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Justicia denegada: desaparecidos en Guerrero, México
Justicia denegada: desaparecidos en Guerrero, México
March in Mexico City on 26 September 2015, marking the first anniversary of the 43 students’ disappearance. CRISIS GROUP/Martha Lozano
Report 55 / Latin America & Caribbean

Justicia denegada: desaparecidos en Guerrero, México

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Resumen ejecutivo

Las espantosas e impunes violaciones de los derechos humanos en el estado de Guerrero, al suroeste de México, han desdibujado los límites entre la política, el estado y el crimen. Las bandas de narcotraficantes no solo controlan la industria ilegal de la heroína y asedian a los ciudadanos de a pie a través del secuestro y la extorsión, sino que también han penetrado, paralizado o intimidado a las instituciones encargadas de defender la democracia y el Estado de derecho. La desaparición en septiembre de 2014 de 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa a manos de agentes de la policía, quienes supuestamente actuaron en connivencia con miembros de bandas criminales, no fue ninguna anomalía. Para romper el ciclo de la violencia, garantizar la justicia para los desaparecidos y llevar el Estado de derecho a una región empobrecida y turbulenta, el gobierno federal debe poner la investigación de las desapariciones no resueltas y otras graves violaciones de los derechos humanos en Guerrero en manos de un fiscal especial independiente respaldado por una comisión internacional con autoridad para participar activamente en los procesos.

El presidente Enrique Peña Nieto ha admitido que su país se enfrenta a una crisis de confianza. A pesar de una inversión extraordinaria de recursos y personal, la investigación de las desapariciones de Ayotzinapa ha estado plagada de errores y omisiones, según el informe publicado en septiembre de 2015 por expertos designados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Casi dos terceras partes de los ciudadanos de todo el país no creen en la versión del gobierno, y tres cuartas partes desaprueban el trabajo de los fiscales federales. Las víctimas y los defensores de los derechos humanos han exigido que se investigue la posibilidad de que se haya obstruido la investigación. La desconfianza hacia las autoridades es tan profunda que estas y otras investigaciones en torno a las graves violaciones de los derechos humanos ocurridas en Guerrero requieren de la credibilidad que confiere la presencia internacional.

El 19 de octubre, el gobierno federal dio un paso importante al ofrecer el nombramiento de un nuevo equipo de fiscales para el caso. Este equipo trabajará con expertos de la CIDH para incorporar sus conclusiones y recomendaciones en la investigación y planificarla de manera conjunta de ahora en adelante. No obstante, la gravedad de la violencia y de la corrupción en Guerrero requiere de medidas adicionales para asegurar a la población que las autoridades están preparadas y dispuestas a investigar y castigar a los criminales que aterrorizan a los ciudadanos, así como a cualquier funcionario que los ayude o aliente, por acción u omisión.

En primer lugar, las investigaciónes sobre el caso Ayotzinapa deberían estar a cargo de una fiscalía especial liderada por un fiscal de alto nivel que no provenga del gobierno y que cuente con experiencia en investigaciones sobre derechos humanos. Dicha fiscalía debería además hacerse cargo de otras investigaciones de desapariciones forzadas y graves violaciones de los derechos humanos en Guerrero, y contar con autoridad para iniciar nuevas líneas de investigación.

En segundo lugar, estas investigaciones deberían ser asistidas y monitoreadas por una comisión internacional que actúe bajo los auspicios de la Organización de Estados Americanos (OAS) y/o la Organización de las Naciones Unidas (ONU), compuesta por expertos en derecho penal y derechos humanos. Esta comisión debería tener autoridad para participar en los procesos penales y pleno acceso a las pruebas y los testigos. Debería además trabajar con las víctimas y los grupos de derechos humanos en el desarrollo de planes para garantizar la rendición de cuentas por los abusos cometidos durante las campañas de contrainsurgencia en la década de los 70 y la indemnización de los sobrevivientes.

La mayor parte de los delitos siguen sin ser denunciados, y las encuestas demuestran que la mayoría de los ciudadanos desconfían de los fiscales y de la policía. Si se obliga a los funcionarios ineptos, cómplices o corruptos a rendir cuentas, las autoridades podrán comenzar a recuperar la confianza de los ciudadanos, que es fundamental para hacer cumplir la ley de manera eficaz. Asimismo, las autoridades federales y estatales deberían asegurarse de que el fin a la impunidad por violaciones graves de los derechos humanos sea una parte integral de los esfuerzos permanentes de México para reformar el sistema de justicia, a la vez que depura y profesionaliza las fuerzas policiales federales, estatales y locales.

La tragedia de Ayotzinapa no es un incidente aislado. El descubrimiento de fosas comunes clandestinas en Guerrero, especialmente en los alrededores de Iguala, donde desaparecieron los estudiantes, dejó al descubierto un macabro y más amplio patrón de homicidios sin resolver. Y el problema no se limita a Iguala. El secuestro en mayo de 2015 de más de una docena de personas en Chilapa, donde las fuerzas estatales y federales estaban a cargo de la seguridad, demostró que, meses después de la desaparición de los estudiantes, las autoridades seguían sin querer o sin poder actuar con firmeza para prevenir y resolver este tipo de delitos.

Las desapariciones proyectan una larga sombra sobre el sistema judicial, un pilar fundamental del Estado de derecho en cualquier país estable. En México hay más de 26.000 casos de personas desaparecidas sin ser resueltos, según un registro oficial. El presidente ha propuesto que se establezca una fiscalía especial para investigar estos casos. Esto es positivo, pero no es probable que se gane la confianza de los ciudadanos, dada la magnitud del problema. México debería iniciar un debate acerca de la posibilidad de crear un mecanismo nacional para resolver esta y otras graves violaciones de los derechos humanos, aprovechando los conocimientos y experiencia de los defensores de los derechos humanos mexicanos y extranjeros, a fin de descubrir la verdad, castigar a los responsables y brindar apoyo o indemnización a los familiares de las víctimas.

Los funcionarios federales señalan la disminución de la tasa de homicidios en los últimos tres años como un logro importante. Pero la violencia continúa siendo intensa en estados como Guerrero, que en 2014 registró la tasa de homicidios más alta del país, y donde el derramamiento de sangre sigue en alza. Pese al despliegue de más agentes de la policía federal, el número de homicidios en el estado aumentó en un 20 por ciento en la primera mitad de 2015. Además, posiblemente las estadísticas oficiales no reflejen el verdadero nivel de inseguridad en un estado en el que alrededor del 94 por ciento de los delitos no se denuncian. La impunidad, incluso en casos de homicidio, es la norma. Según un informe reciente, a lo largo de la última década solo el siete por ciento de los delitos en Guerrero terminaron en una condena. A nivel nacional, dijo otro informe, alrededor del 16 por ciento de los homicidios registrados terminan en condena.

En noviembre de 2014, el presidente Peña Nieto prometió que “después de Iguala, México debe cambiar”. Aún está a tiempo de cumplir esa promesa, pero solo si actúa con firmeza para restaurar la confianza, investigando y enjuiciando casos emblemáticos, comenzando en Guerrero y siguiendo en otros estados vulnerables. Con la creación de una entidad investigadora híbrida, el gobierno no solo garantizaría una investigación imparcial, sino que además alentaría la transferencia de conocimientos de los especialistas extranjeros a los fiscales mexicanos.

La tragedia de Guerrero va más allá del fracaso de las instituciones mexicanas. Los criminales que aterrorizan a sus ciudadanos obtienen gran parte de sus ganancias de la producción y el transporte de drogas ilegales a través de la frontera norte del país. Estados Unidos debería tener un claro interés en fortalecer la seguridad y la justicia en el estado que suministra gran parte de la heroína que alimenta su creciente epidemia. Apoyar a los fiscales fuertes e independientes con financiamiento y ayuda técnica fortalecería el Estado de derecho al demostrar que ni los delincuentes violentos ni los funcionarios corruptos quedarán impunes.

Officers of the Criminal Investigation Unit wearing protective suits to avoid possible contagion with the novel coronavirus, COVID-19, cover the corpse of a member of the Rapid Response Patrol who was shot dead in Tegucigalpa on 18 May 2020. Orlando SIERRA / AFP
Report 83 / Latin America & Caribbean

Violencia a prueba de virus: crimen y COVID-19 en México y el Triángulo Norte

As the coronavirus rages in Mexico and the northerly Central American countries, criminal outfits have adapted, often enlarging their turf. To fight organised crime more effectively, governments should combine policing with programs to aid the vulnerable and create attractive alternatives to illegal economic activity.

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¿Qué hay de nuevo? La pandemia de COVID-19 tuvo un impacto inmediato en el crimen organizado en México y los países del norte de Centroamérica, por la desaceleración del flujo de personas y bienes causada por las medidas de confinamiento. Pero los grupos criminales se adaptaron rápidamente a la nueva normalidad, aprovechándola para reforzar o expandir su control sobre la población y el territorio.

¿Por qué importa? Los grupos criminales de la región, muchos de los cuales actúan en complicidad con actores estatales corruptos, son en gran parte responsables de unas de las tasas de homicidios más altas del mundo y ejercen un poder abrumador en un número cada vez mayor de comunidades. Con los presupuestos estatales bajo una enorme presión, las respuestas oficiales continuarán siendo precarias.

¿Qué se debería hacer? Los gobiernos deben combinar las medidas policiales para contener y disuadir a la delincuencia con un mayor apoyo para las zonas más inseguras y las poblaciones vulnerables. En lugar de retomar las tácticas de mano dura, deberían invertir en programas que reduzcan la impunidad y creen alternativas económicas para los jóvenes en riesgo, potencialmente con la ayuda de los fondos de emergencia para el COVID-19.

Resumen ejecutivo

Los grupos criminales en México y el Triángulo Norte de Centroamérica (El Salvador, Guatemala y Honduras) han sido rápidos para absorber el impacto de la pandemia de COVID-19 y aprovechar las nuevas oportunidades que presentan las medidas de aislamiento, los gobiernos distraídos y los ciudadanos empobrecidos. Inicialmente, las interrupciones en el comercio y las restricciones a la movilidad obligaron a algunos grupos criminales a suspender las actividades ilícitas. Pero la pausa fue corta. El intercambio de bienes ilícitos ya parece estar volviendo a la normalidad, mientras que resurge la extorsión. Como muestra la historia reciente de la región, es muy probable que las soluciones rápidas para detener el crimen organizado y la corrupción oficial sean contraproducentes. En cambio, los gobiernos deberían concentrar sus limitados recursos para ayudar a las regiones más violentas y a las personas vulnerables, idealmente a través de programas regionales para detener la impunidad y crear alternativas a la conducta delictiva. 

Tras meses de restricciones de distintos grados de intensidad, con la transmisión del virus aún fuera de control y otro pico de contagio a la vuelta de la esquina, la amenaza de un aumento de la delincuencia en la región es inminente. México se ha visto afectado durante años por organizaciones criminales transnacionales que se alimentan de la falta de oportunidades económicas y la corrupción del Estado y las fuerzas de seguridad. El Cartel de Jalisco Nueva Generación, el grupo criminal con más fuerza ahora, ha mostrado sus dientes durante la pandemia en luchas por el control de mercados ilícitos como el narcotráfico y el cobro de “impuestos” a los productos primarios legales. También ha mostrado su poder paramilitar en los medios de comunicación. Un sinnúmero de grupos criminales han manifestado ser los salvadores de la población local, en gran parte en un intento por ampliar su base de apoyo.

A lo largo y ancho del norte de Centroamérica, pandillas callejeras que han dominado durante años territorios empobrecidos también han encontrado formas de aprovechar la pandemia. Durante el brote, se han presentado como los benefactores de las comunidades que están bajo medidas de aislamiento, repartiendo paquetes de alimentos y perdonando pagos por protección. Debido a las restricciones a la movilidad por el COVID-19, la violencia disminuyó brevemente en Honduras y Guatemala. Pero ahora ha regresado a los niveles de antes de la pandemia o incluso más altos, mientras que la extorsión en ambos países parece destinada a intensificarse. El Salvador es un caso atípico ya que las tasas de homicidio se han mantenido cercanas a los mínimos históricos por razones que siguen siendo controvertidas. El gobierno afirma que su plan de seguridad ha mantenido a raya a las pandillas violentas, mientras que Crisis Group ha sugerido que los líderes de las pandillas y del gobierno pueden haber llegado a un acuerdo informal para reducir la violencia. Sin embargo, si tal pacto existe, ninguna de las partes lo ha reconocido públicamente, y los repentinos repuntes de asesinatos resaltan la fragilidad del compromiso de las pandillas con la paz.

Además de las preocupaciones sobre el deterioro de la seguridad en México y el norte de Centroamérica está la convicción de que la pandemia (y las medidas para mitigarla) empeorarán las dificultades económicas e institucionales subyacentes a la ola de delitos. La incidencia del COVID-19 varía de un país a otro, pero es difícil imaginar que alguno pueda llegar a evitar un impacto negativo en los medios de subsistencia, los servicios públicos y el estado de ánimo de la población. México ocupa el cuarto lugar en número de fatalidades reportadas oficialmente a nivel mundial con más de 90 000 (cifra que el gobierno admite que es un subregistro), mientras que las tasas de infección en el norte de Centroamérica se ubican alrededor del promedio latinoamericano. No obstante, los cuatro países enfrentan actualmente una de las contracciones económicas más severas en décadas, y que en América Central será aún peor gracias a la devastación causada por el huracán ETA. En el 2020 se prevén caídas en el PIB cercanas al 10 por ciento en el caso de México y El Salvador, y se espera que éstas vengan acompañadas de un marcado incremento en el desempleo de toda la región, lo cual revertirá los avances en la reducción de la desigualdad y la pobreza, debilitará los servicios públicos en las zonas pobres, intensificará las rivalidades criminales y hará más propensos a los funcionarios públicos a involucrarse en negocios ilícitos. 

Con algunas excepciones notables, las respuestas de los gobiernos a la inseguridad crónica hasta ahora no han logrado detener la violencia.

Con algunas excepciones notables, las respuestas de los gobiernos a la inseguridad crónica hasta ahora no han logrado detener la violencia o reducir significativamente la impunidad por delitos graves. La política de seguridad estatal enfrentará ahora aún mayores obstáculos a medida que se reduzcan los presupuestos.

Sin embargo, al enfrentar estos desafíos, los gobiernos pueden evitar los errores del pasado. Lejos de reducir la violencia, las operaciones militares han fragmentado a los grupos criminales, exponiendo a las comunidades a una mayor intimidación y desplazamiento forzado. En lugar de lanzar misiones para “matar o capturar” a los líderes criminales, durante la pandemia las fuerzas de seguridad deberían intentar proteger a los más vulnerables y prevenir la extorsión que los azota. Los gobiernos deberían destinar los fondos de emergencia para satisfacer las necesidades de las personas más expuestas a la pandemia y sus consecuencias, incluidos los picos de violencia. Al dirigir los fondos de ayuda del COVID-19 y el financiamiento externo a las regiones más afectadas, los gobiernos deberían mirar más allá de los enfoques tradicionales de aplicación de la ley. Deberían desarrollar enfoques regionales específicos que identifiquen las características locales del conflicto con el fin de diseñar programas que prometan reducir la impunidad, prevenir el reclutamiento por parte de grupos ilícitos, desmovilizar a los grupos violentos y crear alternativas a las economías ilícitas.

Las perspectivas de seguridad en México y el norte de Centroamérica son poco prometedoras mientras persista la pandemia. Bajo presión de actuar, los gobiernos pueden verse tentados a enfrentar las crecientes tasas de homicidios con medidas draconianas que replican los fallidos esfuerzos del pasado. Pero si no abordan algunas de las causas del dominio criminal sobre las comunidades pobres, es probable que aquellos que están cometiendo delitos violentos se fortalezcan.

Ciudad de México/Ciudad de Guatemala/Bogotá/Bruselas, 13 de noviembre de 2020

Crime and COVID-19 in Mexico and the Northern Triangle

CRISISGROUP
Introducción

México y los países del Triángulo Norte de Centroamérica, ubicados entre los lugares más violentos del mundo, enfrentan la perspectiva de un incremento en su ya grave inseguridad a medida que el COVID-19 sacude a una región que no está preparada para enfrentar la pandemia o mitigar sus efectos económicos. Hogar de más de 160 millones de personas, México, El Salvador, Guatemala y Honduras han registrado colectivamente más de un millón de casos del virus, así como más de 100 000 muertes, la gran mayoría de ellas en México. La emergencia sanitaria ha llevado a los servicios públicos y de salud al límite, mientras que su impacto económico se perfila como el más devastador en la historia contemporánea de la región. Los pobres, muchos empleados de manera informal y sin ningún tipo de red de seguridad social, se ven especialmente afectados. Ante la falta de respuestas estatales concertadas, el aumento de la pobreza y la desigualdad podrían reforzar las condiciones que durante mucho tiempo han facilitado el crecimiento de los negocios ilícitos y profundizar la amenaza que representan para los Estados y las sociedades los grupos criminales armados. 

Antes de que el COVID-19 llegara a México y Centroamérica, el panorama criminal regional presentaba ciertas características comunes. Después de años de usar la fuerza militar para atacar a los “capos” del narcotráfico y centrarse en la extradición de grandes delincuentes a los EE. UU., las otrora poderosas organizaciones de narcotráfico en Guatemala, Honduras y México habían resultado fragmentadas en un sinnúmero de grupos que controlaban pequeñas extensiones de territorio y en algunos casos competían entre sí por su expansión[fn]Jane Esberg, “Más que carteles: contando las organizaciones delictivas de México”, comentario de Crisis Group, 8 de mayo de 2020. Informe de Crisis Group sobre América Latina N°77, Lucha y huida: abordar las raíces de la emergencia de Honduras, 25 de octubre de 2019.Hide Footnote .

Jane Esberg, “More than Cartels: Counting Mexico’s Crime Rings”, Crisis Group Commentary, 8 May 2020. Crisis Group Latin America Report N°77, Fight and Flight: Tackling the Root Causes of Honduras’ Emergency, 25 October 2019.Hide Footnote

Los grupos criminales tanto locales como transnacionales también han diversifi-cado sus actividades económicas a lo largo del tiempo.

Los grupos criminales tanto locales como transnacionales también han diversificado sus actividades económicas a lo largo del tiempo. En México, el crimen organizado se ha vuelto más local. Al buscar un control total sobre el territorio, incluyendo a la población y las instituciones estatales locales, estos grupos buscan obtener un flujo constante de pagos de extorsiones por parte de los sectores lícitos de la economía. La agricultura y la minería se han visto envueltas en estos esquemas, al igual que otras empresas, grandes y pequeñas[fn]Ver Vanda Felbab-Brown, “Mexico’s Out-of-Control Criminal Market”, The Brookings Institution, marzo de 2019.Hide Footnote . En los países del norte de Centroamérica, el principal generador de ingresos de las bandas criminales también ha sido tradicionalmente la extorsión[fn]Informe de Crisis Group sobre América Latina N°62, El salario del miedo: maras, violencia y extorsión en Centroamérica, 6 de abril de 2017. Hide Footnote . Pero pandillas como la MS-13 y el Barrio 18 también han comenzado a dirigir pequeñas empresas, principalmente restaurantes, lavaderos de autos, talleres de carrocería y servicios de transporte local, en parte para lavar dinero[fn]Entrevistas telefónicas de Crisis Group, funcionario de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito, expandillero y expertos en seguridad, junio y agosto de 2020.Hide Footnote .

En este contexto, este informe analiza en profundidad cómo el crimen organizado en México y el Triángulo Norte ha mutado para prosperar en las circunstancias generadas por el COVID-19. Se basa en el trabajo que Crisis Group ha hecho sobre el impacto del nuevo coronavirus en la región, así como en años de estudio sobre los factores que vinculan a la violencia criminal, las políticas estatales y las dificultades socioeconómicas en toda América Latina[fn]Ver, además de las publicaciones citadas en otras partes de este informe, el comentario de Crisis Group, “Deportación y enfermedad: los dilemas de América Central sobre el COVID-19”, 28 de abril de 2020.Hide Footnote . La investigación para el informe incluye más de 35 entrevistas personales y telefónicas con funcionarios gubernamentales, policías, expertos en seguridad, representantes de la sociedad civil y miembros activos y retirados de grupos criminales.

La breve interrupción de los negocios ilícitos

Detrás de las altas tasas de violencia y delincuencia en México y los países del norte de Centroamérica hay causas similares que explican las dificultades de los gobiernos para mejorar la seguridad pública. Las redes criminales se han vuelto más agresivas en la forma en que adquieren y afirman su control territorial. Estos grupos han diversificado sus fuentes de ingresos, superando su dependencia del narcotráfico o la extorsión. Además, en los cuatro países el Estado ha demostrado ser incapaz de detener la corrupción oficial y la complicidad de las fuerzas de seguridad en actividades ilícitas, o de prevenir la erosión de su legitimidad en áreas afectadas por el crimen. 

Antes de la pandemia

A pesar de las similitudes generales entre los cuatro países, hubo una variación significativa en los patrones delictivos inmediatamente antes del brote de COVID-19, con tendencias positivas en Guatemala y El Salvador que contrastan con las adversas en Honduras y México.

Antes de la pandemia, las tasas de homicidios estaban cayendo tanto en Guatemala como en El Salvador, en parte debido a la disminución de hostilidades entre las pandillas, ya que éstas se asentaron en sus propios nichos de territorio. Los principales avances en la investigación y judicialización de delitos en Guatemala durante la última década (muchos de ellos apoyados por la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, respaldada por la ONU, a la cual el gobierno puso fin en 2019), también redujeron la impunidad por delitos graves, mientras que los entendimientos que se han reportado entre las autoridades salvadoreñas y las pandillas posiblemente hayan contribuido de forma significativa a reducir los homicidios en ese país[fn]Gobierno de Bukele lleva un año negociando con la MS-13 reducción de homicidios y apoyo electoral”, El Faro, 3 de septiembre de 2020. Informe de Crisis Group sobre América Latina N°81, ¿Milagro o espejismo? Pandillas y el desplome de la violencia en El Salvador, 8 de julio de 2020. Informe de Crisis Group sobre América Latina N°70, Rescatando la lucha de Guatemala contra el crimen y la impunidad, 24 de octubre de 2018.Hide Footnote .

Honduras y México, por otro lado, estaban luchando por contener la propagación del crimen violento cuando arremetió el coronavirus. En Honduras, enfrentamientos entre decenas de pandillas menores, combinados con una aplicación de la ley ineficaz y excesivamente militarizada, dieron como resultado un aumento de los asesinatos en 2019 y los dos primeros meses de 2020, poniendo fin a una tendencia a la baja de ocho años[fn]Entre enero y febrero de 2020, la Policía Nacional de Honduras reportó 594 homicidios, 44 más que durante el mismo período de 2019. Informe de Crisis Group, Lucha y huida: abordar las raíces de la emergencia de Honduras, op. cit. Ver cifras de la policía hondureña en el sitio web del Sistema Estadístico Policial en Línea.Hide Footnote . Sucesivas administraciones mexicanas no han logrado reducir la violencia letal, y los homicidios tuvieron una reducción de solo un 0,57 por ciento en el 2019 de la cifra récord de 36 685 alcanzada el año anterior[fn]El total en 2019 fue de 36 476, según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e InformáticaHide Footnote . A pesar de que en su campaña prometió lo contrario, el presidente Andrés Manuel López Obrador continúa dependiendo del uso de la fuerza con mano dura para abordar una plétora de conflictos arraigados y multifacéticos con organizaciones criminales. La falta de compromiso con la reforma de la policía y el sistema judicial ha significado que numerosos funcionarios estatales continúen siendo cómplices de las actividades delictivas[fn]Ver informe de Crisis Group sobre América Latina N°69, Construcción de paz en México: los dilemas de seguridad que enfrenta el gobierno de López Obrador, 11 de octubre de 2018; y N°80, La guerra cotidiana: Guerrero y los retos a la paz en México, 4 de mayo de 2020.Hide Footnote

See Crisis Group Latin America Reports N°69, Building Peace in Mexico: Dilemmas Facing the López Obrador Government, 11 October 2018; and N°80, Mexico’s Everyday War: Guerrero and the Trials of Peace, 5 May 2020.Hide Footnote

Efectos sobre las actividades ilícitas

Como era de esperar, el efecto inmediato de la pandemia fue la desaceleración de las actividades económicas ilícitas en los cuatro países, pero los grupos criminales pronto se recuperaron por diversos medios. 

Para finales de marzo, los gobiernos del Triángulo Norte habían impuesto estrictos cierres y restricciones a la movilidad de personas, lo que provocó una caída abrupta, pero de corta duración, en los ingresos de los grupos criminales y las pandillas callejeras. La Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas de Honduras (FNAMP) estimó que los delitos de extorsión se habían reducido entre un 70 y un 80 por ciento desde mediados de marzo hasta finales de abril[fn]Entrevista de Crisis Group, funcionario de la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas, 22 de abril de 2020.Hide Footnote . El cierre de los mercados locales y la suspensión del transporte público en Guatemala y El Salvador obligó a los líderes de las dos pandillas principales, Barrio 18 y MS-13, a pasar por alto algunos cobros por protección, particularmente de pequeños vendedores y conductores de autobuses, dos fuentes que las autoridades consideran representan la mayor parte de sus ingresos[fn]En El Salvador, la pandilla Barrio 18 se dividió en dos facciones, los Sureños y los Revolucionarios, que funcionan como dos grupos autónomos. “Pandillas amenazan a quien incumpla la cuarentena”, El Faro, 31 de marzo de 2020. “Pandilleros conceden indulto en el cobro de extorsión”, El Periódico, 26 de marzo de 2020.Hide Footnote

In El Salvador, the 18th Street gang is split into two factions, the Southerners and the Revolutionaries, which function as two autonomous groups. “Pandillas amenazan a quien incumpla la cuarentena”, El Faro, 31 March 2020. “Pandilleros conceden indulto en el cobro de extorsión”, El Periódico, 26 March 2020.Hide Footnote

Las medidas de aislamiento impuestas por los gobiernos también afectaron a los grupos criminales involucrados en tráfico transnacional en el norte de Centroamérica.

Las medidas de aislamiento impuestas por los gobiernos también afectaron a los grupos criminales involucrados en tráfico transnacional en el norte de Centroamérica. Los cierres fronterizos y las restricciones a la movilidad obstaculizaron el tráfico de drogas por tierra, según un funcionario de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y el testimonio de un guardia de seguridad de la ciudad guatemalteca de Jalapa, ubicada en un concurrido corredor de drogas en el centro del país[fn]Jalapa es un punto de tránsito común para la cocaína traficada desde Chiquimula y Jutiapa, en la frontera con Honduras y El Salvador, y para las drogas que llegan a través de la Ciudad de Guatemala. Entrevistas de Crisis Group, guardia de seguridad de Jalapa y funcionario de UNODC, mayo y agosto de 2020. “Identificadas 10 rutas del narcotráfico”, Prensa Libre, 21 de octubre de 2014.Hide Footnote . La suspensión de los vuelos comerciales frenó el tráfico por medio de “mulas” que transportaban drogas sintéticas en pequeñas cantidades y, en mucha menor cantidad, cocaína[fn]La Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito calcula que apenas el 4 por ciento de la cocaína es traficada por vía aérea. “COVID-19 and the Drug Supply Chain: From Production and Trafficking to Use”, UNODC, mayo de 2020, p. 3.Hide Footnote . Los cierres fronterizos en toda la región también ayudaron a reducir la migración ilegal a los EE. UU., aunque podrían conducir a un incremento en el tráfico de personas a mediano plazo. Las agencias de la ONU y la Interpol sostienen que las redes de tráfico han permanecido operativas y regresarán con toda su fuerza tan pronto como se relajen las restricciones de movilidad en su totalidad[fn]Repercusiones de la COVID-19 en el tráfico de migrantes y la trata de personas”, Interpol, 11 de junio de 2020. “COVID-19 measures likely to lead to an increase in migrant smuggling and human trafficking in longer term, UNODC report finds”, comunicado de prensa, UNODC, 14 de mayo de 2020.Hide Footnote .

En México, donde el gobierno evitó las cuarentenas impuestas en el resto de la región, también se vio impactado el tráfico de estupefacientes[fn]Los gobiernos estatales y el gobierno federal de México impusieron restricciones al comercio, incluidos restaurantes y tiendas, y llevaron a cabo una campaña desigual en la que le pedían a los ciudadanos mantener una “distancia segura” entre sí, pero se abstuvieron en gran parte de adoptar medidas obligatorias para limitar las consecuencias económicas de la epidemia. Ver “Neighbor at Risk: Mexico’s Deepening Crisis”, Center for Strategic and International Studies, 4 de septiembre de 2020. Hide Footnote . México es el mayor exportador de heroína, marihuana y, junto con China, metanfetaminas y fentanilo a EE. UU.[fn]Ver “2019 National Drug Threat Assessment”, Agencia de Control de Drogas de EE.UU., diciembre de 2019; “2020 World Drug Report”, UNODC, junio de 2020. Hide Footnote . La interrupción de la producción china de precursores para estas drogas también provocó dolores de cabeza a los traficantes. Al mismo tiempo, los precios históricamente bajos del petróleo y el bajo consumo interno de gasolina redujeron considerablemente los ingresos de los grupos criminales involucrados en el hurto de combustible (el así llamado huachicoleo) que últimamente se ha convertido en una actividad ilícita significativa en el país[fn]Ver John P. Sullivan y Adam Elkus, “Open Veins of Mexico: Strategic Logic of Cartel Resource Extraction and Petro-Targeting”, Small Wars Journal, 3 de noviembre de 2011.Hide Footnote . Las dificultades económicas llevaron a algunos grupos a congelar los sueldos a varios de sus miembros[fn]Entrevistas de Crisis Group, operador que trabaja con grupos criminales involucrados en el hurto de combustible en el centro de México, 10 a 15 de abril de 2020. Hide Footnote . Las duras medidas de aislamiento en los países productores y exportadores de cocaína de América del Sur incrementaron la presión económica al dificultar el uso de una línea de suministro importante. Por ejemplo, las fronteras marítimas y terrestres de Colombia han estado cerradas para la mayor parte del tráfico (con excepciones, incluido el comercio de carga) desde el 17 de marzo de 2020, mientras que el gobierno cerró todos los vuelos internacionales el 23 de marzo, y solo los reabrió gradualmente a partir de septiembre[fn]Entrevistas de Crisis Group, operadores del Cartel de Jalisco y Sinaloa, 10 a 15 de abril de 2020. Si bien la cocaína llega a México para consumo interno y su transbordo a los EE. UU. a través de rutas marítimas comerciales y clandestinas, así como en aviones pequeños, los vuelos comerciales brindan una vía adicional. Ver “Security Operations” en Jeffrey Price y Jeffrey Forrest (eds.), Practical Aviation Security (Oxford, 2017), pp. 515-545. Con respecto a las medidas de control fronterizo de Colombia durante la pandemia, ver “Duque ordena cerrar todas las fronteras terrestres y marítimas”, El Tiempo, 16 de marzo de 2020; “Desde este lunes 23 de marzo, no podrán ingresar vuelos internacionales”, Radio Nacional de Colombia, 23 de marzo de 2020.Hide Footnote

Algunas de estas interrupciones comerciales resultaron ser breves. A finales de mayo, las importaciones a México de precursores químicos estaban “fluyendo muy bien nuevamente”, según un operador de alto nivel que trabaja con el Cartel de Jalisco y otros grupos criminales mexicanos[fn]Entrevista de Crisis Group, 29 de mayo de 2020.Hide Footnote . También ayudó, dijo, que los precios del petróleo a nivel mundial y nacional comenzaran a subir de nuevo a fines de abril[fn]Entrevista de Crisis Group, 21 de agosto de 2020. Los precios históricos del petróleo están disponibles en oilprice.com. Hide Footnote . De hecho, las autoridades de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. informaron que, si bien las incautaciones de cocaína disminuyeron drásticamente en marzo y abril, los volúmenes de otras drogas confiscadas, como la heroína, se mantuvieron relativamente estables durante los primeros meses de la pandemia o incluso llegaron a aumentar como fue el caso del fentanilo y la metanfetamina[fn]En una encuesta realizada a adultos en EE. UU. publicada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU., el 13 por ciento de los encuestados en junio dijeron que habían iniciado o aumentado el consumo de sustancias para lidiar con el estrés o las emociones relacionadas con COVID-19. “In shadow of pandemic, U.S. drug overdose deaths resurge to record”, The New York Times, 15 de julio de 2020. “The opioid crisis, already serious, has intensified during coronavirus pandemic”, The Wall Street Journal, 8 de septiembre de 2020. Para incautaciones de drogas, consulte las estadísticas de cumplimiento de la Patrulla Fronteriza y Aduanas de EE. UU. para el año fiscal 2020.Hide Footnote . El consumo de algunas drogas ilícitas, en particular la metanfetamina, parece haber aumentado en EE. UU. durante la pandemia, al igual que las de muertes por sobredosis en varias ciudades de este país[fn]How Mexico’s drug cartels are profiting from the pandemic”, The New York Times, 7 de julio de 2020.Hide Footnote

How Mexico’s drug cartels are profiting from the pandemic”, The New York Times, 7 July 2020.Hide Footnote

Adaptación económica

Ante los obstáculos para el tráfico de drogas y la disminución de ingresos por extorsión, los grupos criminales se adaptaron rápidamente. Su primer paso fue reducir sus gastos y depender más de sus “ahorros”[fn]Entrevista de Crisis Group, funcionario de la UNODC, Ciudad de Guatemala, 10 de septiembre de 2020.Hide Footnote . Así como grupos criminales mexicanos congelaron los sueldos de algunos de sus miembros, pandillas en el norte de Centroamérica como la MS-13 y Barrio 18 también recurrieron a los recortes de nómina: “Como en un negocio, cuando hay una crisis se eliminan costos innecesarios”, dijo un expandillero, y agregó que las pandillas en El Salvador también comenzaron a limitar el “apoyo económico” a los familiares y abogados de los pandilleros encarcelados[fn]Tradicionalmente, las pandillas disponen ingresos de extorsión para cubrir los gastos legales de sus miembros detenidos y para subsidiar los gastos de manutención de los familiares de los detenidos. Entrevista telefónica de Crisis Group, expandillero, 30 de marzo de 2020.Hide Footnote

Traditionally, gangs use extortion revenues to cover their detained members’ legal fees and to subsidise the living expenses of the detainees’ relatives. Crisis Group telephone interview, former gang member, 30 March 2020.Hide Footnote

La extorsión ha seguido siendo una fuente fundamental de ingresos para los grupos criminales en el norte de Centroamérica y México durante la pandemia.

La extorsión ha seguido siendo una fuente fundamental de ingresos para los grupos criminales en el norte de Centroamérica y México durante la pandemia[fn]En abril más del 5 por ciento de las empresas encuestadas por la Cámara de Comercio de El Salvador confirmaron haber sufrido extorsiones. Si este número es cierto, representaría una fuerte caída del 22 por ciento que reportaron haber sido víctimas de extorsión en el 2016, según la encuesta más reciente disponible, pero hay indicios de que esta cifra es demasiado baja debido a un subregistro. “Encuesta Empresarial #2 Impacto de la ampliación de medidas de emergencia por el COVID-19 en la economía de la MIPYME”, Cámara de Comercio e Industria de El Salvador, 13 de abril de 2020. “Extorsiones a la pequeña y micro empresa en El Salvador”, Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social, 23 de junio de 2016.Hide Footnote . Sin embargo, se han visto obligados a adaptar sus actividades para mantener el flujo de dinero en circunstancias difíciles. Las pandillas, por ejemplo, han intensificado el uso de nuevas formas de pago, como transferencias bancarias u otras plataformas en línea, para sustituir los cobros en persona[fn]Entrevistas telefónicas de Crisis Group, expertos en extorsión y seguridad y fiscal, funcionario de la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas, abril y junio de 2020. “Pandillas modifican cobro de extorsión por impacto del covid-19 en El Salvador”, La Prensa Gráfica, 23 de junio de 2020. Hide Footnote . Una vez que los gobiernos de Honduras y Guatemala comenzaron a reactivar la economía a principios de junio y agosto, respectivamente, la policía informó que las pandillas retomaron las extorsiones hacia algunos negocios con los que habían sido indulgentes anteriormente y, en algunos casos, exigieron pagos retroactivos[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, funcionario de la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas, 16 de junio de 2020. “Pago retroactivo de extorsión exigen a transportistas”, Proceso Digital, 13 de junio de 2020. “Extorsionistas también esperan la reactivación del transporte público”, Prensa Libre, 26 de agosto de 2020.Hide Footnote . Pandilleros y expandilleros guatemaltecos manifestaron que en el momento álgido del aislamiento, la pandilla Barrio 18 había eximido a ciertos negocios, pero seguía exigiendo pagos de extorsión a las tiendas de barrio y a los operadores de transporte local sin importar cuánto los hubieran afectado las medidas de aislamiento del gobierno[fn]Entrevistas de Crisis Group, pandilleros y expandilleros guatemaltecos, Chinautla, octubre de 2020.Hide Footnote .

Las autoridades guatemaltecas intentaron detener el resurgimiento de la extorsión, pero con escasos resultados. Cuando intentaron aislar a los líderes del Barrio 18 encarcelados, también conocidos como la Rueda, la pandilla tomó represalias manteniendo cautivos a los guardias carcelarios en al menos dos ocasiones[fn]Autoridades de Guatemala buscan debilitar a la pandilla Barrio 18”, CNN, 2 de septiembre de 2020. “Reos toman de rehenes a guardias de sistema penitenciario en Preventivo de la zona 18”, Nómada, 4 de septiembre de 2020.Hide Footnote . Mientras tanto, individuos y grupos que se hacen pasar por miembros de las principales pandillas, conocidos como “imitadores”, han intensificado sus actividades, enfocándose cada vez más en los hogares y utilizando phishing en línea para identificar a sus posibles víctimas[fn]En Guatemala, las autoridades definen como “imitadores” a aquellos que se hacen pasar por pandilleros para exigir pagos de extorsión. La mayoría de ellos actúan individualmente o en pequeños grupos, a menudo en áreas sin una fuerte presencia de pandillas. Por lo tanto, las autoridades no consideran a los “imitadores” como delincuencia organizada, aunque expertos sostienen que algunos de ellos han desarrollado jerarquías. Entrevistas telefónicas de Crisis Group, policía guatemalteco, experto en seguridad, fiscal antiextorsión y expandillero, junio y octubre de 2020. “Coronavirus: Por crisis en comercios y transporte criminales extorsionan domicilios”, Prensa Libre, 3 de abril de 2020. “Alertan de nuevo modo de extorsiones en redes sociales”, República, 13 de agosto de 2020.Hide Footnote . Según la policía, los imitadores son supuestamente responsables de más del 80 por ciento de las extorsiones en el país, pero un fiscal especializado en escuchas telefónicas relacionadas con la extorsión advirtió que la mayoría de las víctimas de extorsión de pandillas no denuncian esos delitos a la policía por temor a represalias[fn]Entrevistas telefónicas de Crisis Group, policía guatemalteco y fiscal antiextorsión, junio y octubre de 2020.Hide Footnote .

Las pandillas que operan en el Triángulo Norte también han intensificado el menudeo de drogas y otros delitos menores para compensar el déficit de ingresos por extorsión. Fuentes de seguridad indican que las pandillas MS-13 y Barrio 18 se han diversificado en las ventas al por menor de marihuana, que se cultiva principalmente en Guatemala y Honduras, y drogas sintéticas como la metanfetamina y el fentanilo, ahora procesadas en el norte de Centroamérica[fn]Entrevistas telefónicas de Crisis Group, funcionarios de la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas y policía guatemalteca, expandillero salvadoreño y funcionario de la UNODC, abril, junio y agosto de 2020. “Así subsisten ahora las estructuras criminales al no extorsionar a transportistas en la cuarentena”, TuNota, 23 de abril de 2020.Hide Footnote . En el caso de Honduras, las pandillas han recurrido cada vez más al robo a mano armada y al contrabando[fn]La MS-13 en Honduras ya no depende de los ingresos por extorsión debido a su participación en el tráfico de cocaína, y parte de su liderazgo ya había estado ventilando la idea de suspender esta práctica en el último par de años. Entrevistas telefónicas de Crisis Group, funcionario de la FNAMP y periodista hondureño, 2 y 9 de septiembre de 2020.Hide Footnote . Testimonios de Guatemala y El Salvador apuntan a los esfuerzos de pandillas para involucrarse o beneficiarse de la distribución de equipos de atención médica, como mascarillas y ayudas de emergencia del gobierno, con las autoridades salvadoreñas obligadas a incluir a ciertas familias relacionadas con pandillas entre los beneficiarios de entregas humanitarias y subsidios[fn]En los primeros tres meses de la cuarentena de Guatemala, el gobierno pagó un “bono familiar” de alrededor de $120 dólares por mes. Las autoridades recibieron más de 300 denuncias de amenazas o robos por parte de los destinatarios. Entrevistas telefónicas de Crisis Group, experta en seguridad salvadoreña, trabajador humanitario y funcionario de la UNODC, 7 de mayo, 28 de julio y 12 de agosto de 2020. “Coronavirus: MP recibe denuncias por amenazas a beneficiarios de bono familia y robo de recibos”, Prensa Libre, 18 de junio de 2020.Hide Footnote .

In the first three months of Guatemala’s quarantine, the government paid a “family bonus” of around $120 per month. The authorities received more than 300 complaints of threats to or theft from recipients. Crisis Group telephone interviews, Salvadoran security expert, humanitarian worker and UNODC official, 7 May, 28 July and 12 August 2020. “Coronavirus: MP recibe denuncias por amenazas a beneficiarios de bono familia y robo de recibos”, Prensa Libre, 18 June 2020.Hide Footnote

El tráfico internacional de drogas a través del norte de Centroamérica persiste, aparentemente la mayor parte en barcos o jets privados.

Mientras tanto, el tráfico internacional de drogas a través del norte de Centroamérica persiste, aparentemente la mayor parte en barcos o jets privados. En mayo, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito advirtió sobre un posible aumento en los envíos marítimos de drogas desde América del Sur como resultado de la reducción del tráfico aéreo y el cierre de fronteras[fn]COVID-19 and the Drug Supply Chain: From Production and Trafficking to Use”, op. cit.Hide Footnote . Las autoridades guatemaltecas reportan que los aterrizajes de aviones privados no se han detenido, particularmente en las selvas de Petén, en el norte[fn]The Guatemalan rainforest: lush jungle, Mayan ruins and narco jets full of cocaine”, The Washington Post, 5 de julio de 2020.Hide Footnote . En Honduras, las incautaciones de cocaína incluso han aumentado: a fines de septiembre de 2020, las autoridades ya habían confiscado 2830 kg de cocaína en lo corrido del año, en comparación con 2218 kg en todo el 2019[fn]Drug Flights Climb Again in Honduras and Guatemala”, Insight Crime, 14 de octubre de 2020.Hide Footnote . En la misma línea, para mediados de octubre de 2020, las autoridades guatemaltecas y hondureñas ya habían localizado y destruido una cifra de pistas de aterrizaje ilegales cercana a todas las del 2019[fn]Ibid.Hide Footnote . El creciente número de cultivos de coca encontrados tanto en Guatemala como en Honduras también ha sonado las alarmas de que estos países de tránsito incluso podrían estar transformándose en productores[fn]Honduras Goes From Transit Nation to Cocaine Producer”, Insight Crime, 19 de marzo de 2020. “Guatemala joins ranks of cocaine producers as plantations and labs emerge”, Reuters, 19 de septiembre de 2019.Hide Footnote .

Como se mencionó anteriormente, en México las redes delictivas se han ido alejando de la dependencia del tráfico de drogas durante los últimos quince años, expandiéndose a otros negocios ilícitos. Una de las áreas de crecimiento más lucrativas ha sido la de “gravar” las economías lícitas mediante la extorsión. En el centro de México, los grupos criminales se han enfocado en extraer pagos del sector agrícola, como las industrias de aguacate, limón y bayas en Michoacán y Jalisco[fn]America’s appetite for avocados is helping to fuel the Mexican cartels, but giving up guacamole isn’t the solution”, Business Insider, 23 de febrero de 2020. Entrevistas de Crisis Group, productores de limones y bayas, trabajadores agrícolas, 2015-2020.Hide Footnote . La extorsión, que afecta a empresas de todos los tamaños, se ha convertido en un medio crucial para generar ingresos en áreas donde la protección estatal es inexistente o deficiente[fn]Para una descripción general completa, ver Felbab-Brown, “Mexico’s Out-of-Control Criminal Market”, op. cit.Hide Footnote . Según el Banco de México, una de cada catorce empresas en todo el país fue víctima de extorsiones en el 2019, y la tasa aumenta a una de cada cinco en ciertas regiones[fn]Las extorsiones afectan a 1 de cada 5 empresas en el sur: Banxico”, Forbes, 12 de diciembre de 2019.Hide Footnote

El aumento en los precios de las materias primas también significa que la minería se ha convertido en una fuente más atractiva de ingresos por extorsión, incluso si los grupos criminales tienen que competir por ella[fn]Sobre el papel de los recursos naturales como impulsores de conflictos, ver “Organized Crime and Illegally Mined Gold in Latin America”, Global Initiative against Transnational Organized Crime, abril de 2016.Hide Footnote . El precio del oro, que se ha disparado durante la pandemia debido a un flujo de inversión global hacia activos confiables, hará que el metal precioso sea aún más codiciado por los grupos criminales rivales[fn]Gold prices: five reasons gold is set to explode”, Forbes, 25 de junio de 2020.Hide Footnote . Del mismo modo, el precio del mineral de hierro ha aumentado como resultado de la revitalización de la demanda china[fn]El mineral de hierro alcanzó su máximo precio de los últimos seis años en septiembre, según datos de Business Insider. En la costa del Pacífico central mexicana, el mineral de hierro fue un artículo clave buscado por los grupos criminales locales hasta que su precio cayó drásticamente en 2013. Ver “La tormentosa vida en Lázaro Cárdenas”, Revista Nexos, 1 de octubre de 2016. El repunte de los precios probablemente desencadenará mayor interés delictivo y conflicto, según fuentes locales involucradas en la minería clandestina. Entrevistas de Crisis Group, junio y septiembre de 2020.Hide Footnote . Los grupos mexicanos también han seguido beneficiándose de otros mercados ilícitos menos afectados por los cierres, como el tráfico de vida silvestre[fn]El tráfico de vida silvestre, otra lucrativa empresa delictiva organizada, se ha mantenido estable durante la pandemia. Ver “Coronavirus Has Not Slowed Looting of Latin America’s Maritime Species”, Insight Crime, 24 de junio de 2020. Hide Footnote . La capacidad de adaptarse rápidamente a las condiciones cambiantes y de encontrar fuentes de ingresos alternativas, combinada con los altos niveles de impunidad judicial y colusión estatal, explican la resiliencia operativa de muchos grupos[fn]Ver informe de Crisis Group, La guerra cotidiana: Guerrero y los retos a la paz en México, op. cit.Hide Footnote .

See Crisis Group Report, Mexico’s Everyday War: Guerrero and the Trials of Peace, op. cit.Hide Footnote

Beneficiándose del contagio

Los grupos criminales no solo han absorbido los choques económicos de la era del COVID-19, sino que también han aprovechado el contagio y los confinamientos resultantes para su beneficio. En algunas áreas, los grupos criminales están utilizando la pandemia para reforzar su control sobre el territorio y las personas que allí viven. Donde estos grupos se ven envueltos en batallas territoriales, la emergencia sanitaria en algunos casos los ha motivado a competir más ferozmente mientras las autoridades estatales están distraídas con el desafío de salud pública.

“Corazones y mentes”

Algunos grupos criminales en el norte de Centroamérica y México han tratado de sacar provecho de las fallidas respuestas estatales a la pandemia haciendo demostraciones de benevolencia. Por ejemplo, han repartido paquetes de alimentos básicos, gestos limitados en número y restringidos a unas pocas áreas, pero que se hicieron ampliamente conocidos[fn]Mexican cartels are providing COVID-19 assistance. Why that’s not surprising”, Brookings, 27 de abril de 2020. “In El Salvador, criminal gangs are enforcing virus-related restrictions. Here’s why”, The Washington Post, 1 de junio de 2020.Hide Footnote . Las entregas, que los grupos criminales publicitan en redes sociales, tienen como objetivo generar una mayor dependencia de comunidades particulares y comprar su lealtad frente a fuerzas estatales y grupos no estatales hostiles[fn]En El Salvador, la facción de los Sureños de la pandilla Barrio 18 repartió comida. Ver “Cómo las pandillas MS-13 y Barrio 18 se están convirtiendo en actores clave contra la epidemia del coronavirus en El Salvador”, RT, 11 de abril de 2020. En el caso mexicano, ver “Mexican criminal groups see Covid-19 crisis as opportunity to gain more power”, The Guardian, 20 de abril de 2020. Hide Footnote . Según un líder criminal activo en el estado sureño de Guerrero, en México, siempre que “ellos [la población local] estén con nosotros y no con ellos [grupos hostiles]”, hay menos riesgo de que los pobladores compartan inteligencia crucial, como la ubicación de casas seguras, con terceros[fn]Entrevista de Crisis Group, Chichihualco, septiembre de 2019.Hide Footnote .

Crisis Group interview, Chichihualco, September 2019.Hide Footnote

Algunos grupos criminales en el norte de Centroamérica y México han tratado de sacar provecho de las fallidas respuestas estatales a la pandemia haciendo demostraciones de benevolencia.

Asimismo, la pandilla Barrio 18 en Guatemala donó miles de mascarillas a las autoridades, en un intento por “ser reconocidos en las comunidades y evitar que los vecinos los denuncien”, según un funcionario de una unidad policial especializada en temas de pandillas[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, policía guatemalteco, 23 de junio de 2020. “Reos donan más de 5 mil mascarillas confeccionadas por ellos”, El Periódico, 19 de abril de 2020.Hide Footnote . La decisión de algunos líderes de Barrio 18 y MS-13 de exonerar ciertos pagos de extorsión aparentemente mostró una cara pública de compasión[fn]Transportistas expresan que la MS13 les notificó que no cobrará más extorsión”, Confidencial, 15 de agosto de 2020. “Pandillas amenazan a quien incumpla la cuarentena”, El Faro, 31 de marzo de 2020. “Pandilleros conceden indulto en el cobro de extorsión”, El Periódico, 26 de marzo de 2020. “Mara Salvatrucha entrega carta a Lidieth Díaz anunciando que ya no cobrarán más extorsión”, Confidencial, 17 de agosto de 2020.Hide Footnote . Su motivo, sin embargo, no fue tan altruista como pragmático, ya que surgió como respuesta a la desaceleración económica general[fn]Entrevistas telefónicas de Crisis Group, funcionario de la ONU, experto en seguridad guatemalteco y expandillero salvadoreño, abril-junio de 2020.Hide Footnote . “Están donando mascarillas con el dinero de otras personas: más bien quitan, en vez de dar”, dijo una pandillera guatemalteca descontenta[fn]Entrevista de Crisis Group, pandillera guatemalteca, Chinautla, octubre de 2020.Hide Footnote .

Los grupos criminales también han intentado sacar provecho de la pandemia actuando como agentes del orden público, aprovechando su presencia territorial y sus lazos comunitarios en los barrios pobres. En ciudades salvadoreñas como Santa Ana y San Salvador, las pandillas han regulado el movimiento de personas en lugar de la policía[fn]Un reparto de víveres bajo el control de la MS-13”, Revista Factum, 26 de mayo de 2020. “Cómo las pandillas MS-13 y Barrio 18 se están convirtiendo en actores clave contra la epidemia del coronavirus en El Salvador”, RT, 11 de abril de 2020.Hide Footnote . Con el pretexto de contener la propagación del virus, la MS-13 impuso toques de queda en algunos lugares de El Salvador, castigando a los infractores[fn]In El Salvador, gangs are enforcing the coronavirus lockdown with baseball bats”, Los Angeles Times, 7 de abril de 2020.Hide Footnote . Un trabajador humanitario salvadoreño lo expresó de la siguiente manera: “Si las pandillas dicen que nunca han estado tan tranquilas [lo que significa que nunca han matado tan poco], los residentes locales dicen que el control de las pandillas [sobre las comunidades] nunca ha sido tan fuerte”[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, trabajador humanitario salvadoreño, 28 de julio de 2020.Hide Footnote

Crisis Group telephone interview, Salvadoran humanitarian worker, 28 July 2020.Hide Footnote

Los grupos criminales también han intentado sacar provecho de la pandemia ac-tuando como agentes del orden público.

Si bien este fenómeno es menos prominente en México, algunos actores armados no estatales, principalmente los llamados grupos de autodefensa en Guerrero, han actuado de manera similar[fn]Ver “Limitan paso a comunidades de Guerrero por Covid”, Reforma, 14 de mayo de 2020. Hide Footnote . Aquí, la estrategia de conquistar los “corazones y las mentes” de la población tiene una motivación electoral: algunos grupos criminales pretenden utilizar sus servicios al público como un medio para que los ciudadanos voten por sus candidatos o partidos en las próximas elecciones, con la idea de que una vez en el cargo estos políticos les paguen el favor permitiéndoles operar con impunidad[fn]Ver informe de Crisis Group, La guerra cotidiana: Guerrero y los retos a la paz en México, op. cit.Hide Footnote . El jefe de plaza de un grupo, dijo que había “instruido” al gobierno local para que estableciera un banco de alimentos para que su grupo lo usara para repartir ayudas[fn]Entrevista de Crisis Group, 16 de abril de 2020.Hide Footnote . En algunos casos, sin embargo, los paquetes de alimentos distribuidos por bandas criminales en México fueron robados de empresas legales o financiados mediante una mayor extorsión a empresas locales, según observadores con conocimiento directo[fn]Entrevistas de Crisis Group, 13 de abril de 2020. Hide Footnote .

Crisis Group interviews, 13 April 2020. Hide Footnote

Compitiendo por el territorio

La pandemia ha reavivado disputas preexistentes por el control de la tierra, materias primas, acceso a los mercados ilícitos y los corredores de tráfico, así como por las comunidades que se encuentran en el camino hacia mayores ganancias. El Cartel de Jalisco Nueva Generación, que ha continuado su campaña de expansión territorial en todo México, particularmente en la región central del país, hizo un despliegue de su poder armado en un video viral en el que aparece un convoy de su unidad de “fuerzas especiales”, y al emboscar sin ningún reparo al secretario de Seguridad de Ciudad de México en una elegante zona de esta ciudad[fn]Ver “Brutal gang rises as Mexico’s top security threat”, The Wall Street Journal, 8 de julio de 2020.Hide Footnote . Según fuentes cercanas al grupo, así como miembros de organizaciones rivales, en algunas zonas el Cartel de Jalisco ha sido más agresivo en sus intentos por ganar territorio bajo el supuesto de que las fuerzas de seguridad están ocupadas en actividades relacionadas con la pandemia como la vigilancia de hospitales, y con una capacidad reducida para intervenir en tiroteos[fn]Entrevista de Crisis Group, 3 de abril de 2020.Hide Footnote .

Pero, a pesar de las circunstancias generadas por el COVID-19, el mundo criminal está lejos de estar unido. Ningún grupo ha demostrado ser capaz de dominar por sí solo alguna parte del hiperfragmentado panorama criminal mexicano, que, según un estudio de Crisis Group, cuenta con no menos de 198 grupos armados activos[fn]Esberg, “Más que carteles: contando las organizaciones delictivas de México”, op. cit. El estudio encuentra que al menos 463 grupos criminales operaron en México durante algún tiempo entre mediados del 2009 y el 2019. El número de grupos activos se ha duplicado desde el 2009. Hide Footnote . Por audaz que sea su campaña, el Cartel de Jalisco ha encontrado una feroz oposición de grupos locales y no ha logrado convertir su presencia en la gran mayoría de los estados mexicanos en una hegemonía territorial. El estado de Guanajuato podría convertirse en la excepción, donde Jalisco ha ganado la delantera tras el arresto del líder de su principal rival[fn]Ver “Mexican Cartel Strategic Note No. 30: ‘El Marro’ – José Antonio Yépez Ortiz Leader of the Cártel Santa Rosa de Lima Arrested in Guanajuato”, Small Wars Journal, 17 de agosto de 2020.Hide Footnote . Pero incluso en esa región, “todavía están muy lejos de tener el control total ... [y] el estado permanece extremadamente caliente”, dijo una fuente que trabaja con las altas esferas del cartel, refiriéndose a la prevalencia del conflicto entre grupos que compiten por el poder[fn]Entrevista de Crisis Group, 21 de agosto de 2020.Hide Footnote

En otros lugares de México, la necesidad, y no la oportunidad, está impulsando al crimen organizado a expandir su territorio. Un teniente de un grupo armado que lucha por el control del estado de Michoacán explicó que la caída en la demanda de productos como el mango significaba que los ingresos por extorsión estaban desapareciendo. En lugar de intentar exprimir una piedra, el grupo decidió intensificar sus esfuerzos por conquistar nuevos territorios en busca de fuentes adicionales de ingresos[fn]Entrevista de Crisis Group, 14 de abril de 2020. Hide Footnote

Los intentos de las pandillas por expandir sus territorios en los países del norte de Centroamérica varían mucho. En Honduras, decenas de pandillas menores desafían a los principales grupos todos los días en las calles de San Pedro Sula y Tegucigalpa, a pesar de que Barrio 18 y la MS-13 siguen siendo las principales protagonistas. Oficiales de policía y expertos sugirieron que las pandillas grandes y pequeñas, particularmente la MS-13, encontraron en la pandemia una oportunidad para intensificar el reclutamiento y los ataques a sus rivales, particularmente en áreas controladas por pandillas menores, como el barrio Rivera Hernández en San Pedro Sula[fn]Entrevistas telefónicas de Crisis Group, expertos en seguridad hondureños, funcionario de la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas y periodista, junio, septiembre y octubre de 2020. Un experto en seguridad que rastrea crímenes de pandillas dijo que si bien se han reportado muchos asesinatos durante el período en “áreas fronterizas” donde las pandillas compiten por influencia, el cambio más significativo es un aparente aumento en los castigos al interior de las pandillas por deslealtad, particularmente dentro del Barrio 18. Entrevista telefónica de Crisis Group, experto en seguridad hondureño, 15 de octubre de 2020.Hide Footnote . En Guatemala, el territorio controlado por pandillas en los barrios más pobres de la capital está bastante bien demarcado, lo que lleva a estos grupos a concentrarse en expandir su presencia en otras ciudades menores[fn]Entrevistas de Crisis Group, funcionario guatemalteco de la UNODC y expandilleros, Chinautla y Ciudad de Guatemala, octubre de 2020.Hide Footnote . El caso atípico es El Salvador, donde la MS-13 y las dos facciones de Barrio 18 se han apoderado de casi todos los grupos más pequeños y han consolidado su presencia en alrededor del 90 por ciento de los municipios del país en los últimos años, reduciendo drásticamente la violencia que las guerras territoriales entre pandillas generaban anteriormente[fn]Informe de Crisis Group, ¿Milagro o espejismo? Pandillas y el desplome de la violencia en El Salvador, op. cit.Hide Footnote .

 

Crisis Group Report, Miracle or Mirage? Gangs and Plunging Violence in El Salvador, op. cit.Hide Footnote

Niveles de violencia

El crimen, y el crimen organizado en particular, es responsable de una gran parte de la violencia letal en México y el norte de Centroamérica y tiene raíces profundas, como se señaló anteriormente[fn]Por ejemplo, se estima que las bandas criminales sean responsables de entre el 20 y el 50 por ciento del total de homicidios en Guatemala, Honduras y El Salvador. Entrevistas de Crisis Group, funcionarios de FNAMP hondureña, DIPANDA guatemalteca y policía salvadoreña, octubre de 2019 y junio de 2020. Ver también Markus-Michael Müller, “Governing Crime and Violence in Latin America”, Global Crime, vol. 19, nos. 3-4 (28 de noviembre de 2018), pp. 171-191. En México, se estima que el crimen organizado es responsable del 44 al 80 por ciento del total de homicidios. Ver “Organized Crime and Violence in Mexico: 2020 Special Report”, Justice in Mexico Department of Political Science and International Relations, Universidad de San Diego, julio de 2020, p. 12. Hide Footnote . Si bien algunos observadores esperaban que la pandemia de COVID-19 redujera los delitos violentos en todos los ámbitos, eso no sucedió[fn]Algunos observadores pensaron que el coronavirus sería la oportunidad perfecta para que los Estados tomaran medidas enérgicas contra los grupos criminales económicamente expuestos. Ver, por ejemplo, Enrique Krauze, “With coronavirus hurting the drug business, there’s an opportunity to corner cartels”, The Washington Post, 26 de mayo de 2020. Hide Footnote . En cambio, hasta ahora los efectos del virus sobre la violencia han sido fugaces. Las políticas gubernamentales, en particular las restricciones a la movilidad y el cierre de fronteras, contribuyeron a reducir los niveles de violencia en algunos países centroamericanos, al igual que las decisiones de algunas pandillas de pasar por alto los cobros de extorsión. Pero guerras territoriales preexistentes, junto con la creciente escasez de recursos y la fragmentación acelerada de algunos grupos criminales, han causado o intensificado enfrentamientos continuos entre las pandillas callejeras. Después de una breve reducción, las tasas de homicidio ahora han regresado a los niveles anteriores a la pandemia en la mayoría de los lugares. En México, mientras tanto, los altos niveles de conflicto armado persistieron, con tasas de homicidios en 2020 similares y posiblemente más altas que las de 2017 y 2018, este último con la tasa más alta registrada hasta el momento[fn]Ver “Homicidios en México alcanzarían nuevo récord en 2020 pese al confinamiento, prevé gobierno”, Forbes, 2 de septiembre de 2020. Hide Footnote .

See “Homicidios en México alcanzarían nuevo récord en 2020 pese al confinamiento, prevé gobierno”, Forbes, 2 September 2020.Hide Footnote

Hasta ahora los efectos del virus sobre la violencia han sido fugaces.

Donde los gobiernos aplicaron medidas estrictas para prevenir la propagación del virus, los niveles de violencia disminuyeron, pero solo temporalmente. Incluso antes de que se registraran los primeros casos de COVID-19 en el Triángulo Norte de Centroamérica, estos gobiernos habían cerrado sus fronteras, suspendido los vuelos internacionales hacia y desde los países más afectados y declarado estado de emergencia[fn]Cómo hace frente al covid-19 cada país de América Latina”, BBC Mundo, 30 de marzo de 2020.Hide Footnote . Continuaron imponiendo restricciones de movilidad a nivel nacional, como cuarentenas y toques de queda[fn]Cuarentenas y toques de queda se extiende por América”, Forbes Centroamérica, 18 de marzo de 2020.Hide Footnote . Estas medidas coincidieron con una fuerte caída en las tasas de homicidio: marzo fue uno de los meses menos violentos en años, particularmente en El Salvador y Guatemala[fn]La violencia da un respiro a Centroamérica ante aislamiento por el coronavirus”, El Periódico, 11 de mayo de 2020. “CIEN: Guatemala registró en marzo la tasa de homicidios más baja de la década”, El Periódico, 23 de abril de 2020. “Las razones por las que marzo ha sido el mes menos homicida de la historia reciente de El Salvador”, RT, 1 de abril de 2020.Hide Footnote . Agentes de policía de estos dos países y de Honduras coinciden en que las restricciones, junto con el aumento de patrullajes para el cumplimiento de las medidas de aislamiento, habían afectado la capacidad de las pandillas para moverse y, por lo tanto, para cometer asesinatos[fn]Entrevistas telefónicas de Crisis Group, policías guatemaltecos, hondureños y salvadoreños, mayo y junio de 2020.Hide Footnote

Tras permanecer estables durante un mes, los homicidios en Guatemala y Honduras empezaron a subir de nuevo desde finales de abril, mientras que en El Salvador lo hicieron a partir de julio. Actualmente, los tres países han vuelto a los niveles previos a la pandemia, aunque las tasas por ahora siguen siendo más bajas que las de 2019 (consulte el anexo E)[fn]Esto está en línea con la tendencia a la baja en los niveles de violencia de toda la región durante los últimos años, solo interrumpida en Honduras el año pasado (El Salvador desde 2016, Honduras desde 2011, Guatemala desde 2010). Cifras extraídas de las fuerzas policiales nacionales y consolidadas por Crisis Group.Hide Footnote . “Nada ha cambiado con respecto a cuándo, dónde y cómo ocurren los asesinatos en el país”, dijo una experta en seguridad hondureña[fn]Homicidios en el contexto COVID-19 en Honduras”, IUDPAS, 5 de junio de 2020. Un tercio de los homicidios entre marzo y mayo ocurrieron durante los fines de semana, cuando el toque de queda impuesto por el gobierno era total. Entrevista telefónica de Crisis Group, experta en seguridad hondureña, 22 de junio de 2020.Hide Footnote . De manera similar, en El Salvador, la violencia volvió a disminuir a niveles históricamente bajos en mayo y junio después de un repunte relacionado con una ola de asesinatos de pandillas en abril, solo para repuntar nuevamente en julio; no obstante, la tasa anual de homicidios sigue siendo muy baja en comparación con años anteriores[fn]Cálculos realizados por el periodista Roberto Valencia, a partir de cifras de la Policía Nacional. Ver su tuit, @cguanacas, 10:15am, 12 de octubre de 2020. “El año en el que El Salvador se volvió menos homicida que México”, The Washington Post, 6 de septiembre de 2020. Sobre la ola de asesinatos de pandillas en abril, ver informe de Crisis Group, ¿Milagro o espejismo? Pandillas y el desplome de la violencia en El Salvador, op. cit.Hide Footnote . En toda la región, la cuarentena parece haber empeorado notablemente la violencia doméstica contra las mujeres: la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz reportó un aumento del 70 por ciento en las denuncias por ataques contra mujeres en Centroamérica entre mediados de marzo y finales de mayo[fn]Rising violence against women in Latin America confirms fears of abuses in lockdowns”, Reuters, 9 de junio de 2020. “Es prioridad asegurar la continuidad de los servicios de atención a víctimas de violencia durante la pandemia de COVID-19”, Fondo de Población de las Naciones Unidas, 9 de junio de 2020. “Feminicidios bajan, pero mujeres no están ‘61 % más seguras’ como dice Bukele”, GatoEncerrado, 6 de junio de 2020. Hide Footnote .

En cuanto a México, donde el gobierno fue lento y desigual en su respuesta al virus, los delitos violentos se han mantenido en niveles esencialmente constantes. Aunque las autoridades sugirieron medidas de contención desde el principio, éstas fueron en su mayoría voluntarias, teniendo en cuenta las tasas de transmisión inicialmente bajas. Posteriormente, ante el aumento en contagios y muertes, el gobierno federal impuso algunas restricciones a las actividades económicas y de ocio, así como a la movilidad en general. Pero siempre se le dio una mayor prioridad a la actividad económica, y grandes extensiones del país donde la gente vive al día nunca entraron en cuarentena general[fn]Las áreas pobres tanto dentro como fuera de las ciudades continúan enfrentando las tasas más altas de infección y muerte por COVID-19 en México. Ver “Zonas marginadas de México concentran el mayor número de muertes y contagios de COVID-19”, El Financiero, 14 de julio de 2020. Hide Footnote . La ausencia de restricciones en el campo parece ser consistente con un ritmo ininterrumpido de derramamiento de sangre y desplazamientos que se han llevado a cabo allí[fn]Desplazados en Guerrero: ‘Aquí el virus que está matando a la gente es la violencia’”, Proceso, 25 de marzo de 2020.Hide Footnote .

Desplazados en Guerrero: ‘Aquí el virus que está matando a la gente es la violencia’”, Proceso, 25 March 2020.Hide Footnote

Luchando contra el crimen en tiempos de COVID-19

Incluso antes de que el COVID-19 se extendiera por México y América Central, estaba claro que el problema de los delitos violentos en la región no tenía una solución rápida. Ahora las condiciones son aún peores. Los Estados se enfrentan a grupos criminales revitalizados que se han adaptado a las restricciones de la pandemia, en medio de una de las recesiones económicas más marcadas que se hayan registrado en la región, con la probabilidad de que la pobreza, la necesidad y la desigualdad se agudicen aún más, llevando así a nuevos reclutas a los brazos de las organizaciones criminales y ayudando a éstas a consolidar su control sobre las comunidades. Tanto los gobiernos como los donantes deberían concentrar sus recursos en las poblaciones más propensas a sufrir un incremento en la violencia a medida que los tiempos se hacen más difíciles.

La recesión económica y el reclutamiento criminal

Después de meses de restricciones a las actividades económicas relacionadas con la pandemia, la región se enfrenta a su peor crisis económica en décadas. México se ha visto muy afectado por una caída del 47,1 por ciento en las exportaciones a EE. UU., y los economistas proyectan una disminución del PIB de alrededor del 9 por ciento en 2020[fn]IMF slashes global GDP forecasts, warning of an economic crisis ‘like no other’”, Forbes, 24 de junio de 2020.Hide Footnote . Entre marzo y junio, el país perdió más de 1 millón de empleos en el sector formal y hasta 11,5 millones en el sector informal[fn]México perdió 1 millón 113 mil empleos en los primeros 4 meses de epidemia”, Animal Político, 12 de julio de 2020; “Millones de empleos perdidos en México, la otra cara de la crisis por el Covid-19”, France 24, 17 de junio de 2020.Hide Footnote . El porcentaje de la población sin posibilidad de satisfacer sus necesidades básicas podría llegar al 56 por ciento (70 millones de personas), según un estudio del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social de México. Si esta estimación resulta acertada, representaría un aumento del 50 por ciento con respecto al número de mexicanos en tan terrible situación de pobreza en el 2018. El estudio concluyó que “esta crisis amenaza los avances de México en desarrollo social y afectará de manera desproporcionada a los grupos más vulnerables”[fn]La política social en el contexto de la pandemia por el virus SARS-CoV-2”, Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, mayo de 2020.Hide Footnote .

La política social en el contexto de la pandemia por el virus SARS-CoV-2”, Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, May 2020.Hide Footnote

Con los mercados internos paralizados y el comercio internacional inestable, las economías del norte de Centroamérica también se están contrayendo.

Con los mercados internos paralizados y el comercio internacional inestable, las economías del norte de Centroamérica también se están contrayendo. El Fondo Monetario Internacional revisó recientemente su perspectiva económica para la región, previendo para este año una contracción en el PIB del 2 por ciento en Guatemala, una caída del 6,5 por ciento en Honduras y un desplome cercano al 9 por ciento en El Salvador y México[fn]Consultar base de datos de perspectivas de la economía mundial del Fondo Monetario Internacional.Hide Footnote . La Comisión Económica de la ONU para América Latina y el Caribe también proyecta que los niveles de pobreza aumentarán de 3 a 6,5 puntos porcentuales en el Triángulo Norte y la pobreza extrema de 2,9 a 4,5, con El Salvador nuevamente en la peor posición[fn]Enfrentar los efectos cada vez mayores del COVID-19 para una reactivación con igualdad: nuevas proyecciones”, Informe Especial COVID-19 No. 5, ECLAC, 15 de julio de 2020.Hide Footnote . Un estudio realizado en julio mostró que el 57 por ciento de los hogares encuestados en el llamado Corredor Seco de Centroamérica, un área que cubre principalmente partes del Triángulo Norte y Nicaragua y alberga alrededor de 4,5 millones de personas, estarían sufriendo de inseguridad alimentaria moderada o crítica[fn]‘Aquí lo que hay es hambre’: Hambre y pandemia en Centroamérica y Venezuela”, Oxfam, 10 de julio de 2020.Hide Footnote . La devastación producida por el huracán ETA en América Central a comienzos de noviembre hará que este escenario, ya bastante oscuro, lo sea aún más.

Las pésimas condiciones económicas y la pobreza cada vez más profunda podrían fortalecer a los grupos criminales y propiciar un aumento de las tasas de delincuencia[fn]Estudios han demostrado que tanto la desigualdad como la pobreza absoluta son factores que contribuyen al aumento de la delincuencia y la violencia letal, aunque los hallazgos varían según las regiones y los académicos debaten hasta qué punto estos factores impulsan el crimen organizado. Ver “Seguridad Ciudadana con rostro humano: diagnóstico y propuestas para América Latina”, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, noviembre de 2013. Bandy X. Lee, “Economic Correlates of Violent Death Rates in Forty Countries, 1962-2008: A Cross-Typological Analysis”, Aggression and Violent Behavior, vol. 19, no. 6 (noviembre de 2014). Hide Footnote . Los grupos ilícitos reclutan a sus miembros principalmente de poblaciones económicamente desfavorecidas, especialmente hombres jóvenes: una encuesta publicada en el 2017 en El Salvador encontró, por ejemplo, que siete de cada diez pandilleros provenían de hogares que sobrevivían con menos de $250 dólares mensuales, y más del 80 por ciento nunca había trabajado regularmente ya fuera en el sector formal o el informal[fn]José Miguel Cruz, Jonathan D. Rosen, Luis Enrique Amaya and Yulia Vorobyeva, “La nueva cara de las pandillas callejeras: el fenómeno de las pandillas en El Salvador”, Centro Kimberly Green para América Latina y el Caribe; Instituto Jack D. Gordon para Políticas Públicas, Universidad Internacional de la Florida; Fundación Nacional para el Desarrollo, 22 de marzo de 2017, p. 5.Hide Footnote . A medida que disminuyen las oportunidades de empleo en los sectores lícitos formales e informales, más jóvenes podrían gravitar hacia negocios ilícitos, que utilizan a los nuevos miembros para llevar a cabo asesinatos a sueldo, cobros de extorsión, producción o distribución de drogas u otras tareas rutinarias[fn]En Guatemala, el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) ha creado un índice de denuncias de delitos, reuniendo cifras para diez tipos de delitos diferentes. Si bien la variación interanual del índice fue del -4,4 por ciento en mayo, volvió a subir al -0,4 por ciento en agosto, y los delitos contra personas experimentaron un aumento del 0,3 por ciento. Entrevista telefónica de Crisis Group, periodista hondureño, 29 de julio de 2020. “COVID-19 and the Drug Supply Chain: From Production and Trafficking to Use”, op. cit. “Boletín Estadístico de Delitos”, Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, 16 de septiembre de 2020.Hide Footnote . Como lo expresó un periodista de San Pedro Sula, “aquí las empresas despidieron a la mitad de los empleados [...] pero uno puede ganar 1000 lempiras (alrededor de $40 dólares) a la semana tan sólo siendo “puntero” (vigía)”[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, periodista hondureño, 9 de septiembre de 2020.Hide Footnote

Crisis Group telephone interview, Honduran journalist, 9 September 2020.Hide Footnote

Las pésimas condiciones económicas y la pobreza cada vez más profunda podrían fortalecer a los grupos criminales y propiciar un aumento de las tasas de delincuencia.

Los problemas económicos también les permitirán a los grupos criminales consolidar su control sobre las comunidades que se han vuelto cada vez más dependientes de las actividades ilícitas para su supervivencia, lo que les facilitará a estos grupos conseguir apoyo para candidatos electorales y, potencialmente, doblegar las acciones de las instituciones estatales y judiciales a su favor. El riesgo es particularmente claro en El Salvador, donde la cuestión de a quién podrían apoyar las principales pandillas en las elecciones generales y municipales de febrero del 2021 sería un tema de discusión secreta entre los líderes de las pandillas y funcionarios del gobierno, según informes[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, funcionario del sistema penitenciario, agosto de 2020. “Gobierno de Bukele lleva un año negociando con la MS-13 reducción de homicidios y apoyo electoral”, El Faro, 3 de septiembre de 2020.Hide Footnote .

Crisis Group telephone interview, prison system official, August 2020. “Gobierno de Bukele lleva un año negociando con la MS-13 reducción de homicidios y apoyo electoral”, El Faro, 3 September 2020.Hide Footnote

Respuestas políticas fallidas

Los gobiernos de la región, que han demostrado ser incapaces de remediar las condiciones subyacentes que dan lugar a las tasas consistentemente altas de delitos violentos, no están preparados para enfrentar un desafío aún mayor por parte de los grupos criminales. El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha hecho de los programas sociales y económicos el eje de sus esfuerzos para combatir la inseguridad desde sus raíces[fn]Para una discusión sobre la efectividad de estos programas en las zonas de alto conflicto de México, ver informe de Crisis Group, La guerra cotidiana: Guerrero y los retos a la paz en México, op. cit.Hide Footnote . Pero persisten las dudas sobre la eficacia de estas iniciativas y su utilidad como respuestas a las consecuencias económicas de la pandemia[fn]Coneval ve fallos en programas insignia de AMLO; gobierno ignora recomendaciones”, Animal Político, 7 de julio de 2020.Hide Footnote . Al mismo tiempo, el gobierno mexicano continúa volviéndose más dependiente de instituciones de seguridad altamente militarizadas, incluida la recién creada Guardia Nacional de López Obrador, una fuerza policial que es civil solo en el papel y se configura como un instrumento romo para combatir al crimen organizado[fn]De los 90 000 oficiales de la Guardia Nacional, 51 101 provienen del Ejército, 10 149 de la Marina y 26 376 de la expolicía federal. Únicamente estos últimos son pagos por una institución civil, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. En general, bajo López Obrador se han desplegado más soldados en las calles mexicanas que bajo las dos administraciones anteriores. A pesar de sus promesas de campaña, López Obrador se ha mostrado reacio a invertir en reformas de la policía civil y las instituciones de justicia, en lugar ha fortalecido aún más el papel de las fuerzas armadas. Ver informe de Crisis Group, La guerra cotidiana: Guerrero y los retos a la paz en México, op. cit.; y Esberg, “Más que carteles: contando las organizaciones delictivas de México”, op. cit. También “Ni civiles ni policías: Guardia solo ha reclutado a militares que carecen de evaluación policial”, Animal Político, 17 de agosto de 2020; y “Gobierno de AMLO, el que más militares ha desplegado”, SDP Noticias, 6 de septiembre de 2020. Hide Footnote . Mientras continúen estas políticas, existe el riesgo de que los grupos criminales se fragmenten aún más mientras se intensifica la competencia violenta por los ingresos ilícitos. 

Los gobiernos del norte de Centroamérica también siguen atados a los métodos de mano dura, que después de dos décadas ofrecen pocos indicios de producir una reducción sostenida de los delitos violentos. Al principio, la estrategia de mano dura del presidente hondureño Juan Orlando Hernández condujo a una disminución en los asesinatos, pero en 2019 los homicidios comenzaron a aumentar nuevamente[fn]Informe de Crisis Group, Lucha y huida: abordar las raíces de la emergencia de Honduras, op. cit.Hide Footnote . La marcada caída de los homicidios en El Salvador después de años de violencia extrema parece provenir de un entendimiento informal entre las pandillas y las autoridades, pero el gobierno del presidente Nayib Bukele ha mantenido su retórica belicosa contra estos grupos, y se muestra orgulloso de tratar con dureza a los pandilleros[fn]Informe de Crisis Group, ¿Milagro o espejismo? Pandillas y el desplome de la violencia en El Salvador, op. cit.Hide Footnote . El presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, también ha insistido en medidas de mano dura, desplegando fuerzas de seguridad en áreas asoladas por el crimen bajo “estados de excepción” de corta duración y aislando o trasladando a los prisioneros para cortar su comunicación con el exterior. Estas medidas solo han generado mejoras temporales. Las extorsiones y los asesinatos subieron tan pronto como las fuerzas de seguridad dejaron la zona o cuando los extorsionistas terminaron su período de aislamiento en la cárcel, a menudo tras solicitudes de hábeas corpus a los tribunales[fn]Los homicidios mensuales en los doce municipios donde el gobierno impuso un estado de excepción en febrero, según informes, bajaron de 1,5 a 0,9, pero volvieron a subir a 1,3 en marzo después de que terminaron estas medidas. “Informe sobre los primeros 100 días de gobierno”, Diálogos, 3 de junio de 2020, p. 13. “Acciones interinstitucionales logran reducir a cero en algunos días, las llamadas extorsivas desde Pavón y Cantel”, Ministerio de Gobernación de Guatemala, 1 de junio de 2020. “Baja histórica en extorsiones está en peligro por falencias en cárceles de Guatemala”, Prensa Libre, 20 de agosto de 2020.Hide Footnote .

Monthly homicides in the twelve municipalities where the government imposed a state of exception in February reportedly went down to 0.9 from 1.5, but they went up again to 1.3 in March after these measures ended. “Informe sobre los primeros 100 días de gobierno”, Diálogos, 3 June 2020, p. 13; “Acciones interinstitucionales logran reducir a cero en algunos días, las llamadas extorsivas desde Pavón y Cantel”, Guatemala Interior Ministry, 1 June 2020; “Baja histórica en extorsiones está en peligro por falencias en cárceles de Guatemala”, Prensa Libre, 20 August 2020.Hide Footnote

Los gobiernos del norte de Centroamérica siguen atados a los métodos de mano dura, que después de dos décadas ofrecen pocos indicios de producir una reducción sostenida de los delitos violentos.

Un elemento crucial para determinar el futuro de las pandillas en el transcurso de la pandemia en Centroamérica será el trato que reciban en las cárceles, el lugar de donde originan la mayoría de las órdenes de extorsión o asesinatos[fn]Entrevistas de Crisis Group, pandilleros y expandilleros guatemaltecos y funcionario de la UNODC, experto en seguridad hondureño y funcionario de la FNAMP, Chinautla y telefónicamente, septiembre y octubre de 2020.Hide Footnote . Una de las primeras medidas tomadas por los gobiernos de la región para evitar la propagación del virus en las hacinadas cárceles fue suspender las visitas familiares, aprovechadas por los líderes de las pandillas para intercambiar mensajes cifrados y transmitir órdenes al mundo exterior[fn]A pesar de este esfuerzo, las autoridades han reportado más de 2200 casos o casos sospechosos de COVID-19 en las cárceles de los tres países, aunque los brotes parecen haberse contenido. Entrevistas telefónicas de Crisis Group, expertos en seguridad guatemaltecos, 23 de junio y 7 de septiembre de 2020. “Centros Penales descarta casos positivos y sospechosos de COVID-19 en recintos carcelarios”, Presidencia de El Salvador, 13 de agosto de 2020. “Cuántos casos de coronavirus hay en las cárceles del país, afectadas por el hacinamiento de reos”, Prensa Libre, 31 de agosto de 2020. “93 casos activos de COVID-19, una muerte y 37 sospechosos en cárceles de Honduras”, La Prensa, 8 de septiembre de 2020. Hide Footnote . La comunicación con contactos externos también se ha visto obstaculizada por el régimen militar impuesto en las prisiones de Honduras y por la decisión en El Salvador de hacer cumplir regímenes penitenciarios más estrictos a los miembros de distintas pandillas, que ahora se ven obligados a compartir las mismas celdas[fn]Según el sitio web de noticias El Faro, el gobierno ofreció revertir esta decisión en conversaciones con líderes de pandillas encarcelados. “Gobierno de Bukele lleva un año negociando con la MS-13 reducción de homicidios y apoyo electoral”, El Faro, op. cit. .“Gobierno salvadoreño habría negociado beneficios con la Mara Salvatrucha si reducía homicidios”, France 24, 5 de septiembre de 2020. El gobierno de Bukele rápidamente negó la historia y organizó visitas a tres cárceles, con medios nacionales e internacionales a bordo, para demostrar que la situación no había cambiado. Sobre el control militar en las cárceles hondureñas, ver “Honduras declares state of emergency in prison system”, AP, 17 de diciembre de 2019.Hide Footnote . Sin embargo, pandilleros, expertos en seguridad y oficiales de policía coinciden en que, al menos en Guatemala y Honduras, los líderes de las pandillas encarcelados logran comunicarse con el mundo exterior a través de teléfonos que se introducen ilegalmente en las cárceles, en ocasiones eludiendo dispositivos de bloqueo de señales mediante el uso de redes de transmisión independientes[fn]Entrevistas de Crisis Group, pandilleros y expandilleros guatemaltecos y funcionario de la UNODC, experto en seguridad hondureño y funcionario de la FNAMP, Chinautla y telefónicamente, septiembre y octubre de 2020. “Baja histórica en extorsiones está en peligro por falencias en cárceles de Guatemala”, Prensa Libre, 20 de agosto de 2020. “Cae jefe de la MS que instalaba redes para uso de celulares en cárceles”, La Prensa, 31 de agosto de 2020.Hide Footnote . También usan “aplicaciones como WhatsApp y Telegram, las cuales no contamos con la tecnología para interceptar”, explicó un fiscal guatemalteco[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, fiscal antiextorsión de Guatemala, 8 de octubre de 2020.Hide Footnote .

Crisis Group telephone interview, Guatemalan anti-extortion prosecutor, 8 October 2020.Hide Footnote

La interrupción inicial de los ingresos por extorsión, combinada con la distribución desigual de estos ingresos entre los miembros de las pandillas, ha causado tensiones internas. Ante la decisión de algunas pandillas de recortar gastos innecesarios, familiares de pandilleros encarcelados y operativos de bajo nivel perdieron una fuente importante de apoyo financiero[fn]Entrevistas de Crisis Group, funcionario de la UNODC de Guatemala y expandillero salvadoreño, Ciudad de Guatemala y telefónicamente, 30 de marzo y 10 de septiembre de 2020.Hide Footnote . Esta medida, combinada con la orden de ciertos líderes de pandillas de suspender algunas extorsiones para ganar aprobación pública, llevó a los pandilleros de nivel inferior a comenzar a cobrar sus propias pequeñas extorsiones sin “permiso” de sus jefes o a robar pequeñas sumas de los ingresos de extorsión de las pandillas[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, policía guatemalteco, 23 de junio de 2020.Hide Footnote . Según informes, esas prácticas han provocado una ola de asesinatos al interior de las pandillas para castigar la mala conducta[fn]Entrevistas de Crisis Group, pandilleros y expandilleros guatemaltecos y experto en seguridad, experto en seguridad de Honduras, Chinautla, Ciudad de Guatemala y telefónicamente, septiembre y octubre de 2020.Hide Footnote .

Algunas disputas entre líderes de maras encarcelados y los que permanecen en libertad, agravadas por la creciente dificultad de comunicación, están contribuyendo a la fragmentación progresiva de las clicas de las pandillas. Las fracturas son particularmente notables en la pandilla Barrio 18, donde las fricciones internas no son nuevas, pero corren el riesgo de ser exacerbadas por la crisis del COVID-19[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, 23 de junio de 2020. “Coronavirus Rattles Barrio 18 Structure in Guatemala”, Insight Crime, 16 de junio de 2020.Hide Footnote . La proliferación de facciones de pandillas rebeldes podría alimentar la violencia interna y poner en riesgo cualquier futuro proceso que tenga como objetivo abordar el tema de las pandillas en su conjunto, incluido a través de un diálogo[fn]Entrevista de Crisis Group, expandillero salvadoreño, junio de 2020. Informe de Crisis Group, ¿Milagro o espejismo? Pandillas y el desplome de la violencia en El Salvador, op. cit. Informe de Crisis Group , Lucha y huida: abordar las raíces de la emergencia de Honduras, op. cit.Hide Footnote .

Crisis Group interview, Salvadoran former gang member, June 2020. Crisis Group Report, Miracle or Mirage? Gangs and Plunging Violence in El Salvador, op. cit; Crisis Group Report, Fight and Flight: Tackling the Root Causes of Honduras’ Emergency, op. cit.Hide Footnote

Recomendaciones

Ante un posible aumento en el reclutamiento por parte de grupos criminales, su atrincheramiento en comunidades vulnerables y un regreso a los altos niveles de violencia a manos de éstos, los gobiernos deben desarrollar políticas dirigidas a prevenir un mayor deterioro de la seguridad pública. Estos planes no deben descuidar el papel firme y contundente de estrategias de seguridad, dirigidas a contener la agresión criminal extrema y proteger a las personas vulnerables del desplazamiento u otros daños graves. Pero a su vez, deben garantizar que las zonas empobrecidas reciban apoyo material y técnico para que sus pobladores cuenten con formas de sobrevivir sin involucrarse en actividades ilícitas. Al hacerlo, los gobiernos y socios extranjeros también ayudarían a mitigar el cada vez más exacerbado éxodo de mexicanos y centroamericanos que huyen de la región.

Los gobiernos deberían utilizar los fondos de donantes relacionados con el COVID y las líneas de crédito multilaterales de emergencia para intensificar el apoyo estatal a la población a través de la prestación de servicios básicos.

Para empezar, los gobiernos deberían utilizar los fondos de donantes relacionados con el COVID y las líneas de crédito multilaterales de emergencia para intensificar el apoyo estatal a la población a través de la prestación de servicios básicos, sobre todo en atención médica y ayudas financieras para los pobres. Siempre que sea posible, también deberían respaldar las campañas de persecución del delito destinadas a prevenir el aumento de la extorsión al reabrir las economías[fn]Según informes, se han puesto a disposición un total de $230 mil millones de dólares en crédito de prestamistas multilaterales para financiar la respuesta a la pandemia de países emergentes y de bajos ingresos. Comunicado de la Reunión de Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G20, 14 de octubre de 2020.Hide Footnote . Estas campañas deben fortalecer la capacidad investigativa de las fuerzas del orden locales y establecer mejores canales de comunicación entre los comerciantes y la policía para facilitar la denuncia de extorsiones cuando se presenten[fn]A Criminal Culture: Extortion in Central America”, Insight Crime and Global Initiative Against Transnational Organized Crime, mayo de 2019. Hide Footnote .

Los fondos habilitados por los parlamentos para aliviar la emergencia humanitaria deberían ser utilizados por los gobiernos regionales para impulsar la producción nacional de bienes básicos y alimentos, especialmente en las zonas rurales que son más susceptibles al tráfico de drogas y la producción de cultivos ilícitos[fn]En El Salvador, por ejemplo, el parlamento ha aprobado esfuerzos del gobierno para buscar más de $3 mil millones de dólares a través de préstamos, bonos y donaciones, pero existe una disputa sobre la transparencia con la que el gobierno ha utilizado estos fondos. En Guatemala, se han aprobado 14,6 mil millones de quetzales (alrededor de $1,9 mil millones de dólares), aunque hasta ahora se ha gastado poco de esa suma. “Gobierno se resiste a transparentar el uso de $3 mil millones para atender la emergencia”, El Faro, 23 de septiembre de 2020. “Cómo quedó la ejecución de los programas sociales después del estado de Calamidad”, Prensa Libre, 2 de octubre de 2020.Hide Footnote . Deberían asignar los fondos de manera imparcial y transparente, ajena a filiaciones partidistas, particularmente en El Salvador y Honduras, donde las elecciones de 2021 podrían tentar a los gobernantes a utilizar estos fondos con fines electorales[fn]Por ejemplo, hay informes, de que el gobierno hondureño ha estado canalizando estos fondos a simpatizantes del partido del gobierno, el Partido Nacional. “Covid-19 is Complicating Central America’s Chronic Illnesses”, Italian Institute for International Political Studies, 13 de julio de 2020.Hide Footnote . Para aliviar el impacto de la pandemia, el gobierno de López Obrador también debería reconsiderar algunas de sus emblemáticas medidas de extrema austeridad, que han significado entre otras cosas el cierre de una serie de agencias estatales consideradas superfluas o corruptas, y recortes de gastos en general[fn]“El Gobierno de México pone en marcha el cierre de una decena de subsecretarías por la austeridad”, El País, 1 de septiembre de 2020.Hide Footnote . En cambio, los recursos se han centrado en programas sociales y económicos que se enfocan principalmente en la asistencia directa a los beneficiarios, con el fin de aliviar la desigualdad y la pobreza. Si bien éstas parecen ser respuestas apropiadas a la debacle económica mexicana, hasta el momento no cuentan con una metodología clara para determinar la manera en la que estos programas generarán los efectos deseados[fn]Ver Alán López, “Jóvenes perdiendo su futuro”, Nexos, 17 de febrero de 2020.Hide Footnote . También es cuestionable si son el medio adecuado para abordar las necesidades causadas por la pandemia, ya que los más afectados económicamente, incluidos los trabajadores del sector informal y las pequeñas y medianas empresas, han recibido muy poco apoyo hasta ahora[fn]En general, el gobierno de López Obrador no se ha desviado de su política de austeridad. Continúa rechazando endeudarse para aumentar sus gastos de estímulos relacionados con el COVID-19, que es más bajo que en la mayoría de los países de la OCDE. La respuesta económica del gobierno a la pandemia ha consistido principalmente en duplicar sus programas emblemáticos diseñados para apoyar a las poblaciones y áreas empobrecidas, incluida la concesión de cuatro millones de préstamos únicos no superiores a $25 000 pesos ($1190 dólares) destinados a pequeñas empresas, pero excluyendo a grandes empresas. Ver “Too little, too late? Mexico unveils $26 billion coronavirus spending shift”, Reuters, 22 de abril de 2020; “Mexico reports ‘catastrophic’ 60,000 Covid-19 deaths”, Financial Times, 23 de Agosto de 2020; “Mexico’s budget assumptions met with scepticism”, Financial Times, 9 de septiembre de 2020. Hide Footnote .

Overall, the López Obrador government has not deviated from its austerity policy. It continues to reject taking on debt to up its COVID-19-related stimulus spending, which is lower than most OECD countries. The government’s economic response to the pandemic has consisted mainly of doubling down on the flagship programs designed to support impoverished populations and areas, including granting four million one-time loans not higher than 25,000 pesos ($1,190) to small firms, but nothing to larger businesses. See “Too little, too late? Mexico unveils $26 billion coronavirus spending shift”, Reuters, 22 April 2020; “Mexico reports ‘catastrophic’ 60,000 Covid-19 deaths”, Financial Times, 23 August 2020; “Mexico’s budget assumptions met with scepticism”, Financial Times, 9 September 2020. Hide Footnote

Los planes de seguridad integrales durante la pandemia deberían tener como objetivo no solo disuadir el crimen sino también atacar sus fuentes.

En toda la región, los planes de seguridad integrales durante la pandemia deberían tener como objetivo no solo disuadir el crimen sino también atacar sus fuentes. En términos generales, podrían ir dirigidos a fomentar alternativas legales al crimen, proteger a la población civil a través de despliegues policiales focalizados geográficamente, fortalecer las instituciones locales de seguridad y justicia, tomar medidas para librarlas de la corrupción y, cuando sea posible, introducir incentivos para la reintegración social de los miembros más jóvenes de grupos criminales. Por ejemplo, los gobiernos deberían mejorar los programas de protección a testigos y ofrecer programas de reintegración y empleo a los grupos criminales dispuestos a entregar sus armas[fn]Alrededor del 80 por ciento de los homicidios en el norte de Centroamérica se perpetran con arma de fuego. “Living with Armed Violence”, Halo Trust Foundation, 26 de junio de 2020.Hide Footnote . En las áreas rurales, los gobiernos deberían asociarse con el sector privado y donantes extranjeros para ofrecer incentivos a los agricultores para que reemplacen los cultivos ilícitos por cultivos lícitos, evitando así un auge en el cultivo de coca, marihuana y amapola.

La magnitud de los desafíos futuros implica que las autoridades probablemente deberían concentrarse en regiones específicas afectadas por altos niveles de violencia y amenazadas particularmente por los efectos de la pandemia. Deberían desarrollar planes de intervención para estas regiones, analizando las dinámicas propias de cada lugar, desarrollando intervenciones particulares para cada contexto que vayan más allá de las soluciones tradicionales de mano dura (por ejemplo, para combatir la corrupción y promover economías lícitas) y concentrando los recursos locales, nacionales e internacionales para respaldarlos. En México, estos planes deberían implementarse primero en las regiones con los niveles más altos de conflicto letal, como Michoacán, Guerrero y Guanajuato, y luego extenderse a otras áreas[fn]Para obtener un resumen de los planes regionales de intervención en México, consulte el informe de Crisis Group, La guerra cotidiana: Guerrero y los retos a la paz en México, op. cit.Hide Footnote . Las ciudades más violentas de Centroamérica, como Tegucigalpa y San Pedro Sula en Honduras, Ciudad de Guatemala en Guatemala y San Salvador en El Salvador, deberían ser lugares prioritarios para los programas que fomenten el desarme y la reintegración de los pandilleros, mientras que las selvas remotas que se utilizan para el narcotráfico, también merecen especial atención estatal[fn]En Guatemala, estas áreas se encuentran en las provincias de Petén, San Marcos, Alta Verapaz e Izabal, y en Honduras están en Olancho, Gracias a Dios y Yoro. Un relato completo de los elementos del más reciente esfuerzo exitoso de desarme en América Latina, el de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2017, se puede encontrar en Gerson Arias y Carlos Andrés Prieto, “Lecciones del fin del conflicto en Colombia: dejación de armas y tránsito a la legalidad de las Farc”, Institute for Integrated Transitions, 2020.Hide Footnote

Sin embargo, un progreso a largo plazo en esta dirección depende de instituciones capaces de llevar a cabo estos planes de manera transparente y sin complicidad criminal[fn]Enhancing Government Effectiveness and Transparency: The Fight Against Corruption”, Banco Mundial, 22 de septiembre de 2020.Hide Footnote . Mecanismos estrictos de supervisión y rendición de cuentas son esenciales, pero aún carecen del respaldo político necesario en toda la región. Durante la presidencia de López Obrador, los esfuerzos contra individuos sospechosos de corrupción han aumentado, pero no hay indicios de que el gobierno planee reforzar los intentos de las anteriores administraciones mexicanas para construir un sistema general anticorrupción[fn]Para una descripción general, ver Gina Hinojosa y Maureen Meyer, “El futuro del Sistema Nacional de México: La lucha anticorrupción bajo el mandato del Presidente López Obrador”, Washington Office on Latin America, agosto de 2019. Hide Footnote . Los esfuerzos anticorrupción en el norte de Centroamérica se han estancado tras la salida de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala y la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras, cuyos mandatos fueron truncados por los respectivos gobiernos nacionales[fn]Guatemala case reveals how corruption perpetuates itself in Central America”, Univision, 16 de julio de 2020.Hide Footnote .

Guatemala case reveals how corruption perpetuates itself in Central America”, Univision, 16 July 2020.Hide Footnote

The U.S. and European Union should work with regional governments to step up support for a dormant UN-backed development plan for Central America and southern Mexico.

Los gobiernos donantes, los vecinos como EE. UU. y las organizaciones internacionales deben ser conscientes de que apoyar iniciativas en estas direcciones es de su interés inmediato, ya que pueden mitigar el riesgo de que la región caiga más profundamente en un círculo vicioso de condiciones de vida precarias, violencia y desplazamientos[fn]Falko Ernst, Time to End the Lethal Limbo of the U.S.-Mexican Drug Wars, comentario de Crisis Group, 7 de octubre de 2020.Hide Footnote . Las instituciones financieras internacionales, en particular, deberían considerar no solo relajar las condiciones para otorgar créditos, sino también iniciar un programa para el alivio de deudas de financiamiento relacionado con la pandemia para evitar una futura crisis financiera en la región[fn]World Bank calls for debt relief programme as amounts owed hit record levels”, The Guardian, 12 de octubre de 2020.Hide Footnote . Los EE. UU. y la Unión Europea deberían trabajar con los gobiernos regionales para aumentar el apoyo para el plan de desarrollo para América Central y el sur México que tiene el respaldo de la ONU, pero parece haber quedado en el olvido[fn]El esquema más reciente del Plan de Desarrollo Integral para para El Salvador, Guatemala, Honduras y el sur y sureste de México fue firmado en enero de 2020 por representantes de los cuatro países bajo los auspicios de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. “El Plan de Desarrollo Integral es una propuesta innovadora que aborda las causas estructurales de la migración con un enfoque de crecimiento, igualdad y sostenibilidad ambiental”, CEPAL, 15 de enero de 2020.Hide Footnote . Si bien el gobierno de EE. UU. ha priorizado su propia estrategia de inversión privada en América Latina denominada “América Crece” y lanzada en diciembre de 2019, debería amarrar las inversiones en proyectos de infraestructura a sólidas campañas anticorrupción y mejoras en la efectividad de las instituciones estatales, con el objetivo de ayudar a estabilizar la región y prevenir que vuelva a iniciar la migración masiva hacia el norte impulsada por el conflicto[fn]Bajo la iniciativa, que excluye a Nicaragua, Cuba y Venezuela, EE. UU. ha prometido mil millones de dólares a cada uno de los países del norte de Centroamérica. “América Crece: Washington’s new investment push in Latin America”, Toward Freedom, 8 de octubre de 2020. Hide Footnote .

Under the initiative, which excludes Nicaragua, Cuba and Venezuela, the U.S. has pledged $1 billion to each of the northern Central American countries. “América Crece: Washington’s new investment push in Latin America”, Toward Freedom, 8 October 2020. Hide Footnote

Conclusión

A pesar de las señales iniciales de que la crisis del COVID-19 podría afectar las actividades criminales y la violencia que las acompaña en México y el norte de Centroamérica, la pandemia en realidad está exacerbando las debilidades socioeconómicas e institucionales que sirven de base para estos fenómenos. Después de una caída en las tasas de homicidios al inicio de la pandemia en los países del Triángulo Norte, éstas han vuelto a los niveles previos a la crisis en la mayoría de los lugares, mientras que, en México, las altas tasas se han mantenido constantes durante la emergencia sanitaria. Con la reactivación gradual de las economías, se espera que la extorsión se vuelva a disparar en el norte de Centroamérica, mientras que la reapertura de fronteras y aeropuertos probablemente revitalice el tráfico de drogas por tierra y aire, y otros tipos de tráfico. Al mismo tiempo, las dificultades económicas causadas por la pandemia podrían llevar a más personas, en particular a los jóvenes, a unirse a las filas del crimen organizado. 

Los gobiernos de la región, que ya presentaban dificultades para combatir el crimen antes de la pandemia, se enfrentan a una perspectiva preocupante. El impacto económico del COVID-19 podría durar mucho más que el contagio mismo, a medida que tanto el sector formal como el informal se debilitan, la pobreza y la desigualdad aumentan, y los gobiernos luchan por obtener préstamos para financiar la inversión y los paquetes de ayuda socioeconómica. Las autoridades deberían combinar las medidas de vigilancia policial focalizada con la inversión de fondos de emergencia que los prestamistas multilaterales han puesto a disposición para responder a la crisis de salud, dando prioridad a las regiones más expuestas a la pandemia y sus consecuencias, incluidas las áreas afectadas por el aumento de la violencia. Los donantes deberían aportar, guiados por los mismos principios. El crimen organizado ha demostrado una notable capacidad de resiliencia y adaptabilidad a medida que el coronavirus forja el presente. Los gobiernos de México y el norte de Centroamérica deberían responder con intervenciones focalizadas y estratégicas que rompan con los métodos probados y fallidos del pasado. 

Ciudad de México/Ciudad de Guatemala/Bogotá/Bruselas, 13 de noviembre de 2020

Anexo A: Mapa de México
Anexo B: Mapa de Guatemala
Anexo C: Mapa de El Salvador
Anexo D: Mapa de Honduras
Anexo E: Homicidios per cápita en México y el norte de Centroamérica