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Indigenous people stage a protest against the postponement of presidential elections amid the Coronavirus outbreak, in El Alto, Bolivia on July 28, 2020. Marcelo Perez Del Carpio / Anadolu Agency via AFP

Bolivia se prepara para elecciones bajo la sombra de supuesto fraude

La controversia sobre las elecciones de 2019 y sus violentas secuelas continúa afectando la política boliviana.  A medida que se acercan los nuevos comicios, actores externos deben brindar asesoramiento técnico y monitoreo, y hacer presión para que los partidos rivales se comprometan a mantener sus disputas fuera de las calles.

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¿Qué hay de nuevo? Bolivia celebrará elecciones presidenciales el 18 de octubre. Sumado al desafío de una jornada electoral en medio de la pandemia del COVID-19, el legado de las polémicas elecciones del 2019, que desencadenaron violentos disturbios y llevó al expresidente Evo Morales a abandonar el país, conduce a que ambas partes tengan una fuerte desconfianza del sistema electoral.

¿Por qué importa? A finales del 2019, un acuerdo para celebrar nuevas elecciones bajo una autoridad electoral reformada calmó los disturbios. Aun así, las elecciones del 2019 siguen siendo controversiales, al igual que el papel de los observadores de la Organización de los Estados Americanos, cuyas declaraciones determinaron la percepción de que hubo fraude. En medio de una profunda polarización social y política, otras elecciones cuestionables podrían resultar en una inestabilidad aún mayor.

¿Qué se debería hacer? La UE, la ONU, los países donantes, los países vecinos y organizaciones no gubernamentales internacionales deben brindar apoyo técnico y político a las autoridades electorales, desplegar misiones de observación tan sólidas como sea posible y presionar a las principales fuerzas políticas para que se comprometan públicamente a aceptar los resultados o a llevar sus denuncias a los tribunales y no a las calles.

I. Panorama general

El 18 de octubre del 2020, un año después de la problemática elección que desató acusaciones de fraude y disturbios letales que resultaron en la salida del presidente Evo Morales del país, los bolivianos planean regresar a las urnas. Obstaculizando el camino hacia unas elecciones justas e irrebatibles se encuentra la pandemia del COVID-19, que ahora azota a gran parte de América del Sur y ya ha obligado a posponer las elecciones. Un obstáculo aún más sustancial para poner fin a las secuelas de la renuncia de Morales, sin embargo, son las divisiones políticas de Bolivia que continúan acentuándose por discusiones sobre las elecciones del 2019 y la legitimidad del sistema electoral en general. La polémica sobre el papel de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyas controversiales denuncias de manipulación jugaron un papel importante en que los rivales de Morales rechazaran los resultados, suma otra complicación. A menos de que las autoridades electorales, con el apoyo de organismos multilaterales y socios extranjeros, puedan darle certeza al electorado de que sus votos serán contados correctamente, y que ninguna de las partes tenga pretexto alguno para impugnar los resultados, las nuevas elecciones podrían incendiar, en lugar de estabilizar, el país.

La debacle del 2019 y las agudas tensiones del último período de los catorce años de Morales en el poder son una sombra que se cierne sobre las próximas elecciones.

La debacle del 2019 y las agudas tensiones del último período de los catorce años de Morales en el poder son una sombra que se cierne sobre las próximas elecciones. La autoridad electoral recientemente constituida ha trabajado arduamente para generar confianza y dejar atrás los problemas del 2019. Pero la polarización entre los partidarios y rivales de Morales ha alcanzado un punto máximo. Los opositores de Morales consideran que la elección del 2019 fue fraudulenta, permitiéndole al expresidente evitar una segunda vuelta en la que probablemente habría perdido. Observadores internacionales, especialmente de la OEA, señalan que lo que alegan es evidencia de manipulación durante el conteo de los resultados, entre otras irregularidades. En contraste, los aliados de Morales describen su salida como un golpe de Estado. Sus afirmaciones recientemente fueron respaldadas por estudios académicos en los EE. UU. que cuestionan la metodología utilizada por la OEA para llegar a algunas de sus influyentes conclusiones. Es poco probable que las investigaciones señalen con certeza que ocurrió, ciertamente no antes de las próximas elecciones, lo que significa que ambas partes cuestionarán el proceso con percepciones contrarias de quién tuvo la culpa de la crisis del 2019. Otra elección sobre la que haya dudas y sospechas alimentaría las divisiones políticas en Bolivia y podrían provocar más disturbios.

Los actores internacionales pueden ayudar. La ONU, la UE y los países donantes deberían continuar trabajando conjuntamente para darle a las autoridades electorales bolivianas el apoyo técnico que necesitan para organizar unas elecciones limpias a pesar de las dificultades planteadas por el COVID-19. Particularmente, debido a la controversia sobre el papel de la OEA, la UE, el Centro Carter y la Unión Interamericana de Organismos Electorales deberían reforzar sus labores de observación y monitoreo electoral, con presencia física si la pandemia lo permite. Los gobiernos regionales y los países donantes también deben manifestar su apoyo político a las autoridades electorales y a su director, Salvador Romero. Los esfuerzos diplomáticos deben ser liderados dentro de Bolivia por la UE, la ONU y la Iglesia Católica, quienes pueden aprovechar el capital político que obtuvieron durante su mediación en la crisis postelectoral del 2019. Deben instar a todos los partidos políticos a abstenerse de atacar a la autoridad electoral y acatar los resultados electorales o, si no los consideran justos, cuestionarlos en los tribunales en lugar de tomarse las calles. 

II. El amargo legado de las elecciones de octubre de 2019

Las elecciones del 2019 se vieron empañadas por sospechas de ilegalidad mucho antes de que la votación realmente se llevara a cabo[fn]Declaración de Crisis Group, “Manteniendo la violencia a raya luego de la ruptura política en Bolivia”, 13 de noviembre de 2019.Hide Footnote . Después de que mediante un referéndum en el 2016 los votantes rechazaran una enmienda constitucional que le habría permitido al presidente un tercer mandato, la autoridad electoral, el Tribunal Supremo Electoral (TSE), dio luz verde a la candidatura de Morales en una controvertida decisión que declaró que los derechos políticos del presidente habían sido vulnerados al limitar los periodos[fn]Bolivian referendum goes against Evo Morales as voters reject fourth term”, The Guardian, 23 de febrero de 2016. Emily Achtenberg, “Tensions roil Bolivia as electoral court says Morales can run again”, Blog de NACLA, 27 de diciembre de 2018.Hide Footnote . El fallo acabó con la confianza de muchos bolivianos en la independencia del tribunal. Según el Informe de la Misión de Expertos Electorales de la UE, publicado en diciembre del 2019, “la confianza en la imparcialidad del TSE fue muy baja, al ser percibido como una institución sujeta al control político”[fn]Misión de Expertos Electorales Bolivia 2019 Informe Final”, Unión Europea Misión de Expertos Electorales, 20 de diciembre de 2019.Hide Footnote .

Fue el conteo de resultados lo que desencadenó la crisis.

Sin embargo, fue el conteo de resultados lo que desencadenó la crisis. Justo antes de las 8 pm del 20 de octubre, poco después de que cerraran los puestos de votación, el TSE presentó cifras preliminares con el 84 por ciento de los votos contados, en las que Morales vencía a su principal rival, Carlos Mesa, del partido de centro-derecha Comunidad Ciudadana por un 7,9 por ciento[fn]Elecciones en Bolivia: suspenden el recuento provisional de votos cuando todo apuntaba a una segunda vuelta entre Evo Morales y Carlos Mesa”, BBC Mundo, 21 de octubre de 2019.Hide Footnote . Según la ley electoral boliviana, un candidato debe conseguir una ventaja de al menos 10 por ciento para ser declarado vencedor y evitar una segunda vuelta. En ese punto del conteo, la transmisión de resultados preliminares se detuvo sin motivo aparente. La interrupción duró casi todo un día, desencadenando protestas aisladas de opositores de Morales que sospechaban que algo andaba mal[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, observador electoral internacional, 14 de julio de 2020.Hide Footnote . En la noche del 21 de octubre, las autoridades electorales anunciaron que, con el 95 por ciento de los votos contabilizados, Morales tenía un margen del 10,15 por ciento sobre Mesa, lo que eliminaba la necesidad de una segunda vuelta[fn]Bolivia’s election panel declares Evo Morales winner after contested tally; opponents demand second round”, The Washington Post, 24 de octubre de 2019.Hide Footnote .

Declaraciones de los observadores internacionales contribuyeron a una sensación creciente de que el TSE se estaba robando las elecciones para favorecer al partido gobernante. Como en muchas otras elecciones en América Latina, la OEA había desplegado una misión de observación. En un comunicado de prensa poco después del anuncio de los resultados, la misión declaró que el conteo presentó “un cambio inexplicable de tendencia que modifica drásticamente el destino de la elección y genera pérdida de confianza en el proceso electoral”[fn]Declaración de la Misión de Observación Electoral de la OEA en Bolivia”, Organización de los Estados Americanos, 21 de octubre de 2019.Hide Footnote . Muchos políticos y ciudadanos tomaron esta declaración como prueba del fraude que ya sospechaban estaba en marcha. Protestas en contra y a favor de los resultados proliferaron en todo el país, durante las cuales manifestantes quemaron varias oficinas electorales locales.

El anuncio del TSE de los resultados finales el 25 de octubre, en los que aparecía Morales ganando con un margen de 10,56 puntos porcentuales, produjo aún más tensiones. Carlos Mesa y los manifestantes de la oposición se negaron a reconocer los resultados. Las manifestaciones crecieron, con la salida de decenas de miles de manifestantes a las calles. Las protestas enfrentaron a las fuerzas de seguridad con los manifestantes, y a los partidarios de Morales con los opositores del gobierno. Turbas incendiaron propiedades pertenecientes a los líderes del partido gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), y sus opositores saquearon tiendas y quemaron más oficinas electorales locales[fn]Una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) visitó Bolivia a fines de noviembre de 2019 y estableció que 36 personas murieron en los disturbios postelectorales. Al menos dieciocho murieron en enfrentamientos entre los partidarios del MAS y las fuerzas de seguridad en Sacaba y Senkata a mediados de noviembre tras la salida del poder de Morales. “CIDH presenta sus observaciones preliminares tras su visita a Bolivia, y urge una investigación internacional para las graves violaciones de derechos humanos ocurridas en el marco del proceso electoral desde octubre de 2019”, comunicado de prensa, CIDH, 10 de diciembre de 2019. Según cuentas independientes de Carwil Bjork-James, profesor asistente de antropología en la Universidad de Vanderbilt, un total de 35 personas murieron después de la crisis: cuatro en las protestas que tuvieron lugar entre las elecciones del 20 de octubre y la partida de Morales, y 31 en protestas, enfrentamientos y las dos masacres que siguieron. “Death during Bolivia’s 2019 crisis: an initial analysis”, Carwil without Borders blog personal, 4 de enero de 2020. Declaración de Crisis Group, “Manteniendo la violencia a raya luego de la ruptura política en Bolivia”, op. cit.Hide Footnote .

En un intento por contener los disturbios, Morales le solicitó a la OEA que auditara los resultados y se comprometió a acatar sus conclusiones. La OEA desplegó un equipo de auditores y, el 10 de noviembre, publicaron su propio informe preliminar, reafirmando lo dicho en octubre, que resultaba sospechosa la variación en las tendencias de votación que condujo a la supuesta reelección de Morales en primera vuelta[fn]Comunicado del Grupo de Auditores Proceso Electoral en Bolivia”, Organización de los Estados Americanos, 10 de noviembre de 2019.Hide Footnote . Junto con su análisis estadístico, el informe señaló otras presuntas irregularidades electorales como: la existencia de un servidor de internet fantasma no autorizado por la compañía auditora; la inexplicable paralización del resultado preliminar del conteo la noche de la elección; preocupaciones sobre la custodia de material de votación; y la falsificación de firmas y alteración de las hojas de conteo. El secretario general de la OEA, Luis Almagro, fue más allá. En contraste con el lenguaje cuidadoso de la auditoría, insistió en que “hubo un golpe de Estado cuando Evo Morales cometió fraude electoral”[fn]Luis Almagro: 'En Bolivia hubo un golpe de Estado cuando Evo Morales cometió fraude electoral'”, El País, 13 de noviembre de 2019.Hide Footnote . La OEA recomendó convocar a nuevas elecciones supervisadas por una autoridad electoral reformada.

Morales aceptó, incluso mientras rechazaba las acusaciones de fraude, pero su concesión llegó demasiado tarde. En cuestión de horas, el jefe de las fuerzas armadas sugirió en un mensaje televisado que el presidente debería renunciar[fn]Bolivian army chief urges Morales to step down”, BBC News, 10 de noviembre de 2019.Hide Footnote . Morales y el liderazgo del MAS rápidamente renunciaron y salieron del país. Con el presidente, el vicepresidente y la presidenta del Senado dejando sus cargos, las reglas de sucesión constitucional convirtieron a Jeanine Áñez, una senadora de oposición relativamente desconocida del Movimiento Demócrata Social de derecha, en presidenta interina. Las protestas del MAS tras la partida de Morales se encontraron con una violenta represión por parte de las fuerzas de seguridad[fn]After Morales: Bolivia faces uncertain future as violence rages”, France 24, 21 de noviembre de 2019.Hide Footnote . A finales del 2019, la UE, la ONU y la Iglesia Católica ayudaron a negociar un acuerdo político que, al anular las elecciones de octubre y convocar nuevas elecciones bajo autoridades electorales reformadas, efectivamente logró calmar los disturbios, pero solo después de que más de 30 personas perdieran la vida[fn]After Morales: Bolivia faces uncertain future as violence rages”, France 24, 21 de noviembre de 2019.Hide Footnote .

La fuerte postura de la OEA respecto al fraude electoral (primero tras el anuncio de los resultados, reiterada después en la auditoría y amplificada por Almagro), jugó un papel significativo en la crisis. Fundamentó las denuncias que los líderes de la oposición y los medios presentaron contra Morales, y resultó en la salida de su gobierno al exilio[fn]Ernesto Londoño, “Morales averts runoff in Bolivia, officials say, but anger and doubt remain”, The New York Times, 25 de octubre de 2019.Hide Footnote . También fue tenido en cuenta por Crisis Group en su momento para la declaración en la que manifestó que “Morales supuestamente permitió u orquestó un sofisticado esquema de fraude electoral, que buscaba garantizar su rotunda victoria en primera vuelta”[fn]Declaración de Crisis Group, “Manteniendo la violencia a raya luego de la ruptura política en Bolivia”, op. cit.Hide Footnote . Para su informe final el 4 de diciembre, la OEA declaró en un comunicado de prensa adjunto que había habido una “manipulación dolosa e irregularidades graves” que hacen imposible validar los resultados emitidos originalmente por las autoridades electorales bolivianas[fn]Informe final de la auditoría de las elecciones en Bolivia: Hubo manipulación dolosa e irregularidades graves que imposibilitan validar los resultados”, comunicado de prensa, Organización de los Estados Americanos, 4 de diciembre de 2019.Hide Footnote . Lo que ha sucedido desde entonces plantea algunas preguntas sobre esas conclusiones.

III. Los observadores bajo la lupa

Desde las elecciones, el papel de la OEA ha sido cada vez más polémico.

Desde las elecciones, el papel de la OEA ha sido cada vez más polémico. Las críticas se han centrado en su análisis estadístico de los patrones de votación, con el que pretendía mostrar que un aumento tardío en el apoyo a Morales durante el conteo de los resultados era tan improbable que evidenciaría un fraude. Poco después de que el TSE declarara a Morales ganador en la noche del 21 de octubre, la OEA, utilizando una metodología de conteo rápido para verificar los resultados, argumentó que los datos del TSE después de la interrupción diferían de manera sospechosa de los vistos el día anterior[fn]En entrevistas con Crisis Group, Gerardo de Icaza, director del Departamento para la Cooperación y Observación Electoral de la OEA, explicó que la misión electoral comparó los resultados de su conteo rápido con ejercicios similares realizados por dos organizaciones locales: ViaCiencia y Tu Voto Cuenta, que obtuvieron los mismos resultados. Eso, además de otros hallazgos sospechosos, sirvieron como base para esta valoración inicial. El procedimiento dispuesto por la OEA es no hacer públicos los resultados del análisis del conteo rápido, que se realizan regularmente en todas las elecciones que supervisan. Entrevista telefónica de Crisis Group, 13 de julio de 2020. “Declaración de la Misión de Observación Electoral de la OEA en Bolivia”, Organización de los Estados Americanos, op. cit.Hide Footnote . Más tarde, en el informe de los auditores, la OEA reafirmó su evaluación inicial y agregó que “la victoria en primera vuelta de Evo Morales fue estadísticamente improbable, y que su proclamación se dio por un aumento masivo e inexplicable de los votos del MAS en el 5 por ciento final del cómputo”[fn]Informe Final - Análisis de Integridad Electoral Elecciones Generales en el Estado Plurinacional de Bolivia”, Departamento para la Cooperación y Observación Electoral, Organización de los Estados Americanos, hecho público el 4 de diciembre de 2019.Hide Footnote . Expertos sobre América Latina en universidades de EE. UU. han señalado lo que identifican como falencias en ese argumento. Reconocen evidencia de irregularidades en las elecciones de octubre, pero no encuentran pruebas de manipulación intencional.

Según un estudio de los datos electorales originales realizado por académicos de la Universidad de Tulane y la Universidad de Pensilvania, un “error de codificación llevó a la OEA a excluir por equivocación las observaciones correspondientes al último 4,1 por ciento de los votos”. Cuando se incluyen esos votos, argumenta el estudio, no hay un salto brusco[fn]El informe de auditoría de la OEA afirmó que la victoria de Morales en primera vuelta "fue estadísticamente improbable, y que su proclamación se dio por un aumento masivo e inexplicable de los votos del MAS en el 5% final del cómputo". Como evidencia, la OEA publicó una gráfica en la que parecía que Morales estaba ganando cerca del 47 por ciento de los votos alrededor de las 8:06 pm del 20 de octubre y, de repente, el 55 por ciento de los votos a las 8:07 pm. Pero los autores del estudio académico afirman que no se dio el supuesto salto en ese momento, cuando ya se había contabilizado el 95 por ciento de los votos. Según el estudio, el porcentaje de votos de Morales no cambió repentinamente a las 8:07 pm del día de las elecciones, sino que aumentó paulatinamente en el transcurso de jornada electoral. Los autores del estudio alegan que la OEA excluyó por error el 4,1 por ciento de los votos que no llegaron al sistema de resultados preliminares, afirmación rechazada por la OEA. Los autores del estudio argumentan que incluir este 4,1 por ciento de los votos elimina la aparición de un salto en la tendencia de votos a favor de Morales. Nicolás Idrobo, Dorothy Kronick y Francisco Rodríguez, “Do Shifts in Late-Counted Votes Signal Fraud? Evidence From Bolivia”, Social Science Research Network, 7 de junio de 2020.Hide Footnote . Los académicos también afirman que el método cuantitativo de la OEA no es el adecuado para detectar este tipo de discontinuidad, y que cualquier salto en los votos desaparece cuando se utilizan técnicas estadísticas estándar[fn]El documento también alega que la OEA utilizó una técnica estadística que crea artificialmente una aparente ruptura en la tendencia, y agrega que otras herramientas estadísticas más apropiadas no presentan discontinuidad. Ibid.Hide Footnote . Si bien el porcentaje de votos de Morales aumentó a medida que avanzó la noche, el estudio alega que esto no necesariamente es evidencia de fraude. La misma tendencia se presentó en las elecciones del 2016 aprobadas por la OEA y puede ser el resultado de recintos de votación rurales, donde Morales goza de mayor respaldo, que envian sus resultados más tarde, como puede ocurrir en cualquier elección del mundo. Los analistas del Laboratorio de Ciencia y Datos Electorales del MIT realizaron mil simulaciones para tratar de predecir la diferencia entre los votos de Morales y Mesa utilizando solo los votos verificados antes de que se interrumpiera el conteo. Esos estudios concluyeron que, de hecho, el candidato del MAS obtuvo una ventaja superior al 10 por ciento[fn]John Curiel y Jack R. Williams, “Bolivia dismissed its October elections as fraudulent. Our research found no reason to suspect fraud”, The Washington Post, 27 de febrero de 2020.Hide Footnote .

La OEA y el secretario general Almagro defienden el análisis estadístico de los observadores, pero no han discutido públicamente a fondo las discrepancias más allá de señalar otros documentos académicos que respaldan sus hallazgos[fn]Bolivia: la OEA defiende su informe sobre las elecciones de 2019 y Evo reitera que fue un golpe”, Nodal, 18 de junio de 2020. John Newman, “The OAS conclusions about the election integrity of the Bolivian election are correct”, Kenact, 29 de abril de 2020.Hide Footnote . En una declaración publicada el 16 de junio, descartaron estos estudios críticos por mostrar “una ignorancia profunda”[fn]Comunicado sobre campaña de desinformación en torno al rol de la OEA en las elecciones de Bolivia”, Organización de los Estados Americanos, 16 de junio de 2020.Hide Footnote . También llegaron a acusar a The New York Times, que junto con The Washington Post publicó historias sobre estos estudios, de tener “una historia controversial con la verdad en contextos de dictaduras y totalitarismos que ha sido documentada”[fn]Ibid. Curiel y Williams, “Bolivia dismissed its October elections as fraudulent”, op. cit.Hide Footnote . Finalmente, señalan que el análisis estadístico del conteo de votos solo es una de las formas de fraude enumeradas en su informe.

Hay pocas dudas de que la elección tuvo considerables irregularidades.

Hay pocas dudas de que la elección tuvo considerables irregularidades. Aunque la UE solo tenía dos expertos electorales en el terreno, a diferencia de la misión de 92 miembros de la OEA, ellos estuvieron en Bolivia durante meses antes de las elecciones, y describen un sistema electoral plagado de irregularidades y diseñado para favorecer al MAS: “La característica más destacable de la campaña fue la ausencia de equidad en la competencia”[fn]Misión de Expertos Electorales Bolivia 2019 Informe Final”, op. cit.Hide Footnote . El informe de la UE detalló otras preocupaciones: escaso financiamiento público para las campañas de los partidos, irregularidades en las listas electorales, procedimientos inadecuados para el registro de candidatos y la inacción del tribunal para detener el mal uso generalizado de los recursos estatales por parte del gobierno de Morales para favorecer a su partido[fn]Misión de Expertos Electorales Bolivia 2019 Informe Final”, op. cit.Hide Footnote .

Sin embargo, las conclusiones a las que llegó la OEA un día después de las elecciones (acusaciones que luego parecían estar respaldadas por las estadísticas del informe del 10 de noviembre), resultaron mucho más explosivas que las denuncias de otras irregularidades electorales. Ese análisis fue el único elemento que la misión destacó públicamente horas después de que se hubiera publicado el conteo final, en un momento en el que la interrupción de 24 horas estaba alimentando una intensa desconfianza popular sobre el conteo. A los ojos de los opositores de Morales, los hallazgos establecieron que una victoria de Morales en primera vuelta equivalía a una toma ilegal del poder, y se basaron en las declaraciones de la OEA respecto a la credibilidad de las elecciones. Luis Fernando Camacho, un líder de derecha de Santa Cruz que organizó protestas contra Morales, dijo que las preocupaciones de la OEA sobre los resultados preliminares reforzaron su decisión de convocar un paro indefinido[fn]Ante posible fraude, ocho departamentos acatan paro indefinido en defensa del voto”, Los Tiempos, 23 de octubre de 2019.Hide Footnote . Morales también, desde su exilio en México poco después de salir de Bolivia, señaló este momento como un punto de inflexión: “el golpe de Estado empezó el 21 de octubre, después de las elecciones, con la falsa acusación de que había fraude”[fn]Evo Morales: 'Estoy dispuesto a volver a Bolivia y, para pacificar, no ser candidato'”, El País, 14 de noviembre de 2019.Hide Footnote .

Lo que sucedió con exactitud durante la interrupción sigue siendo un misterio. El informe electoral de la UE respalda a la OEA al concluir que las autoridades electorales de Bolivia no han podido dar una explicación clara. Un experto electoral internacional que estaba en Bolivia en ese momento le dijo a Crisis Group que “el TSE respondió a las preguntas sobre las razones de la interrupción con una variedad de respuestas poco convincentes. Mostraron una negligencia trágica en su manejo del proceso de resultados”[fn]Entrevista de Crisis Group, experto electoral, 23 de junio de 2020.Hide Footnote . La OEA, así como la empresa panameña Ethical Hacking, contratada para supervisar la integridad del sistema, también informaron que se estaba utilizando un servidor externo para “manipular la infraestructura” al desviar los resultados electorales preliminares, evitando así su supervisión. Dicho esto, un estudio realizado por el Center for Economic and Policy Research, un centro de estudios estadounidense de tendencia de izquierda, argumenta que esto podría haber sido el resultado de errores cometidos por la empresa de tecnología NEOTEC, contratada para dirigir las elecciones[fn]Jake Johnston y David Rosnick, “Observando a los observadores: La OEA y las elecciones bolivianas de 2019”, Center for Economic and Policy Research, 11 de junio de 2020.Hide Footnote .

Los esfuerzos en Bolivia por esclarecer lo sucedido tampoco han dado frutos. El fiscal general de Bolivia a finales del 2019 abrió una investigación penal contra Morales por fraude electoral[fn]Abren proceso penal contra Evo Morales por fraude electoral en Bolivia”, CNN Español, 19 de febrero de 2020.Hide Footnote . El nuevo jefe del TSE, Salvador Romero, ha dicho que espera que el sistema de justicia pueda establecer si hubo fraude y quiénes serían los responsables[fn]“El MAS pide ‘imparcialidad’ ante querella del TSE por fraude electoral”, Página Siete, 15 de junio de 2020.Hide Footnote . Pero hasta el momento, la investigación aún se encuentra en sus etapas preliminares. Por ahora, parece difícil saber si hubo fraude intencional, o simplemente una acumulación de irregularidades sin que mediara una conspiración; el tipo de anomalías que históricamente han plagado las contiendas electorales en América Latina[fn]Arend Lijphart y Dieter Nohlen, “Electoral systems and electoral reforms in Latin America”, en Arend Lijphart y Carlos Waisman (eds.), Institutional Design in New Democracies. Eastern Europe and Latin America (Nueva York, 2018), pp. 43-58.Hide Footnote .

Cualquiera que sea la verdad, la controversia sobre los hallazgos de la OEA ha opacado aún más su papel como árbitro imparcial. Dado que Morales y sus partidarios rechazan el papel de la OEA como observadores, será difícil para la organización monitorear de manera confiable las elecciones de octubre[fn]“Evo Morales rechaza a la OEA como observadora de las elecciones previstas para septiembre en Bolivia”, Europapress, 7 de julio de 2020.Hide Footnote . En términos más generales, la disputa y el tono de la respuesta de la OEA a las críticas la ubica de manera aún más decisiva de un lado de la polarizada política latinoamericana, potencialmente socavando su capacidad para manejar las crisis de otros lugares[fn]El incremento de las divisiones políticas latinoamericanas, sobre todo en Venezuela, ha socavado severamente la efectividad de la OEA, que ha apoyado firmemente la destitución del presidente Nicolás Maduro. Ver informe breve de Crisis Group sobre América Latina N°38, Una salida al impasse de América Latina en torno a Venezuela, 15 de mayo de 2019.Hide Footnote .

IV. Se avecinan unas elecciones tensas

A medida que se aproximan los nuevos comicios, el legado de la crisis del 2019 podría marcar el tono de la jornada, incluso si se dan pasos para garantizar unas elecciones más limpias. Bajo un nuevo liderazgo y con el apoyo técnico de la ONU, el TSE pretende restaurar la fe en su imparcialidad y eficiencia[fn]Salvador Romero asume la presidencia del Tribunal Supremo Electoral”, Los Tiempos, 12 de diciembre de 2019.Hide Footnote . Pero el legado de las tensiones recientes es tóxico, avivando temores de ambas partes sobre conspiraciones partidistas que se han tomado el sistema electoral.

El 23 de julio el TSE anunció que las elecciones planeadas para principios de septiembre serían aplazadas para el 18 de octubre dado el rápido ritmo de contagio del COVID-19[fn]Tuit del TSE, @TSEBolivia, 2:32 pm, 23 de julio de 2020.Hide Footnote . Esta es la segunda vez que se aplazan las elecciones, y Evo Morales y sus partidarios se apresuraron a condenar la medida[fn]Tuit de Evo Morales, @evoespueblo, 4:28 pm, 23 de julio de 2020.Hide Footnote . Cientos de manifestantes partidarios del MAS salieron a manifestarse en varias regiones del país para exigir elecciones lo antes posible[fn]“Marchas, bloqueos y desacato al distanciamiento en una jornada de protestas”, Página Siete, 28 de julio de 2020.Hide Footnote .

Políticos de la oposición y algunos medios de comunicación han dicho que el gobierno interino ha estado explotando la emergencia de salud para extender su mandato de transición de 120 días a casi un año de gobierno a menudo hostil y marcado por esfuerzos para desmontar algunas de las políticas domésticas e internacionales emblemáticas de la administración del MAS. La administración interina desde el comienzo dio señales de que se alejaría dramáticamente de las políticas proindígenas del gobierno de Morales: Áñez ingresó al palacio presidencial cargando una biblia, la policía y otros partidarios quemaron la Whiphala (una bandera que representa a los 36 pueblos indígenas de Bolivia), y la presidenta designó un gabinete sin ningún miembro indígena[fn]Durante su mandato, Morales trabajó para separar al Estado de la Iglesia Católica en reconocimiento de la diversidad religiosa y cultural del país. Los pueblos indígenas se alarmaron ante la decisión de Áñez de llevar la biblia ya que “líderes políticos bolivianos han promovido la herencia hispana y católica del país, no sumada a su historia indígena sino excluyéndola”. “Old religious tensions resurge in Bolivia after ouster of longtime indigenous president”, The Conversation, 19 de noviembre de 2019. “Gracias a Dios la biblia vuelve a palacio, dice proclamada presidenta de Bolivia”, El Universal, 12 de noviembre de 2019. “Could Bolivia’s current politics be fueling indigenous discrimination?”, PBS Newshour, 25 de noviembre de 2019.Hide Footnote . Partidarios del MAS acusan a la administración de Áñez de intervenir en asuntos que van más allá del mandato interino del gobierno, como las regulaciones para la privatización de empresas estatales, modificaciones a los mecanismos de control de precios para artículos del hogar, y reformas a la seguridad social y a la política exterior[fn]Para una descripción general de los cambios de política iniciales adoptados por Áñez, consulte el comentario de Crisis Group, “Bolivia planea una elección incierta” 20 de enero de 2020; Sofía Cordero Ponce, “Bolivia: el Estado plurinacional en disputa”, Nueva Sociedad, enero de 2020. El 7 de julio, siete senadores demócratas de los EE. UU. enviaron una carta al secretario de Estado Mike Pompeo expresando su preocupación por “el creciente número de violaciones de derechos humanos y restricciones a las libertades civiles por parte del gobierno interino de Bolivia”, incluido su supuesto uso de la pandemia para reducir libertades civiles. “Senadores de EE.UU. denunciaron violaciones de derechos humanos”, Télam (Argentina), 7 de julio de 2020.Hide Footnote . Además, señalan decisiones como eliminar el Ministerio de Cultura y desmantelar el bien establecido sistema de control comunitario del cultivo de coca como evidencia de que el gobierno interino está desmontando las políticas a favor de la población indígena[fn]“Presidenta suprime tres ministerios y cierra dos embajadas”, Página Siete, 4 de junio de 2020. Entrevista de Crisis Group, representante de la sociedad civil, 28 de julio de 2020.Hide Footnote .   

Aun así, los temores de las autoridades relacionados con el coronavirus están bien fundados. A pesar de las estrictas medidas de confinamiento, Bolivia, aún uno de los países más pobres de Sudamérica a pesar de años de crecimiento económico bajo el mandato de Morales, tiene más de 71 000 casos de COVID-19[fn]Datos del Ministerio de Salud de Bolivia, ver tuit de Salud Bolivia, @MinSaludBolivia, 8:27 am, 28 de julio de 2020.Hide Footnote . El virus ha acabado con la vida de más de 2600 personas, y el Ministerio de Salud prevé alrededor de 130 000 casos a comienzos de septiembre. Además, el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas advierte que, en toda América Latina, la mortalidad reportada “subestima enormemente el número real de muertes por la pandemia”[fn]Luis Felipe López-Calva, “Una tragedia peor de lo que creemos: las tasas de exceso de mortalidad sugieren que el número de muertes por COVID-19 se subestima enormemente en ALC”, Blog del Director del PNUD: Graph for Thought, 7 de julio de 2020.Hide Footnote . El sistema de salud de Bolivia ya está bajo una presión inmensa, con informes de personas que mueren en las calles de La Paz y otras ciudades ante la sobreocupación de los hospitales[fn]El colapso sanitario en Bolivia por la COVID deja al menos siete muertos en plena calle”, La Vanguardia, 16 de junio de 2020.Hide Footnote . A mediados de julio, según informes, la policía encontró cientos de cuerpos de víctimas del coronavirus en calles y hogares de La Paz y Santa Cruz[fn]Salud proyecta que pico más alto de COVID-19 en Bolivia podría alcanzarse en septiembre con 130 mil casos”, Ministerio de Salud de Bolivia, 21 de junio de 2020. “Bolivia elections in doubt as police finds bodies of hundreds of COVID-19 victims”, The Guardian, 22 de julio de 2020. Hide Footnote . La propagación acelerada del virus complica las campañas electorales, la logística y la observación internacional para las elecciones. Para empeorar las cosas, la propia Áñez, así como la ministra de Relaciones Exteriores y la jefe del parlamento, entre otros funcionarios de alto nivel del gobierno y la oposición, anunciaron en julio que habían dado positivo para el COVID-19[fn]Bolivian foreign minister tests positive for Covid-19”, CNN, 13 de julio de 2020.Hide Footnote .

La disputa en Bolivia a raíz de la crisis del 2019 refleja las divisiones políticas que atraviesan a América Latina.

La creciente polarización ha eliminado casi por completo cualquier buena voluntad creada por la mediación de la UE, la ONU y la Iglesia Católica tras la violencia del 2019[fn]Comentario de Crisis Group, “Bolivia planea una elección incierta” op. cit.Hide Footnote . La disputa en Bolivia a raíz de la crisis del 2019 refleja las divisiones políticas que atraviesan a América Latina. La izquierda insiste en que el supuesto golpe fue parte de un esfuerzo por sacar del poder a los movimientos progresistas en todo el continente[fn]Atilio Borón,“El golpe en Bolivia: cinco lecciones”, Cuba Debate, 10 de noviembre de 2019.Hide Footnote . De hecho, los aliados de Morales, entre los que se encuentra el Grupo de Puebla, exigen su restitución, una pretensión que todos sus opositores desestiman y ni siquiera el MAS ve como realista u oportuna, dado que el acuerdo entre las partes para convocar una nueva elección presidencial fue el pilar de los esfuerzos para calmar los disturbios a fines del 2019[fn]El Grupo de Puebla reúne a líderes políticos de izquierda, incluidos nueve expresidentes y reconocidos intelectuales, para construir una agenda política y económica progresista para América Latina y más allá. Varios altos funcionarios internacionales consultados para este informe breve, sin embargo, concuerdan en que no sería prudente revisar ese pacto. Entrevistas de Crisis Group, altos funcionarios de organizaciones multilaterales, 17 y 23 de junio de 2020.Hide Footnote . En la derecha, muchos creen que las elecciones fueron manipuladas para favorecer a Morales porque Mesa probablemente lo habría derrotado en una segunda vuelta[fn]Entrevista de Crisis Group, altos funcionarios de organizaciones multilaterales, 17 y 23 de junio de 2020.  Hide Footnote .

El MAS quiere elecciones lo antes posible, particularmente porque las encuestas de opinión muestran que su candidato, Luis Arce, quien se desempeñó como ministro de economía de Morales, ganaría en primera vuelta[fn]Sondeo; Luis Arce, delfín de Morales, ganaría balotaje en Bolivia”, Deutsche Welle, 16 de marzo de 2020.Hide Footnote . Muchos bolivianos que se opusieron al intento de Morales por mantenerse en el poder se han alarmado por la retórica revanchista y los comentarios racistas del gobierno interino, y podrían votar nuevamente por el MAS[fn]“Muchas personas no estaban contentas con la forma en que Evo ignoró el resultado del referéndum y utilizó los tribunales para la reelección, por lo cual votaron en su contra en octubre. Pero el gobierno interino ha demostrado estar en modo revancha; especialmente contra servidores públicos. Muchos partidarios del MAS han sido despedidos. Eso, y las muestras de racismo han sonado las alarmas de los moderados, quienes ahora están muy preocupados ante la posibilidad de que Áñez intente mantenerse en el poder mediante la pandemia”. Entrevista de Crisis Group, funcionario internacional, 12 de junio de 2020. “Bolivia planea una elección incierta” op. cit. También, “Jeanine Áñez pidió evitar el retorno de los 'salvajes' en Bolivia y Evo Morales salió al cruce: 'La usurpadora ratifica su racismo'”, Clarín, 4 de enero de 2020.Hide Footnote . En cuanto a Mesa, espera conquistar a aquellos sectores de Bolivia que buscan la salida del MAS, pero no se alinean con las opiniones más radicales de Áñez y sus aliados. Según un analista: “Mesa estaría dispuesto a trabajar con el MAS. No está pensando en desmantelar todo lo que hizo Evo, a diferencia de otros”[fn]Entrevista Crisis Group, analista político boliviano, 25 de junio de 2020.Hide Footnote . Dicho esto, si los contrincantes de Arce (actualmente hay ocho candidatos presidenciales, incluido Mesa) no forman una alianza antes de las elecciones, una victoria en la primera vuelta para el partido de Morales será más probable y podría provocar el regreso a las calles de los seguidores de otros partidos, especialmente si sospechan algún tipo de juego sucio.

También hay otros desafíos. Romero, a quien la propia Áñez designó en diciembre, es uno de los pocos funcionarios que, hasta hace poco, contaba con el respaldo de todo el espectro político. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo y la polarización crece, los partidos lo han acusado de participar en juegos políticos. Primero, la administración interina y sus aliados alegaron que el TSE estaba favoreciendo al partido de Morales[fn]El riesgoso ataque contra el TSE”, Página Siete, 21 de junio de 2020.Hide Footnote . Ahora, después del segundo aplazamiento de las elecciones, el MAS acusa a Romero de extralimitarse e intentar extender el mandato de la administración interina[fn]Tuit de Evo Morales, @evoespueblo, 2:18 pm, 23 de julio de 2020.Hide Footnote . Además, un funcionario internacional que asesora al TSE teme que, con el incremento de la polarización, la “falta de coordinación entre el gobierno y los alcaldes y gobernadores locales del MAS” complicará aún más la tarea de llevar a cabo las elecciones en medio de la pandemia[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, diplomático, 23 de junio de 2020.Hide Footnote .

Si bien unas votaciones justa no repararán por completo la polarizada política boliviana, unas elecciones controversiales podrían ser devastadoras.

Si bien unas votaciones justas no repararán por completo la polarizada política boliviana, unas elecciones controversiales podrían ser devastadoras. La marcada división entre una mayoría indígena y una minoría de ascendencia europea resulta evidente en la sociedad y la política boliviana, y se ve reflejada en el contraste entre la composición y credos del movimiento de izquierda de Morales y los del gobierno interino de Áñez. Si bien el MAS le ha dado al Estado un papel destacado en la lucha contra la pobreza y la discriminación de la mayoría indígena, Áñez y sus aliados representan un regreso a políticas económicas liberales que favorecen una intervención estatal mínima. La política electoral no puede garantizar la reparación de estas diferencias inherentes. Pero unas elecciones polémicas, con el rechazo de los resultados por alguna de las partes, bien podría repetir las protestas y la violencia del 2019.

V. Garantizar elecciones limpias

Actores internacionales pueden ayudar a reducir los riesgos, especialmente teniendo en cuenta lo que falló en el 2019.

La amenaza de una nueva ola de disturbios pende sobre Bolivia, pero actores internacionales como la UE, la ONU, los donantes extranjeros y los gobiernos vecinos, incluidos los de Argentina y Perú, pueden ayudar a reducir los riesgos, especialmente teniendo en cuenta lo que falló en el 2019. Primero, deben continuar brindando apoyo público, técnico y financiero al presidente Romero del TSE y a su equipo. Expresar confianza en él podría ayudar a contrarrestar los esfuerzos por desacreditarlo y sembrar duda sobre las elecciones. De hecho, los acontecimientos de octubre no solo fueron producto de errores o transgresiones el día de las elecciones. En palabras de un experto electoral, “hubo una irremediable falta de confianza” en la integridad de todo el proceso, que estuvo contaminado desde el comienzo por la decisión de Morales de ignorar los resultados del referéndum del 2016[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, experto electoral, 23 de junio de 2020.Hide Footnote .

En segundo lugar, los actores internacionales deberían intensificar sus labores de monitoreo electoral y apoyo a las próximas elecciones bolivianas, en la medida en que la pandemia les permita hacerlo. La pérdida de credibilidad de la OEA con algunas fuerzas políticas bolivianas hace que sea aún más importante que otros participen como observadores . Si el COVID-19 lo permite, la UE debe asegurarse de que la misión de observación que planea enviar sea sólida y se despliegue lo antes posible. El Centro Carter está planeando una misión de expertos, que probablemente operará de forma remota a menos que cambien las condiciones de salud[fn]Al momento de escribir este informe breve, los vuelos internacionales en Bolivia habían sido cancelados hasta el 31 de agosto.Hide Footnote . La misión incluirá un equipo de expertos encargados de realizar un análisis de datos, examinar las amenazas digitales para una campaña justa y evaluar el cumplimiento de las normas sobre campañas políticas en línea[fn]Entrevista telefónica de Crisis Group, experto electoral, 15 de julio de 2020.Hide Footnote . El aporte técnico de la Unión Interamericana de Organismos Electorales podría ayudar a restablecer la fe que anteriormente existió en el sistema electoral; ésta ha ofrecido enviar una misión para asesorar en las elecciones de octubre y podría trabajar en estrecha colaboración con el TSE[fn]La Unión reúne a las autoridades electorales de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela. Su objetivo es fomentar un intercambio de información y mejores prácticas entre sus miembros. Además, regularmente envía misiones de observación electoral a los Estados miembros para darle recomendaciones a sus organizaciones asociadas. Entrevista telefónica de Crisis Group, funcionario de la ONU, 16 de julio de 2020.Hide Footnote .

Independientemente de su origen, los expertos electorales deben trabajar estrechamente con las autoridades nacionales y locales para identificar y, en la medida de lo posible, resolver los problemas que afectaron las elecciones de octubre. En particular, el TSE debe establecer procedimientos claros para el conteo de los resultados y hacerlo de la manera más transparente posible, dándole acceso a representantes de los distintos candidatos. Los observadores deben hacer todo lo posible para comprender las limitaciones del sistema electoral y diferenciar entre un fraude deliberado y errores a menudo inherentes a la administración electoral. En la medida de lo posible, deben garantizar que sus declaraciones públicas no alimenten disputas políticas y se fundamenten en evaluaciones técnicas.

En tercer lugar, incluso si las elecciones son razonablemente limpias, una estrategia diplomática concertada será esencial. Ésta debe tener como objetivo garantizar que al menos las principales fuerzas políticas, a saber, el MAS de Morales y la Comunidad Ciudadana de Mesa, acepten los resultados o, si perciben irregularidades en el proceso, tramiten sus quejas a través de los tribunales y hagan todo lo posible para mantener a sus seguidores fuera de las calles. Los diplomáticos en Bolivia también deberían pedirle al partido de la presidenta interina, el Movimiento Demócrata Social y a otros grupos de derecha más pequeños como Creemos, que se comprometan a lo mismo. Después de su exitosa mediación en la crisis postelectoral del 2019, la UE, la ONU y la Iglesia Católica deberían liderar una campaña para garantizar que los principales contendientes políticos asuman compromisos públicos en este sentido. Del mismo modo, si las condiciones de salud impiden realizar unas elecciones creíbles incluso en octubre, las autoridades interinas las deberían posponer nuevamente, pero solo después de que estos mediadores hayan asegurado un acuerdo entre los principales partidos al respecto.

A pesar de las profundas brechas históricas de Bolivia, el país ha evitado en repetidas ocasiones un escalamiento de conflictos y niveles de violencia que otros países de la región han experimentado. Cualquiera que sea el partido que gane las elecciones, es fundamental que el nuevo gobierno trabaje activamente en la creación de puentes con la oposición y evite las políticas polarizadoras que han marcado tanto el gobierno de Morales en los años inmediatamente anteriores a la crisis del 2019, como al gobierno de Áñez desde entonces. Las próximas elecciones presidenciales podrían ser una oportunidad para que Bolivia comience la larga tarea de curar las heridas de esa crisis y, con el respaldo de sus socios internacionales, planear un camino pacífico hacia el futuro.

Bogotá/Nueva York/Bruselas, 31 de julio de 2020

Anexo A: Mapa de Bolivia

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