hide Footnote

US special envoy to Haiti resigns over migrant expulsions”, op. cit.Hide Footnote

Ha habido indicios de que las fragmentadas élites políticas haitianas podrían llegar a algún acuerdo para crear las condiciones necesarias para unas elecciones justas y pacíficas.

Recientemente, ha habido indicios de que las fragmentadas élites políticas haitianas podrían llegar a algún acuerdo para crear las condiciones necesarias para unas elecciones justas y pacíficas. Cerca de veinte partidos políticos, con algunas ausencias significativas, firmaron un acuerdo para una “gobernanza pacífica y eficaz” durante el periodo interino, con el objetivo de formar un gobierno de consenso nacional liderado por Ariel Henry[fn]Ariel Henry et les organisations politiques de l’opposition signent un accord pour une ‘gouvernance apaisée et efficace’”, Le Nouvelliste, 13 de septiembre de 2021. Un editorial crítico señaló que los políticos que firmaron el acuerdo no estaban motivados por tratar de complacer a Henry o contener la crisis, sino por asegurar que puedan “obtener su parte del pastel”. “En 24 heures, Ariel Henry s’est débararassé de l’aile dure du Jovenelisme”, Gazette Haiti, 16 de septiembre de 2021.Hide Footnote . Tradicionalmente, los partidos políticos en Haití no han estado dispuestos a forjar tales compromisos. “Muchos son simplemente plataformas para un individuo más que partidos políticos funcionales”, indicó un veterano analista de la política haitiana[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, exfuncionario de la ONU, 26 de septiembre de 2021.Hide Footnote . Aunque el acuerdo en respaldo a Henry ayudaría en cierta medida, su fragilidad se vio acentuada por la cancelación de último minuto de su ceremonia de lanzamiento el 23 de septiembre, sin que se haya fijado una nueva fecha[fn]La cérémonie de lancement de ‘l’Accord Politique pour une gouvernance apaisée’ prévue pour ce vendredi reportée siné die”, Gazette Haiti, 23 de septiembre de 2021.Hide Footnote .

De importancia potencialmente más duradera, la Comisión por la Búsqueda de una Solución Haitiana a la Crisis, creada por el Foro de Organizaciones de la Sociedad Civil en enero, tiene como objetivo apoyar el regreso “a la normalización de la vida social y política” a través de una administración transparente y unas elecciones justas, seguras y creíbles[fn]El programa de la Comisión está disponible en la página web de Haiti Watch. Hide Footnote . Luego de una serie de reuniones en las que participaron cientos de delegados de todo Haití, a finales de agosto la Comisión dispuso para ser firmado el llamado Acuerdo de Montana. El borrador final del acuerdo, en la versión examinada por Crisis Group, contempla el establecimiento por un período de dos años de un consejo de transición compuesto por delegados de numerosos sectores de la sociedad y la política de Haití, encargados de nombrar un presidente interino, así como una oficina de seguimiento para garantizar la implementación del acuerdo y un órgano representativo para auditar al gobierno[fn]L’accord de 30 août vise la mise en place de la transition pour la restauration démocratique en Haïti”, Rezo Nòdwes, 1 de septiembre de 2021.Hide Footnote . Más de 180 organizaciones, incluidos grupos religiosos, organizaciones de mujeres y de agricultores, colegios de abogados, sindicatos, partidos políticos y grupos defensores de derechos humanos, diseñaron y respaldaron el acuerdo.

Henry ha tenido acercamientos favorables con la Comisión, indicando que comprende su potencial importancia en un período de gobierno interino[fn]Le PM Ariel Henry cherchant d’autres allies écrit a Magalie Comeau Denis de l’Accord de Montana”, Gazette Haiti, 11 de septiembre de 2021. Hide Footnote . Pero su presión para someter a votación una reforma constitucional a principios de 2022, en oposición al llamado del Acuerdo de Montana por una revisión constitucional participativa, fácilmente podría socavar el frágil consenso necesario para que un período de gobierno de transición sea estable y efectivo. Sin importar los méritos de la reforma, esta no se debe emprender sin un marco para una amplia cooperación política y consulta social. Lo ideal sería que se llevara a cabo ciñéndose a la constitución de 1987 de la manera más cercana posible. 

Los acontecimientos en torno al asesinato de Moïse también han socavado la posición del propio Henry y podrían descarrilar su hoja de ruta política. La revelación, hecha por primera vez en un informe de una organización de derechos humanos con base en registros de teléfonos celulares, de que Henry habló por teléfono dos veces en la noche del asesinato con Joseph Badio, uno de los principales sospechosos del asesinato de Moïse y prófugo de la justicia, fue seguida por la solicitud de renuncia inmediata a Henry por parte del defensor del pueblo. Luego, el fiscal principal de Puerto Príncipe “invitó” a Henry a reunirse para ser interrogado[fn]Jovenel Moïse a été livré par ses responsables de sa sécurité, affirme le RNDDH”, Le Nouvelliste, 23 de agosto de 2021. “Assassinat de Jovenel Moïse: L’Office de la protection du citoyen exige la démission du premier ministre”, Le Nouvelliste, 13 de septiembre de 2021. Hide Footnote . En respuesta, Henry inmediatamente despidió al fiscal y destituyó al ministro de Justicia[fn]Haiti PM sacks prosecutor who accused him of links to president’s murder”, Agence France Presse, 14 de septiembre de 2021. “Haiti prosecutor seeks charges against prime minister in president’s assassination”, The Wall Street Journal, 14 de septiembre de 2021.Hide Footnote .

Así sea que Henry estuvo involucrado en el asesinato como si esta acusación es un intento de algunos (posiblemente partidarios de Moïse) para manipular el sistema de justicia haitiano en contra de Henry, ninguno de los escenarios da pie para ser optimista[fn]La mayoría de los expertos consideran que estos acontecimientos revelan una fractura al interior del PHTK entre los que apoyan a Moïse y los que están en deuda con su predecesor Martelly, al parecer enfadados por la creciente línea independiente adoptada por Moïse. Ver “Haiti faces fresh instability as PM comes under scrutiny”, Associated Press, 15 de septiembre de 2021; y “En 24 heures, Ariel Henry s’est débarrassé de l’aile dure du Jovenelisme”, Gazette Haiti, 16 de septiembre de 2021.Hide Footnote . El panorama político sigue siendo extremadamente volátil. Las potencias extranjeras comprometidas con Haití deben garantizarle su respaldo continuo a Henry siempre y cuando tengan la certeza de que la investigación sobre el magnicidio está avanzando hacia la identificación de los culpables sin interferencia o intimidación. Si se llega a determinar que Henry estuvo implicado en el asesinato, entonces será esencial encontrar a un sucesor que cuente con el respaldo de la población haitiana, de igual manera, un apoyo internacional más firme y explícito para un período de gobierno de transición de base amplia para estabilizar el país será esencial.

VI. Conclusión

Solo para una pequeña minoría la vida ha sido fácil en Haití. “Resiliencia” puede ser un término usado excesivamente, y que ha eximido a los extranjeros de su responsabilidad por la pobreza y el mal gobierno del país. Sin embargo, los haitianos demuestran una asombrosa capacidad para resistir la adversidad y unirse para mejorar sus vidas; kombit es el término creole que se le da a los esfuerzos cooperativos entre amigos y vecinos para el beneficio de sus comunidades. Dado que el gobierno central haitiano carece de ingresos y está asediado por la corrupción, mientras su élite política se disputa, a veces de forma violenta, la manera más eficaz para ayudar a los más pobres y vulnerables es canalizar la asistencia a través de grupos y autoridades locales creíbles. 

Aun así, este enfoque no representa una solución a largo plazo para las falencias del Estado y las fuerzas de seguridad. Los donantes y organismos extranjeros deben actuar de inmediato para respaldar las reformas al poder judicial, a la policía y al sistema penitenciario, enfocadas en la lucha contra los delitos graves de alto impacto. En este, como en los demás casos, se debe enfatizar la colaboración estrecha con autoridades estatales honestas y dispuestas a colaborar, y la consulta con un espectro de voces mucho más amplio del que se ha consultado hasta la fecha. La comunidad internacional, particularmente representada por el Core Group, debe trabajar con nuevas fuerzas políticas y voces frescas de la sociedad civil haitiana.

Sin duda, se necesitarán elecciones para renovar las instituciones democráticas del país y respaldar a un gobierno legítimo. Pero hasta que los haitianos no vean señales claras de que los servicios esenciales están en marcha, que sus derechos básicos y seguridad física serán mejor protegidos, y de que unas elecciones creíbles son una posibilidad realista, unas elecciones prematuras podrían empeorar la situación actual. Mientras tanto, los donantes deben invertir sus recursos en los esfuerzos para ayudar a Haití a alcanzar esos objetivos.